Sergio Peña sigue en el foco de la primera línea mediática en Alianza Lima. Por más que intenta salir adelante aparece algún revés que lo deja expuesto como el reciente ‘blooper’ cometido contra Unión de Santa Fe, en el marco de la segunda fecha de la Serie Río de La Plata.
Por ese clamoroso fallo, que no solo quedó como una nota al pie, el nuevo ‘10′ de La Victoria ha sido víctima de inclementes ataques y distintos ‘dardos’ en las plataformas sociales, muchos de ellos muy hirientes, que han puesto en tela de juicio su capacidad como futbolista profesional.
En medio de ese enrarecido ambiente, Sergio Peña empleó su cuenta oficial de Instagram para elevar un extenso mensaje, con tenor reflexivo, en una historia de la red social, en donde más allá de culparse por su mal arranque en la pretemporada, valoró el apoyo que siempre ha recibido por su entorno más cercano.
“Mis padres me criaron bien. Se mataron por mis hermanos y por mí. Mi abuela luchó y lucha cada día por todos nosotros y mi familia nunca me dio la espalda. Mi hija tiene una buena educación. Mi novia y yo somos felices viviendo, superando etapas y metas. Cada día me enamoro más de la vida, de lo que me da y de lo que me quita“, escribió.
“En mi cabeza y en mi corazón nunca estuvo ni nunca estará hacerle daño a alguien. Me criaron con capacidad de sufrir, pero de sufrir para sobreponerme, para volver a aparecer y para crecer hasta mis últimos días”, expresó Peña.
En una clara alusión por su mal momento, en esa misma línea, el centrocampista señaló que “la vida golpea, la gente decepciona, pero todo, absolutamente todo, tiene un propósito. Y cuando haces las cosas con el corazón y la mente, todo siempre se resuelve. Dios y el universo en algún momento lo ponen todo a tu favor”.
Y cerró: “No me siento a esperarlo, me mato cada día para que ese momento llegue. No me desespero, pero sí lo espero. Y cuando ese momento llegue, seré feliz con mi familia y con quien me golpeó, me humilló y se burló, porque mi éxito no lo voy a lograr”.
Sergio Peña llegó a Alianza Lima a mediados del año pasado después de un paso demasiado discreto por por el PAOK Salónica (GRE). Aunque en sus primeros partidos exhibió un ritmo alto, con el avance de los meses fue decayendo hasta estancarse.
Debutó oficialmente ante Gremio en la Copa Sudamericana por el acceso a los octavos de final, tras una década fuera del club. Desde su vuelta, ha sido titular habitual con 9 partidos disputados entre Liga 1 y Sudamericana, aportando 2 goles y 2 asistencias y sumando 648 minutos en cancha, reflejo de la confianza del técnico Néstor Gorosito.
Peña también vivió momentos complicados, como la expulsión ante Sporting Cristal por doble amarilla. Sus actuaciones han generado debate entre la afición y prensa peruana sobre su ritmo de juego.