El alimento balanceado sigue siendo respaldado por la mayoría de los veterinarios, aunque el interés por la dieta cruda para perros, la comida deshidratada para mascotas y la nutrición funcional animal crece con fuerza en Estados Unidos, según informa The Wall Street Journal.
Conferencias especializadas y espacios digitales muestran un debate que cuestiona las prácticas tradicionales en la alimentación de mascotas.
Innovación, mercado y desconfianza hacia lo tradicional
El mercado estadounidense de alimentos para mascotas supera los USD 65.800 millones. Sin embargo, compañías emergentes que ofrecen fórmulas frescas, dietas crudas y productos de “grado apto para consumo humano” están ampliando su presencia. Foros sobre longevidad animal y el lanzamiento de alternativas como recetas cocidas al vacío o suplementos de hongos muestran el avance de la “alimentación natural”.
Parte de este auge surge por la desconfianza hacia los alimentos ultraprocesados y los medicamentos de prescripción. El llamado “padre de mascota 2.0” busca opciones para mejorar la salud y longevidad de sus animales. Ruby Balaram, nutricionista canina y fundadora del Feed Real Summit, sostiene que “mucha gente se está dando cuenta de que la comida ultraprocesada es terrible”.
Testimonios, beneficios y riesgos
Especialistas como Kay Stewart afirman que una dieta basada en carnes, órganos y vegetales reales permite aprovechar un espectro completo de nutrientes. Rilla Banks, responsable de comercio electrónico en My Pet Carnivore, explica: “Los órganos realmente aportan lo más”, al referirse a los productos con proteínas animales integrales que distribuyen en todo el país.
Algunos dueños atribuyen a estas dietas alternativas mejoras en la salud de sus mascotas, como la remisión de enfermedades crónicas o cambios en la calidad de vida. Kara Hanrahan, enfermera y propietaria de un perro con pancreatitis, relata que dejó alimentos de prescripción y tratamientos tradicionales para investigar y finalmente adoptar una dieta cruda.
No obstante, el consenso de la comunidad veterinaria sigue inclinándose por el alimento balanceado comercial, tal como indica The Wall Street Journal. Michael Bailey, presidente de la Asociación Veterinaria Estadounidense, señala: “En muchos casos, la comida cruda no está equilibrada nutricionalmente; productos inadecuadamente balanceados pueden provocar otras enfermedades crónicas”.
Asociaciones y organismos de control subrayan que el alimento balanceado se fabrica bajo normas estrictas de control sanitario, mientras que las dietas caseras presentan riesgos de contaminación por bacterias patógenas y posibles desequilibrios nutricionales. Por ello, recomiendan consultar siempre a un nutricionista veterinario antes de hacer cambios en la dieta de perros o gatos.
A pesar de los beneficios que promueven los defensores de dietas frescas o crudas, la industria del alimento tradicional también ha tenido episodios de contaminación, como retiradas de productos por salmonella o listeria.
Este contexto alimenta el debate sobre cuál es realmente la opción más segura. Algunos dueños perciben que la relación cercana entre los fabricantes y las facultades de veterinaria podría influir en el asesoramiento profesional, aunque todas las referencias oficiales apuntan al estricto control sanitario vigente en Estados Unidos.
Cultura, presión social y bienestar animal
El debate sobre tendencias en alimentación de mascotas trasciende el ámbito clínico y adquiere un matiz cultural. Muchos propietarios sienten una presión significativa por encontrar “la mejor” dieta, sumada a la influencia de activismo y relatos de figuras que desafían el consenso científico. Mientras algunos replican en sus mascotas el interés humano por reducir ultraprocesados, otras voces critican la falta de evidencia firme detrás de ciertas afirmaciones más radicales.
Según The Wall Street Journal, el futuro de la alimentación para mascotas se presenta como un equilibrio dinámico entre avances industriales, innovación en ingredientes, ciencia y bienestar animal. La convivencia de diferentes enfoques y testimonios indica que el debate está lejos de concluir.
Por último, especialistas recuerdan que la decisión perfecta no existe, pero los lazos afectivos entre las personas y sus animales superan cualquier elección nutricional o tendencia del momento.