El presidente Trump pidió un plebiscito y lo tuvo. También afirmó que, si perdía esta elección, los “comunistas demócratas” le harían un juicio político… veremos.
Esta elección tuvo como eje ser anti-Trump. Los demócratas no tienen todavía un líder nacional… lo tendrán cuando resuelvan su interna, recién en 2028, para las elecciones presidenciales de noviembre de ese año.
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Mientras tanto, recuperaron su rol como “el Partido de las minorías”: los afroamericanos, los latinos, los obreros, los gays, los medioambientalistas, los globalistas… Su gran figura simbólica fue el expresidente Obama.
Los republicanos discutirán la sucesión de Trump y pelearán por su recuperación… El viejo partido fundado por Abraham Lincoln en 1850 seguramente volverá a sus raíces conservadoras y aparecerán alternativas para sus primarias de 2028.
Por abrumadora mayoría, ganaron los demócratas en la Cámara de Representantes —240 a 195 bancas— y en el Senado —55 a 43, con dos independientes—, y en la mayoría de las 36 gobernaciones en disputa.
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Aparecieron estrellas musulmanas, gays, afros, nativos… Muchas mujeres: todo lo que Trump detesta como expresión de diversidad, opuesta a la “supremacía blanca, protestante y anglosajona”.
Todos los temas que fueron cuestionados —la economía, la política inmigratoria y las guerras en Ucrania y Medio Oriente— tendrán que ser revisados por el Congreso. Primero, Trump dijo que vetaría todo; luego, que negociaría con la nueva mayoría si actuaban en forma “razonable”… veremos.
Se vienen dos años con mucha confusión e incertidumbre… China, contenta.
La verdadera “batalla cultural” occidental —por la diversidad— vuelve a replantearse en toda su complejidad… La convulsionada Europa recibirá de lleno el impacto de la caída de su máximo referente de la extrema derecha. En América Latina ocurrirá otro tanto… el “escudo de las Américas” nació perforado como un queso gruyere. Brasil y Paraguay empezaron a demostrar que hay mucha tela para cortar.
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En Colombia, Perú, Ecuador, Chile, Bolivia, Argentina y Venezuela habrá que rediscutir la “verdad revelada”… La democracia se afirma en diversidad.
¿Será el tiempo del centro y la sensatez o el imperio de los extremos?… Veremos.
Los nuevos temas del siglo XXI —el cambio climático y la IA— multiplicarán su debate, y los viejos y permanentes —la pobreza, la excesiva concentración de la riqueza, las guerras, los extremos— tendrán que experimentar nuevos enfoques… veremos.
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El papa León XIV es y será un protagonista relevante del debate contemporáneo… Dios está presente.
Tenemos más preguntas que respuestas… Un tiempo futuro excitante nos desafía e invita a participar… Aceptemos ese reto.
Maravilloso.
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