El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 25 de marzo de 2026 en un promedio de $4.267,55, lo que representó una caída de 17,09 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,40%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.304,45 y un mínimo de $4.273,12, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.
Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Si consideramos los datos de la última semana, el euro anota un ascenso 1,5% aunque, por el contrario, desde hace un año aún mantiene un descenso del 7,1%.
Respecto de fechas previas, sumó dos sesiones consecutivas en verde. En cuanto a la volatilidad de estos siete días, se aprecia que fue de 21,56%, que es una cifra superior al dato de volatilidad anual (16,98%), así que presenta mayores cambios que la tendencia general del valor.
Análisis de mercado
El panorama macroeconómico internacional tiene implicaciones directas sobre la tasa de cambio euro/peso colombiano, especialmente porque combina tres factores clave: política monetaria en EE. UU. y Europa, precios del petróleo y flujos de capital hacia economías emergentes como Colombia. La interacción de estos elementos define la dirección del euro frente al peso en los próximos meses.
En primer lugar, el escenario de tasas de interés altas en Estados Unidos por más tiempo, advertido por la Reserva Federal, tiende a fortalecer el dólar a nivel global. Cuando las tasas en EE. UU. se mantienen elevadas, los inversionistas prefieren activos en dólares, lo que genera salida de capitales de mercados emergentes y presiona monedas como el peso colombiano a la depreciación. Aunque esto es frente al dólar, también termina afectando el euro/peso, porque si el peso se debilita globalmente, también pierde valor frente al euro.
Sin embargo, el comportamiento del euro no depende solo de lo que pase en Estados Unidos, sino también de la economía europea. La caída de la confianza empresarial en Alemania y la fragilidad de la recuperación en la eurozona sugieren que el crecimiento europeo sigue débil. Esto limita la capacidad del Banco Central Europeo de subir tasas agresivamente, y el mercado ya espera solo dos aumentos este año. Si el BCE sube menos tasas de lo esperado, el euro puede debilitarse a nivel internacional, lo que podría moderar las subidas del euro frente al peso colombiano.
El segundo factor clave es el petróleo. La posible desescalada del conflicto con Irán y la caída del petróleo por debajo de los USD100 tiene efectos importantes para Colombia. El país depende fuertemente de las exportaciones petroleras, por lo que cuando el petróleo baja, entran menos dólares al país y el peso tiende a debilitarse. Un peso más débil implica que tanto el dólar como el euro suben en Colombia. Por el contrario, si el petróleo se mantiene alto, el peso suele fortalecerse y el euro podría bajar en pesos colombianos.
En el frente interno, Colombia muestra una coyuntura externa mixta pero relativamente favorable para el peso. La cuenta corriente cambiaria tiene superávit impulsado por remesas, exportaciones y entrada de inversión de portafolio. Estos flujos ayudan a sostener el peso colombiano y pueden evitar una devaluación fuerte frente al euro. Sin embargo, la caída de la inversión extranjera directa y la salida de capitales generan presión en sentido contrario, lo que mantiene la tasa euro/peso volátil.
Además, el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles y los posibles aumentos en gasolina y diésel pueden generar presiones inflacionarias en Colombia. Si la inflación se mantiene alta, el Banco de la República podría tardar más en bajar tasas, lo que ayudaría a sostener el peso. Pero si la economía se desacelera y las tasas bajan rápido, el peso podría debilitarse y el euro subir.
En conjunto, el escenario sugiere que el euro frente al peso colombiano estará determinado más por la debilidad o fortaleza del peso que por la fortaleza del euro. Si el petróleo baja, la inversión extranjera sigue débil y EE. UU. mantiene tasas altas, el euro podría mantenerse en niveles altos en Colombia. En cambio, si el petróleo se mantiene alto, entran más dólares al país y el Banco de la República mantiene tasas relativamente altas, el peso podría fortalecerse y el euro bajar o estabilizarse.