El Club Totora celebró su segundo episodio y consolidó el espíritu de camaradería y celebración que distingue al ciclo. La mesa, conducida por Juan Ignacio Giorgetti, Santiago Giorgetti, Nicolás Giorgetti y Juan Manuel Quieto, se transformó en un escenario de complicidad, humor y música en un ambiente relajado.
La propuesta reunió a figuras del espectáculo, el deporte y la música, y reforzó un espacio donde la amistad y el arte compartido guían el ritmo de cada encuentro. El proyecto surge de una colaboración entre la banda, Warner Music Cono Sur e Infobae.

Durante la velada, Los Totora presentaron a cada invitado con humor y referencias a sus trayectorias. José Chatruc, exfutbolista, periodista deportivo y actor, fue anunciado como “el jugador más televisivo de la historia del fútbol argentino”, una definición que resumió tanto su paso por Racing Club como su presencia en los medios. Flor Vigna, actriz, bailarina y cantante, aportó su energía y se refirió a su nueva faceta como boxeadora. La mesa se completó con Nachito Saralegui, actor y comediante, protagonista de la serie Porno y Helado; Valentina Olguin, artista santiagueña; y Rodrigo Tapari, cantante y compositor.
La variedad de perfiles aportó dinamismo y espontaneidad a la jornada. Todos los participantes compartieron bromas y anécdotas sobre asados, costumbres argentinas y experiencias en el mundo del espectáculo y el deporte, manteniendo un clima de cercanía y complicidad.

La música fue el hilo conductor y punto de encuentro común. Los Totora y sus invitados convirtieron la sobremesa en una sucesión de shows, con interpretaciones de clásicos de la cumbia, desafíos musicales y versos improvisados. Tapari y Los Totora abrieron el segmento musical con ¿Cómo es él? (Así fue). Más adelante, Valentina se sumó para un enganchado de canciones de Gilda. Palmas, coros y gritos de aliento acompañaron cada presentación, generando un clima festivo y proximidad entre músicos e invitados.
Confesiones y juegos formaron parte de la dinámica. Un mazo de cartas permitió que los invitados compartieran historias personales, desde relatos de infancia hasta anécdotas con celebridades. Flor relató un episodio de su adolescencia, Valentina explicó el origen de una de sus canciones y Nachito recordó su experiencia en una grabación con Susana Giménez.

Uno de los momentos más reveladores fue la charla sobre el costado deportivo de Vigna, quien detalló cómo el boxeo se incorporó a su vida y se convirtió en una fuente de confianza tanto en el escenario como fuera de él.
“Me subí y gané por nocaut técnico en el segundo round y ahora me llamaron de nuevo y quiero el bicampeonato”, afirmó. La artista indicó que la disciplina la ayudó a canalizar energía y fortalecer su seguridad personal, mientras sus compañeros hacían bromas sobre el respeto que ahora inspira. Ella sorprendió a los presentes con una advertencia dirigida a su pareja: “Que no se te acerque ninguna zorra amor, porque ahora soy boxeadora”. La frase generó risas generalizadas.

Durante el encuentro, la combinación de relatos, juegos e improvisaciones musicales reafirmó el formato del ciclo: una mesa abierta donde la espontaneidad y el humor constituyen el verdadero menú. Entre bromas, canciones y anécdotas, la segunda edición confirmó que la amistad y la música encuentran su mejor escenario en Club Totora.




