Este 31 de diciembre de 2026 vence la tasa especial del IGV (impuesto general a las ventas) para los restaurantes y los hoteles en Perú. Estos pagan 8% y para el 2027 la medida contempla que la nueva tasa sería del 12%.
Y ahora, desde Fuerza Popular, el partido de la presidenta Keiko Fujimori, Rosangella Barbarán ha propuesto ampliar esta reducción, y que se mantenga el 8% de IGV para estos negocios indefinidamente: la nueva fórmula no detalla hasta cuánto aplicaría el 8%.
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Sin embargo, aquí la posición de la diputada choca con la apreciación que tenía un senador de Fuerza Popular cuando fue ministro de Economía de Dina Boluarte, José Arista. Para este, que se mostró en contra de esta ampliación, la reducción fracasó en incentivar la formalización y tampoco se tradujo en menores precios hacia los usuarios.
IGV de 8% para restaurantes y hoteles
La propuesta de Barbarán tiene por objeto establecer una tasa especial de impuesto general a las ventas (IGV), para las micro y pequeñas empresas dedicadas a las actividades de restaurantes, hoteles y alojamientos turísticos con la finalidad de “apoyar la reactivación económica y promover el crecimiento de este gran segmento económico empresarial”.
“Artículo 3. Tasa del Impuesto Las operaciones de venta y bienes y servicios que realicen los sujetos señalados en la presente ley que están gravadas con la tasa de ocho por ciento (8%) del impuesto general a las ventas (IGV)”, quedaría redactada la medida si se aprueba.
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Pero a diferencia de las anteriores medidas, esta no menciona el fin de la vigencia de esta tasa. “La tasa del impuesto general a las ventas (IGV) del ocho por ciento (8%) establecida en la presente ley estará vigente desde el primer día del mes siguiente al de su publicación”, señala, nada más.
Como se sabe, actualmente, el artículo pertinente menciona que la medida acaba este año: “La tasa del impuesto general a las ventas (IGV) del ocho por ciento (8%) establecida en la presente ley estará vigente desde el primer día del mes siguiente al de su publicación hasta el 31 de diciembre del 2026″.
Es más, se señala que “posteriormente, la tasa se incrementará al doce por ciento (12%) y estará vigente desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre del 2027”. Luego de esto, el IGV para las hoteles y restaurantes retornaría al porcentaje normal.
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José Arista criticó la ampliación
En su momento, cuando Ahora Perú, la asociación más importante de hoteles, restaurantes y afines, buscaba esta ampliación, el actual senador de Fuerza Popular José Arista, en su faceta de ministro de Economía de Dina Boluarte, criticó la propuesta.
“El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) expresa su preocupación respecto a la posible ampliación del periodo de vigencia de la reducción de la tasa del Impuesto General a las Ventas (IGV) a los restaurantes, hoteles y alojamientos turísticos, tema que se estaría abordando en el Poder Legislativo”, resaltaba el comunicado de entonces.
A continuación los puntos claves:
- A pesar de que se redujo la tasa del IGV, los precios en restaurantes subieron más que la inflación de alimentos. La lógica de una exoneración o reducción de una tasa del IGV es que esta se refleje en menores precios, lo cual debería generar una mayor demanda de bienes y servicios. Eso no ocurrió. Durante el 2023, los precios en restaurantes subieron más que la inflación de alimentos. El INEI informó que los precios de los servicios de comidas fuera del hogar incrementaron en 6,6%, lo que superó a la variación de precios de los alimentos consumidos en el hogar que se incrementaron en 3,7%
- Es un beneficio ciego que favorece en mayor medida a las empresas que no lo necesitan. Las empresas que se acogen al beneficio son aquellas con los mayores niveles de ventas las que, en general, deben pagar más impuesto. En el 2023 el beneficio alcanzó a 28 769 contribuyentes entre micro y pequeñas empresas, con una alta concentración en el 20% de las empresas con mayores ventas, las cuales recibieron el 76% del importe total del beneficio. Este beneficio no discrimina entre aquellas empresas que se encuentran en buena situación económica, de las que no lo están
- La propuesta tiene un alto costo fiscal. Según estimaciones de la Sunat, en 2023 la reducción de la tasa del IGV de 18% a 10% implicó un costo fiscal de S/ 743 millones de menores ingresos fiscales, de los cuales 5,7 mil contribuyentes con las mayores ventas se benefician con más de S/ 560 millones
- La medida tampoco habría incentivado una mayor formalización ni mejora en el cumplimiento tributario de los contribuyentes del sector. En el 2022, en la actividad restaurantes y hoteles existían 130 mil contribuyentes, más del 50% estaban en el Nuevo RUS, régimen que no se encuentra afecto al IGV. A abril 2024, dicha proporción se mantiene.
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