Panamá registró 1.520 armas recuperadas entre enero y agosto de 2026, una cifra que representa una caída de 49,6% frente a las 3.015 contabilizadas durante el mismo período del año pasado.
Sin embargo, detrás de esa reducción aparece un comportamiento contrario: la recuperación de rifles aumentó 167% y pasó a encabezar las categorías reportadas.
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Durante los primeros ocho meses del año, las autoridades recuperaron 564 rifles, frente a los 211 registrados entre enero y agosto de 2025. La diferencia representa 353 unidades adicionales en apenas un año, pese a que el volumen general de armas recuperadas se redujo prácticamente a la mitad en la comparación interanual.
El cambio también alteró la composición de las armas encontradas por las autoridades. En 2025, los rifles representaban apenas 7% de las recuperaciones, mientras que este año concentran aproximadamente 37% del total. De esa manera, desplazaron a las pistolas como la categoría con mayor número de unidades registradas hasta agosto.
Las pistolas siguieron una trayectoria completamente diferente. Su número cayó de 1.174 a 511 unidades, equivalente a una reducción de 56,5%. El descenso fue todavía mayor entre los revólveres, que pasaron de 782 a 146, lo que supone una disminución de 81,3% respecto al mismo período de 2025.
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También disminuyeron las escopetas y los fusiles recuperados. Las primeras pasaron de 265 a 94 unidades, una reducción de 64,5%, mientras los fusiles descendieron de 121 a solamente 15, equivalente a una caída de 87,6%. La categoría denominada “otros” bajó de 462 a 190 armas.
El comportamiento adquiere relevancia después de que el Gobierno decidiera suspender durante un año la importación de determinados rifles semiautomáticos de uso particular.
La medida comenzó a regir el 22 de septiembre y busca evaluar su circulación y reforzar los controles, incluyendo aspectos relacionados con la trazabilidad, el destino final y posibles desvíos hacia el mercado ilícito.
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La evolución mensual presenta además un comportamiento atípico durante junio, cuando fueron recuperadas 654 armas. La cifra contrasta con las 158 de enero, 120 de febrero, 118 de marzo, 114 de abril y 134 de mayo. Después del repunte, el registro volvió a bajar a 169 en julio y 53 en agosto.
Solo junio concentró 43% de todas las armas recuperadas durante los primeros ocho meses de 2026. Frente a las 189 contabilizadas durante ese mes en 2025, el resultado supone un incremento de aproximadamente 246%, equivalente a 465 unidades adicionales. Fue, además, el único salto extraordinario dentro de la serie mensual.
La comparación con 2025 muestra una diferencia especialmente marcada al inicio del período. En enero del año pasado fueron recuperadas 1.274 armas, frente a 158 este año, mientras febrero pasó de 566 a 120. En agosto también hubo una reducción importante, de 183 a apenas 53 unidades.
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La distribución territorial muestra una concentración todavía mayor. La provincia de Panamá acumuló 1.004 armas recuperadas, aproximadamente 66% del total nacional. Muy por detrás aparecen Colón con 114, Panamá Oeste con 107 y Chiriquí con 91. Veraguas registró 56 y Herrera otras 46, según las cifras acumuladas hasta agosto.
En el resto del país, Coclé contabilizó 25 armas y Bocas del Toro 21, mientras que la comarca Ngäbe Buglé registró 18 y Los Santos 14. Darién acumuló ocho y Guna Yala solamente tres, lo que refleja una fuerte concentración de las recuperaciones en la provincia de Panamá y áreas urbanas cercanas.
Las estadísticas también muestran un cambio en la forma en que las armas quedaron bajo control de las autoridades. Durante 2026, el 81% aparece clasificado como decomisado, mientras que los indicios representan otro 14%. Las categorías de incautado y recuperado representan 1% cada una, con una participación mucho menor dentro del registro total.
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El balance hasta agosto deja así dos movimientos que avanzan en direcciones opuestas. Panamá registra casi la mitad de armas recuperadas que hace un año, pero al mismo tiempo los rifles aumentaron de 211 a 564 unidades. Ese crecimiento ocurre mientras el país comienza a aplicar nuevas restricciones sobre la importación de determinados rifles semiautomáticos.
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