Dejó su lugar de origen para convertirse en el principal proveedor de Inka Chips: el peruano que logró un precio justo para las papas nativas de su comunidad

En el corazón de los Andes, un emprendedor peruano logra llevar la papa nativa de su comunidad a uno de los mayores productores de snacks del país, con lo que ha marcado un precedente de éxito y justicia

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Efraín Ticlla Alanya lidera un movimiento inspirador que busca justicia y reconocimiento para los cultivos ancestrales de Perú, impactando significativamente en la vida de los agricultores de su comunidad.
(Composición Infobae Perú)
Efraín Ticlla Alanya lidera un movimiento inspirador que busca justicia y reconocimiento para los cultivos ancestrales de Perú, impactando significativamente en la vida de los agricultores de su comunidad. (Composición Infobae Perú)

En un pequeño pueblo de los Andes peruanos, donde la papa ha sido por generaciones el sustento de sus habitantes, surge una historia que rompe con el guion establecido de la agricultura tradicional. Un joven local desafió las adversidades y la inestabilidad de los precios en el mercado e inició una cruzada por el reconocimiento y valoración justa de la papa de su tierra. Lo que comenzó como una lucha solitaria, terminó capturando la atención de uno de los gigantes de la industria de snacks en el país: Inka Chips.

Este emprendedor, armado de firmeza y una misión definida, alcanzó lo que muchos considerarían imposible. Logró no solo que su producto superara los límites del mercado local, sino que además inauguró una era de prosperidad y equidad para los agricultores de su región, marcando un hito de éxito. Pero, ¿cómo consiguió este peruano transformar el futuro de la papa andina y cuál ha sido el impacto de este triunfo en su comunidad? Infobae Perú dialogó con Efraín Ticlla Alanya, quien compartió detalles sobre su jornada de persistencia y transformación. Esta es la crónica de cómo una cosecha milenaria se hizo espacio en los estantes favoritos del ámbito nacional.

¿Cómo fue el inicio de esta historia?

Efraín Ticlla Alanya, oriundo de Comuhuillca, una comunidad en la región de Huancavelica, es el protagonista de una notable transformación en la valorización de la agricultura de su comunidad. Desde muy joven, enfrentó la realidad de una familia con limitados recursos económicos, lo que lo llevó a asumir responsabilidades por encima de su edad. Su compromiso con la educación lo llevó a emprender un viaje de dos horas cada día hacia la escuela, un esfuerzo que evidencia su determinación y resiliencia ante los desafíos.

“Desde los 14 años salí a trabajar, ya que mis padres no contaban con muchos recursos económicos, en ese sentido yo tenía que hacer algo para apoyarlos y buscar adquirir mis cosas mediante mi trabajo”, relató Efraín en una entrevista concedida a Infobae Perú.

Con la determinación de ofrecer apoyo a su familia, Efraín tomó la decisión de trasladarse a la capital durante la época de vacaciones, buscando oportunidades que en su comunidad no encontraba. Este esfuerzo no solo le permitió contribuir a los gastos familiares sino también costearse sus útiles y uniforme escolar.

Desde su lugar de origen hasta Inka Chips: La historia del peruano que estableció un precio justo para las papas nativas.
(Foto: cortesía)
Desde su lugar de origen hasta Inka Chips: La historia del peruano que estableció un precio justo para las papas nativas. (Foto: cortesía)

“Al finalizar mi colegio, salí a la capital a trabajar. Siempre fue en los meses de diciembre hasta marzo, luego de ello ya retornaba comprando mis útiles y mi uniforme”, compartió.

A pesar de las dificultades que conlleva iniciar a trabajar a temprana edad y enfrentar las limitaciones impuestas por esta, Efraín no perdió de vista las motivaciones que lo impulsaban: su deseo de superación y el bienestar de sus padres.

“No fue fácil empezar a trabajar desde pequeño, quería ganar más dinero, pero por mi edad no podía. Como iban pasando los años ya me iba acostumbrando al trabajo, pero siempre tenía en mente a mis padres que me impulsaba a seguir, hasta ahora”, agregó.

El inicio de un nuevo emprendimiento

Desde temprana edad, Efraín estaba determinado a asegurarse un futuro prometedor. Consciente de la importancia de la educación superior, inició sus investigaciones sobre la Beca 18, un programa de apoyo a jóvenes talentosos con recursos limitados. Esta búsqueda culminó con éxito al ser seleccionado para estudiar Negocios Internacionales en el Instituto ADEX.

“Ser beneficiario de esta Beca me ayudó muchísimo. A lo largo del periodo en el instituto, he adquirido conocimientos muy buenos en el caso de negociaciones”, afirma Efraín, reconociendo el invaluable apoyo recibido.

Explora el viaje de perseverancia de un agricultor peruano cuya lucha por un precio justo para las papas nativas ha inspirado a una comunidad y ha redefinido el valor de las cosechas ancestrales en Perú. 
(Pronabec)
Explora el viaje de perseverancia de un agricultor peruano cuya lucha por un precio justo para las papas nativas ha inspirado a una comunidad y ha redefinido el valor de las cosechas ancestrales en Perú. (Pronabec)

Después de completar su ciclo de estudios en ADEX, Efraín retornó a su hogar, coincidiendo con la cosecha de papa yungay, una variedad predominantemente cultivada en su comunidad. Fue testigo de cómo intermediarios ofrecieron a su familia 25 centavos por kilogramo por la cosecha, un precio desalentador que no cubría los costos de producción. Ante la desilusión, su padre decidió intentar vender el producto en el mercado de Huancayo, solo para enfrentar una mayor decepción al recibir una oferta incluso menor: 20 centavos por kilogramo.

“Desde ese entonces, mi papá ya no quiso sembrar para comercializar sino para el consumo propio”, recordó Efraín.

Sin embargo, la historia no terminaría ahí. Inspirado por la formación adquirida en ADEX y un inesperado hallazgo, Efraín dio con un video de un chef suizo que auguraba un brillante futuro para las papas nativas. Este mensaje resonó con él y le impulsó a actuar. “Es ahí donde llamé a mi papá y todo empezó”, señala Efraín. Este fue el inicio de una trayectoria que no solo buscaría cambiar la perspectiva de su familia respecto al cultivo de papa, sino que también marcaría el comienzo de un camino hacia la revalorización de este producto en su comunidad y más allá.

Explora el viaje de perseverancia de un joven peruano cuya lucha por un precio justo para las papas nativas ha inspirado a una comunidad y ha redefinido el valor de las cosechas ancestrales en Perú.
(Foto de cortesía)
Explora el viaje de perseverancia de un joven peruano cuya lucha por un precio justo para las papas nativas ha inspirado a una comunidad y ha redefinido el valor de las cosechas ancestrales en Perú. (Foto de cortesía)

De asociación AGROHUILLCA a INKA CROPS

El recorrido de Efraín por revalorizar las papas nativas de su comunidad fue un desafío marcado por la perseverancia desde sus inicios. Al fundarse la asociación AGROHUILLCA en 2020, con apenas 10 familias, se enfrentaron a un panorama desalentador marcado por múltiples rechazos.

“Encontré rechazos por parte de empresas, restaurantes que ni conocían las papas nativas con pulpa roja y azul, sin embargo no fue un pretexto para darme por vencido. Siempre tuve claro que mi objetivo era ayudar a mi comunidad”, comentó Efraín.

Esta etapa no estuvo exenta de aprendizaje; su paso por la academia, donde cursó negocios y fijación de precios, jugó un papel crucial en el éxito de sus futuras negociaciones.

“Mi proceso académico me ayudó a poder negociar y fijar un precio que son considerables para los agricultores, también me ayudó la estacionalidad de producción que tenemos, porque también influye mucho en la parte comercial”, explica.

El camino hacia la negociación con INKA CROPS estuvo lleno de obstáculos. Efraín narra las dificultades enfrentadas:

En el corazón de los Andes, un emprendedor peruano logra llevar la papa nativa de su comunidad a uno de los mayores productores de snacks del país, marcando un precedente de éxito y justicia.
(Foto de cortesía)
En el corazón de los Andes, un emprendedor peruano logra llevar la papa nativa de su comunidad a uno de los mayores productores de snacks del país, marcando un precedente de éxito y justicia. (Foto de cortesía)
“Empecé mi búsqueda en LinkedIn, logré contactar con la empresa, ellos me proporcionaron los correos de los encargados de compra, pero no me respondieron durante un año”.

No obstante, su espíritu inquebrantable lo llevó a insistir en 2023, cuando finalmente su perseverancia dio frutos.

“Allí sí tuve respuesta, rápidamente gestionamos y negociamos, realicé una fijación de precios, calculando todos los gastos que se tiene y posterior a ello contar con un precio fijo que al negociar no debería ser menos, pues al negociar yo propuse un precio mayor a lo fijado a los compradores de Inka Crops. Así inició todo”.

¿Qué se ha logrado hasta ahora?

La iniciativa de Efraín no solo ha revitalizado la agricultura local mediante la promoción de las papas nativas sino que también ha logrado atraer a más agricultores de comunidades aledañas, ampliando el proyecto más allá de sus fronteras iniciales. Este crecimiento viene acompañado de un creciente reconocimiento de las papas nativas, un producto antes poco conocido entre muchos peruanos.

“Las papas nativas son un producto con un gran porcentaje de antioxidantes y, además, son consideradas como uno de los superfoods de Perú”, resaltó Efraín.

Explora el viaje de perseverancia de un agricultor peruano cuya lucha por un precio justo para las papas nativas ha inspirado a una comunidad y ha redefinido el valor de las cosechas ancestrales en Perú.
(foto de cortesía)
Explora el viaje de perseverancia de un agricultor peruano cuya lucha por un precio justo para las papas nativas ha inspirado a una comunidad y ha redefinido el valor de las cosechas ancestrales en Perú. (foto de cortesía)

El impacto de esta empresa ha sido significativo en la vida cotidiana de los agricultores involucrados.

“Desde entonces, la vida de cada agricultor ha mejorado mucho, ya que no solo dependen económicamente de la venta de sus productos, en este caso, la papa nativa, sino que ahora pueden adquirir más cosas y, sobre todo, ofrecer educación a sus hijos”, reflejó Efraín en cada cambio positivo derivado de este empeño colectivo por valorar lo autóctono.

Además, reflexionando sobre el alcance de su trabajo, comparte una filosofía que ha guiado su camino: “Siempre digo que cada acción que realices por el bien de los demás atrae oportunidades en todo aspecto y que nunca se olviden de sus orígenes”. Este consejo subraya la importancia de la reciprocidad y la fidelidad a las raíces culturales como pilares para el desarrollo sostenible y el bienestar comunitario.