Garavano le respondió a Casanello: el Gobierno no negoció con Lázaro Báez

Fue a pedido del juez que investiga la “ruta del dinero K”. El traslado del empresario al Sur depende de un informe

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(Télam)

Antes de viajar hacia la coqueta ciudad de San Petersburgo, donde participa de un Congreso judicial, el ministro de Justicia Germán Garavano le envió un oficio al juez federal Sebastián Casanello para desmentir, de manera oficial, supuestas negociaciones entre funcionarios de su cartera y la defensa del empresario Lázaro Báez, que sigue pugnando, con escaso resultado, por mejorar las condiciones de detención, pudo saber Infobae en base a fuentes oficiales y judiciales.

"Ninguno de nuestros funcionarios mantuvo negociaciones con los abogados de Lázaro Báez", dice el oficio del Ministerio de Justicia. Y también aclara que "se consultó a todas las áreas" correspondientes.

A fines de abril, el diario La Nación había informado que Báez negociaba el arresto domiciliario con enviados del Poder Ejecutivo a cambio de aportar información a la causa. Eran contactos informales con la defensa del empresario, encabezada por Maximiliano Rusconi.

Ante la repercusión, el juez Casanello decidió pedirle explicaciones al Ministerio de Justicia. Ese oficio advertía que el único autorizado a negociar con Báez, según la ley del arrepentido, era el fiscal. De hecho, Guillermo Marijuan fue el primero en salir a desmentir la noticia.

El abogado de Báez también negó una negociación para transformar a su defendido en arrepentido, aunque ratificó que hubo conversaciones con el ministro de Justicia. "A Garavano lo conozco hace mucho tiempo. Ha habido un contacto formal, informado al juez Casanello, donde le pedimos recaudos para el viaje a Río Gallegos. Pero que yo he hablado en el marco del sistema de testigos protegidos, eso es falso", dijo.

Las negociaciones, si las hubo, se enfriaron del todo. Báez hoy está muy lejos de transformarse en "arrepentido".

También está estancada la posibilidad de que el empresario viaje a Santa Cruz para ver a su madre, con serios problemas de salud. La visita depende ahora de un informe del Servicio Penitenciario Federal (SPF), tras una consulta realizada por el juez Casanello. "Está todo frenado", se limitó a decir un funcionario.

Se trata del segundo intento de Báez de viajar al Sur. La primera vez, el juez lo había autorizado bajo estrictas medidas de seguridad, pero el empresario terminó desistiendo. El argumento, en ese entonces, fue que su madre, de 89 años, no estaba consciente de su detención y que sería "muy incómodo" verlo esposado. Raro.

Las gestiones igualmente habían avanzado: a fines de marzo, por pedido del Servicio Penitenciario Federal, la policía de Santa Cruz llegó a revisar la casa donde vive la madre de Báez y pidió datos del personal que la cuida.

Pero el 11 de abril, Báez tuvo que ser internado en la clínica Los Arcos por una arritmia severa. Tras ese episodio, su defensa intentó conseguir otra vez el arresto domiciliario. Casanello se lo negó.

El último pedido para conseguir el traslado al Sur fue canalizado a través del Servicio Penitenciario Federal (SPF). Fuentes oficiales consultadas por Infobae dijeron que el trámite está estacando. Por ahora, Báez seguirá alojado en la cárcel de Ezeiza. Y sólo podrá salir para visitar los tribunales de Comodoro Py.