El dólar estadounidense cerró la jornada del miércoles 18 de marzo en 5,20 reales brasileños en promedio, de acuerdo con cifras de Dow Jones. Este valor representó un incremento de 0,17% respecto a los 5,19 reales de la sesión anterior, rompiendo la racha de estabilidad de las dos jornadas previas en el mercado brasileño.
En los últimos siete días, el billete verde acumuló una subida de 0,86% frente al real brasileño; sin embargo, en el balance anual, mantiene una baja del 8,96%, reflejando la fortaleza relativa del real en los últimos doce meses.
En tanto, la volatilidad semanal fue notoriamente superior al promedio anual de 11,56%, lo que sugiere un periodo reciente de variaciones más marcadas y cambios abruptos en el mercado cambiario local.
En un contexto más amplio, el análisis de Grupo Financiero Monex señala que el dólar, medido a través del índice DXY, alcanzó un máximo intradía de 99,98 puntos en la sesión, impulsado por el reporte de inflación al productor en Estados Unidos.
En el plano internacional, la atención permanece sobre el conflicto en Medio Oriente, con hechos recientes como el ataque a un yacimiento, la promesa de represalias de Irán y los reportes sobre la muerte del ministro de inteligencia iraní, episodios que han elevado la incertidumbre geopolítica y el potencial impacto inflacionario global.
El panorama del dólar en Brasil para 2026
El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.
En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.
Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.
A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.
La historia y el real brasileño
El real, o el real brasileño como se le conoce a nivel internacional, es la moneda de curso legal en Brasil y se trata de la vigésima moneda más negociada en todo el mundo y la segunda de Latinoamérica sólo detrás del peso mexicano.
Vigente desde 1994, el real sustituyó al “cruzeiro real” y su abreviatura es BRL; también se trata de la cuarta moneda más negociada en el continente americano sólo detrás del dólar estadounidense, canadiense y del peso mexicano.
Uno de los episodios que más han marcado a la moneda brasileña fue cuando en 1998 el real sufrió un fuerte ataque especulativo que provocó su devaluación al año siguiente, pasando de un valor de 1.21 a 2 reales por dólar.
En la actualidad existen las monedas de 1 y 5 centavos de cobre, de 10 y 25 centavos de bronce y las monedas de 50 centavos de cuproníquel. La moneda de un real es bimetálica. Cabe apuntar que en el 2005 las monedas de un centavo fueron descontinuadas, pero aún sigue siendo de curso legal.