El escenario actual es prometedor. La fuerte declaración de apoyo al Gobierno por parte de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, la toma de posesión de Donald Trump en Estados Unidos, la presencia en el Foro de Davos y acontecimientos internos como la confirmación de que la inflación sigue en declive y la reactivación económica se acelera, completan un panorama alentador para Javier Milei. Desde un punto de vista económico, social y moral, los vientos soplan a favor de nuestro país.
Por otra parte, los pronósticos de las calificadoras de riesgo son muy optimistas: una inflación de menos del 2% mensual será la norma en 2025, y una de un dígito anual para 2026. La directora gerente del FMI no dejó de recordar el desastroso desempeño de la administración que concluyó el 10 de diciembre de 2023.
Con Marco Rubio a cargo de la Secretaría de Estado norteamericana, queda atrás la política exterior demócrata con sus contradicciones y confusiones.
Un párrafo aparte merece la decisión de Milei de conminar al Congreso a abocarse a “Ficha Limpia”, enviándola a sesiones extraordinarias, un proyecto que, según algunos, le era ajeno. Otros proyectos clave de Milei para las extraordinarias no han ocupado los titulares: la ley Antimafia y la punición a la reincidencia en el delito.
La Boleta Única de Papel y la limitación para que las personas con condenas en dos instancias penales no puedan ser electas son decisiones históricas, aunque muy resistidas por sectores de la política y grupos de presión e intereses, que prefieren moverse en el mar de la corrupción. Desde allí obtienen pingües ganancias, enriqueciendo a oscuros personajes mientras los sectores más humildes de nuestra comunidad son hambreados y expoliados.
Otro punto destacado es la propuesta de “juicio en ausencia”, imprescindible para evitar que la fuga implique beneficios y, menos aún, la protección de terceros Estados, como ha ocurrido con los autores intelectuales del atentado a la AMIA.