El precio del euro se desinfló en Colombia: así cerró la divisa europea el 10 de marzo

La moneda europea registró una caída durante la jornada y acumuló su segundo descenso consecutivo en el mercado cambiario colombiano

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El euro cerró el 10 de marzo de 2026 en Colombia con un precio promedio de $4.321,62, marcando una baja diaria de 0,46% tras dos jornadas consecutivas en descenso - crédito Europa Press

El precio del euro en Colombia cerró la jornada del 10 de marzo de 2026 en un promedio de $4.321,62, lo que representó una caída de 19,77 frente al día anterior, equivalente a una variación diaria de -0,46%. Durante la sesión, la divisa europea alcanzó un máximo de $4.384,05 y un mínimo de $4.297,5, reflejando una volatilidad moderada en el cruce EUR/COP.

Si bien no se registraron máximos históricos, el alza en su valor responde a una combinación de factores internacionales, como las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos y la inestabilidad en los mercados globales, junto con elementos locales que influyen en la oferta y demanda de divisas. En las casas de cambio, el euro se cotizó en un rango de $4.360 para la compra y $4.530 para la venta.

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La volatilidad del euro frente al peso colombiano creció durante la última semana y fue más alta que la media anual, con movimientos de hasta $86,55 en la jornada - crédito Federico Gambarini/EFE

Con respecto a los últimos siete días, el euro acumula un descenso 0,13%, por lo que en el último año aún acumula una bajada del 8,42%.

Comparando este dato con el de jornadas anteriores, sumó dos fechas sucesivas en descenso. La volatilidad referente a estos siete días fue superior a la acumulada en el último año, presentándose como un activo con mayores cambios de lo esperado.

Análisis de mercado

Las señales que llegan desde Europa vuelven a poner al euro en el centro de la atención de los mercados. La moneda común enfrenta un entorno complejo marcado por el debilitamiento industrial, especialmente en Alemania, motor histórico del bloque. En enero, la producción manufacturera alemana registró una contracción del 11,1%, una caída que superó incluso las previsiones más pesimistas y que refleja un deterioro estructural más profundo. La demanda interna se redujo un 16,2%, mientras que los pedidos provenientes del exterior descendieron un 7,1%, un doble golpe que evidencia la pérdida de dinamismo de la economía europea.

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El impacto de esta desaceleración no es menor. Sectores industriales intensivos en energía operan actualmente en niveles que no se veían desde 2010, una señal clara de que los costos energéticos y la competencia global están erosionando la competitividad de la región. Este escenario presiona al euro frente a otras monedas y genera dudas sobre la capacidad de la eurozona para recuperar el ritmo de crecimiento en el corto plazo. A esto se suma la coordinación entre los ministros de Energía del G7, quienes buscan estrategias para administrar reservas ante posibles interrupciones en el suministro energético, un factor que podría reactivar presiones inflacionarias a escala global.

El Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fpec) cerró 2025 con cuentas por cobrar de casi tres billones de pesos, sumando presión a las finanzas públicas colombianas - crédito Europa Press

Mientras Europa intenta sortear estos desafíos, el peso colombiano observa el panorama internacional con cautela. Las condiciones externas siguen siendo determinantes para su estabilidad, sobre todo en un contexto donde los mercados emergentes dependen de la confianza de los inversionistas y de la evolución de las materias primas. A nivel interno, el país enfrenta presiones fiscales relevantes. La deuda externa cerró 2025 en 246.801 millones de dólares, equivalente al 53,8% del PIB, una cifra que refleja el peso creciente del financiamiento externo dentro de la economía nacional.

La situación fiscal se vuelve aún más delicada por los compromisos asociados al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fpec), que terminó el año con cuentas por cobrar cercanas a los tres billones de pesos. Los subsidios al diésel y la gasolina continúan generando un desbalance estructural que presiona las finanzas públicas. En paralelo, la discusión sobre la reforma pensional abre otro frente de incertidumbre: los posibles traslados masivos de recursos desde los fondos privados, estimados en unos 25 billones de pesos, podrían alterar la liquidez del sistema financiero y elevar los costos de financiación del Gobierno.

En Estados Unidos, el panorama para las pequeñas empresas también ofrece señales mixtas. El índice de optimismo de la Nfib retrocedió a 98,8 puntos en febrero, reflejando un entorno más desafiante para los negocios. Las tensiones competitivas y los problemas en las cadenas de suministro siguen siendo obstáculos importantes para el 59% de los propietarios, aunque persisten expectativas positivas respecto a las ventas futuras.

China y Japón impulsaron la actividad económica en Asia, reportando cifras positivas en comercio y crecimiento que contrastan con las señales de desaceleración en Europa y América Latina - crédito Mohamed Abd El Ghany/REUTERS

En contraste, Asia muestra un dinamismo mayor. China inició el primer trimestre de 2026 con un superávit comercial histórico de 213.620 millones de dólares. Las exportaciones crecieron 21,8% interanual, mientras que las importaciones avanzaron 19,8%, impulsadas por la demanda de materias primas como petróleo, carbón y concentrados de cobre. Japón, por su parte, también exhibe señales de recuperación: el crecimiento del PIB del cuarto trimestre de 2025 fue revisado al alza a 1,3% anualizado y los salarios nominales aumentaron 3%, permitiendo un incremento real del ingreso por primera vez en más de un año.

En América Latina, las presiones inflacionarias continúan siendo un factor relevante. México registró en febrero una inflación de 4,02%, superando nuevamente el objetivo del banco central, mientras que en Brasil las expectativas sobre la tasa Selic para 2026 subieron a 12,13%, reflejando la necesidad de mantener una política monetaria restrictiva.