El dólar estadounidense inició la jornada del jueves 26 de marzo cotizándose en 60,10 pesos dominicanos en promedio, según cifras de Dow Jones. Este valor representó un aumento de 1,68% respecto a los 59,11 pesos de la sesión anterior, revirtiendo la caída del día previo y evidenciando la ausencia de estabilidad en la dinámica reciente del tipo de cambio.
Durante la última semana, el billete verde acumuló un ascenso de 3,18% frente al peso dominicano; en el balance anual, la divisa estadounidense mantiene una subida del 3,42%, consolidando una tendencia de apreciación en los últimos doce meses.
Por otro lado, la volatilidad semanal se situó en 23,23%, cifra notablemente superior al promedio anual de 11,32%, lo que revela un periodo de variaciones más marcadas de lo habitual en el mercado cambiario local.
El análisis de Grupo Financiero Monex destaca que los mercados accionarios globales registran movimientos negativos generalizados, con caídas tanto en acciones como en bonos. Este comportamiento responde a una creciente cautela ante la falta de avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un alto al fuego en Medio Oriente, una tensión que vuelve a sacudir al mercado energético.
El Brent repuntó cerca de 5%, superando nuevamente los 107 dólares por barril, lo que reavivó las preocupaciones inflacionarias y presionó al alza los rendimientos de los bonos soberanos. En contraste, el oro perdió tracción en medio de la reconfiguración de los flujos hacia activos de refugio más tradicionales.
Perspectivas económicas para 2026 en República Dominicana
República Dominicana se prepara para 2026 con un panorama económico y político alentador, según un informe de la firma global UBS Financial Services. El documento destaca una aceleración del crecimiento real del PIB hacia el 4% en dicho año, impulsada por tasas de interés más bajas y un entorno internacional más favorable. Se proyecta que la estabilidad política y las políticas pro-mercado seguirán respaldando el dinamismo económico del país.
Para 2026, UBS anticipa que la reducción de las tasas de interés liberará demanda interna y estimulará la inversión, mientras que un entorno externo más estable favorecerá la recuperación del turismo. El informe considera que un estímulo fiscal focalizado contribuirá a robustecer la actividad económica a lo largo del año.
En materia fiscal, el gobierno dominicano ha adoptado un enfoque activo para contrarrestar el crecimiento moderado. El Congreso aprobó un presupuesto suplementario que eleva el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025, ampliando el déficit global al 3,5% del PIB. Para 2026, el Ministerio de Hacienda apunta a un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario de 0,5%.
Entre los factores más influyentes en la evolución del tipo de cambio, destacan las decisiones de política monetaria tanto del Banco Central de la República Dominicana como de la Reserva Federal de Estados Unidos, la demanda interna de dólares vinculada a las importaciones y el comportamiento de la economía local, así como el esperado fortalecimiento global del dólar estadounidense hacia el cierre de 2026, dentro de un escenario de depreciación controlada.
El Banco Central estima que el tipo de cambio alcanzará aproximadamente $66.35 en septiembre de 2026 y cerca de $69.15 un año después, anticipando una tendencia de depreciación contínua.
El análisis destaca que la deuda pública bruta se mantendría estable en torno al 58% del PIB durante los próximos 12 a 18 meses a partir de noviembre del año pasado, siempre que no se produzcan eventos macroeconómicos inesperados.
UBS señala que los sólidos superávits provenientes de exportaciones de servicios y remesas compensarán los déficits de las cuentas de ingresos y comercio de mercancías, proyectando que el déficit por cuenta corriente rondará el 2-2,5% del PIB a finales de 2025 y 2026.
La inversión extranjera directa neta se estima cerca de 3,5%–4,0% del PIB, con el turismo, el comercio, la industria, la energía y el sector inmobiliario como áreas clave. Esta inversión sería suficiente para cubrir la brecha externa, según datos del Banco Central de la República Dominicana citados por UBS Financial Services.
Finalmente, el informe proporcionado por la firma de servicios financieros advierte sobre riesgos relacionados con eventos climáticos adversos y desafíos de gobernabilidad, comunes en mercados emergentes, aunque mantiene una visión optimista respecto a los indicadores económicos del país para 2026.