En 2015, Mina Alumbrera anunció el cierre de sus operaciones para mayo de 2017, marcando el final de la producción de cobre más relevante del país desde su inicio en 1997. Sin embargo, en febrero de 2016, el presidente Mauricio Macri comunicó en la localidad cordillerana de Barreal, junto al gobernador Sergio Uñac, la eliminación de las retenciones a las exportaciones mineras.
El efecto económico fue inmediato y contundente. Alumbrera confirmó la continuidad de sus actividades hasta fines de 2018, extendiendo su vida útil en unos 20 meses, mientras otras minas próximas al cierre también anunciaron la prolongación de sus tareas.
La reducción de la carga tributaria permitió profundizar la última etapa operativa, modificando el plan de minado para aprovechar material de baja ley y escombreras, insumos antes inviables por la presión impositiva de las retenciones. También extendieron su vida útil las minas Manantial Espejo en Santa Cruz y Pirquitas en Jujuy. Esta última pudo planificar su desarrollo junto al yacimiento Chinchillas, ubicado a 40 kilómetros de la planta de tratamiento, que ingresó en operación poco después.
Mina Alumbrera evidencia los beneficios económicos y sociales que pueden surgir de decisiones guiadas por el sentido común y no por criterios ideológicos
Mina Alumbrera evidencia los beneficios económicos y sociales que pueden surgir de decisiones guiadas por el sentido común y no por criterios ideológicos, tanto para las provincias como para el país.
En esos 20 meses adicionales, se distribuyeron USD 524 millones, como refleja la figura correspondiente. Los principales beneficiarios fueron trabajadores y pymes proveedoras. Además, solo en concepto de Impuesto a las Ganancias, el Estado nacional percibió el doble de lo que habría recaudado mediante las retenciones.
No fue el único efecto positivo. Las nuevas medidas, sumadas al anuncio presidencial de una reducción progresiva en la alícuota del Impuesto a las Ganancias y la devolución ágil del IVA, permitieron a Minera Alumbrera proyectar una nueva etapa subterránea para explotar las fases 12 y 13 del depósito mineral.
En apenas siete meses, hacia julio de 2018, la operadora planeaba continuar con la extracción y producción de concentrados de cobre, con valores significativos en oro y molibdeno, extendiendo la producción al menos hasta 2029.
Esta etapa requería una inversión estimada de USD 270 millones para la transición de cielo abierto a minería subterránea, una dotación de 1.800 empleos directos e indirectos y exportaciones anuales por el puerto de Rosario cercanas a 85.000 toneladas, equivalentes hoy a poco más de USD 1.000 millones al año.
Sin embargo, el rumbo cambió. Revirtiendo la política, y posiblemente atendiendo a posturas alejadas del sector productivo, el presidente Macri restableció las retenciones, fijando una alícuota del 12% para la minería. Bajo el argumento de incrementar los recursos por exportaciones, la medida no solo acortó la vida útil de minas próximas al cierre, sino que desalentó nuevas inversiones, afectando la recaudación esperada.
La eliminación de las retenciones implementada por el presidente Milei devolvió competitividad a la producción minera nacional. Así lo reflejan los más de USD 22.000 millones en inversiones presentadas para adherir al RIGI
La eliminación de las retenciones implementada por el presidente Milei devolvió competitividad a la producción minera nacional. Así lo reflejan los más de USD 22.000 millones en inversiones presentadas para adherir al Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI).
Es probable que Mina Alumbrera Subterránea retome pronto la producción de concentrados de cobre, beneficiando a trabajadores, pymes proveedoras de bienes y servicios, la planta de tratamiento, el mineroducto a Tucumán, el tren Belgrano y el puerto de Rosario.
Todos son testimonio del potencial de generación de riqueza iniciado en tiempos del gobernador Arnoldo Castillo, un proceso que debió tener continuidad.
El autor es Ex subsecretario de Minería Miembro del Grupo Sarmiento