Se jubiló a los 63, no sabía usar Instagram y hoy inspira a miles: la historia de Silvina Zuckerberg, la “Abuela Canchera”

Tras una vida dedicada a la docencia, encontró en el mundo digital un espacio para expresarse, aprender y conectar con otras mujeres. Lo que comenzó como un pasatiempo en plena pandemia, se transformó en un proyecto personal que combina moda, creatividad y autenticidad. Con una comunidad en crecimiento y el apoyo de su entorno, logró reinventarse en una nueva etapa de la vida y convertir esa experiencia en un motor para acompañar e impulsar a otros

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A los 63 años, Silvina Zuckerberg se presenta como docente jubilada e influencer. Su recorrido dista del de otras creadoras de contenido: llegó a Instagram sin conocimientos previos sobre redes sociales y, actualmente, inspira a mujeres de diversas edades a descubrir nuevas posibilidades tras la jubilación. “Cobré mi primer haber jubilatorio en febrero de 2020 y, en marzo, llegó la pandemia”, recordó. Ese contexto inesperado la motivó a buscar un rumbo distinto que la impulsara.

Al principio, lo vivió como un pasatiempo y una manera de entretenerse en casa. “No sabía nada de las redes. Decía ‘Instagran’, con ‘n’. Ni siquiera ubicaba dónde estaban los mensajes. En ese entonces mi hija me ayudaba: me armó la cuenta, sacaba fotos, grababa videos y se ocupaba de todo”, relató Zuckerberg. Pero la curiosidad y determinación la alentaron a avanzar. “Hasta que un día decidí aprender. Empecé a mirar tutoriales, tomé cursos y, poco a poco, logré hacer todo por mi cuenta. Así nació ‘Abuela Canchera’”, explicó.

Silvina Zuckerberg: "No sabía nada
Silvina Zuckerberg: "No sabía nada de las redes sociales". (Fotos: Gastón Taylor)

Su pasión por la moda y la creatividad definió la orientación de su contenido. “Siempre me gustó la ropa. En el colegio, al recibir a los chicos y a los padres en la puerta, siempre me halagaban el look”, admitió.

El respaldo de su entorno también resultó fundamental. Hoy su cuenta en Instagram supera los 160 mil seguidores. “Me siguen alumnos y compañeras, todos”, afirmó Silvina, orgullosa por la aceptación de quienes la conocen desde su rol docente. Sin embargo, su éxito no se limita a los likes o comentarios, sino que se refleja en la pasión y el esfuerzo que dedica a cada publicación. “Todo implica creatividad, entusiasmo y trabajo constante”, señaló.

Es que ser influencer exige equilibrio con la vida familiar, un aspecto que gestiona con claridad. “Soy una mamá presente y una abuela presente. Pero cuando hay un evento o debo ocuparme de algo relacionado con Instagram, ese día me enfoco nada más que en el evento. Es decir, no hay nietos ni hijas. Es un trabajo que me apasiona, me encanta”, reconoció.

“Siempre me gustó la ropa.
“Siempre me gustó la ropa. En el colegio, al recibir a los chicos y a los padres, siempre me halagaban el look”, admitió la docente jubilada convertida en influencer. (Fotos: Gastón Taylor)

El recorrido de Zuckerberg también representó un proceso de autoafirmación. “La única que me dijo que iba a llegar lejos fue una hermana mía que ya no está. Hoy estaría orgullosa de mí. Mi mamá, también”, recordó emocionada.

Su experiencia motiva a muchas mujeres a comprender que la edad no representa un límite, sino una oportunidad para reinventarse. “Este proyecto impulsa a mujeres mayores a continuar, porque después de la jubilación se puede seguir. La actitud es fundamental en la vida y en todo. Y creo que eso fue lo que me permitió avanzar”, señaló. “Observo lo que hago, veo mi feed y me enorgullece. Poder ayudar a otras mujeres a brillar, ya es meta cumplida”, agregó.

Silvina reconoce que no todos los comentarios son positivos, aunque su actitud permanece firme. “La mayoría de los comentarios que recibo son hermosos. Un uno por ciento puede incluir frases como: ‘¡Wow! Sos una vieja o ¿para qué te dedicás a esto?’ Eso, por supuesto, no me afecta. Al contrario, me ayuda porque otro responde por mí y eso aumenta la visualización”, explicó con naturalidad.

"Me comentan: ‘Wow, sos una
"Me comentan: ‘Wow, sos una vieja, ¿para qué te dedicas a esto?’ Pero no me afecta", confesó Silvina sobre los comentario negativos y los haters. (Fotos: Gastón Taylor)

A diferencia de otros creadores de contenido, Zuckerberg encuentra la verdadera satisfacción no en la cantidad de seguidores, sino en la tranquilidad y plenitud personal. “Creo que a esta altura de mi vida es lo que busqué. Siento que ese es mi éxito: tener la mente en paz, el corazón alegre y la familia, por supuesto”, concluyó.

Conocida como la “Abuela Canchera”, demuestra que la creatividad, la pasión y la actitud pueden abrir nuevos caminos después de la jubilación. Su historia constituye un ejemplo de reinvención y muestra cómo la tecnología puede ser una aliada para aprender, expresarse y crear comunidad.

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