El dólar estadounidense se negoció al cierre a 5,25 reales brasileños en promedio, de manera que supuso un cambio del 0,13% comparado con el dato de la jornada previa, cuando finalizó con 5,24 brasileños, reporta Dow Jones.
Teniendo en cuenta los últimos siete días, el dólar estadounidense acumula una disminución 1,26%, de modo que en el último año aún mantiene una disminución del 7,65%.
Respecto de días anteriores, sumó dos jornadas seguidas en cifras positivas. La volatilidad referente a estos siete días fue superior a la acumulada en el último año, de forma que presenta mayores variaciones que la tendencia general del valor.
El panorama del dólar en Brasil para 2026
El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.
En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.
Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.
A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.