El dólar estadounidense inició la jornada de este lunes 9 de febrero cotizándose a 62,75 pesos dominicanos en promedio, lo que representó una ligera variación del 0,05% respecto a los 62,78 pesos registrados en la sesión anterior, según datos de Dow Jones.
Durante la última semana, la divisa norteamericana acumuló un alza del 0,08%. En el balance anual, el dólar mantiene un incremento del 7,89% frente al peso dominicano.
El dato actual puso fin a dos jornadas consecutivas con tendencia definida. La volatilidad semanal fue algo superior al promedio anual, lo que indica que el tipo de cambio registró fluctuaciones mayores a las habituales en este periodo.
Según el informe matutino del Grupo Financiero Monex, la debilidad reciente del dólar se vinculó a la recomendación de reguladores en China para que las instituciones financieras limiten nuevas compras de bonos del Tesoro estadounidense y reduzcan sus posiciones actuales.
Aunque las autoridades chinas presentaron esta decisión como parte de una estrategia de diversificación de riesgos, la noticia impulsó los rendimientos de los Treasuries y disminuyó el atractivo relativo del dólar en los mercados internacionales.
Perspectivas económicas para 2026 en República Dominicana
República Dominicana se prepara para 2026 con un panorama económico y político alentador, según un informe de la firma global UBS Financial Services. El documento destaca una aceleración del crecimiento real del PIB hacia el 4% en dicho año, impulsada por tasas de interés más bajas y un entorno internacional más favorable. Se proyecta que la estabilidad política y las políticas pro-mercado seguirán respaldando el dinamismo económico del país.
Para 2026, UBS anticipa que la reducción de las tasas de interés liberará demanda interna y estimulará la inversión, mientras que un entorno externo más estable favorecerá la recuperación del turismo. El informe considera que un estímulo fiscal focalizado contribuirá a robustecer la actividad económica a lo largo del año.
En materia fiscal, el gobierno dominicano ha adoptado un enfoque activo para contrarrestar el crecimiento moderado. El Congreso aprobó un presupuesto suplementario que eleva el gasto de capital en 0,4% del PIB para 2025, ampliando el déficit global al 3,5% del PIB. Para 2026, el Ministerio de Hacienda apunta a un déficit fiscal global de 3,2% del PIB y un superávit primario de 0,5%.
Entre los factores más influyentes en la evolución del tipo de cambio, destacan las decisiones de política monetaria tanto del Banco Central de la República Dominicana como de la Reserva Federal de Estados Unidos, la demanda interna de dólares vinculada a las importaciones y el comportamiento de la economía local, así como el esperado fortalecimiento global del dólar estadounidense hacia el cierre de 2026, dentro de un escenario de depreciación controlada.
El Banco Central estima que el tipo de cambio alcanzará aproximadamente $66.35 en septiembre de 2026 y cerca de $69.15 un año después, anticipando una tendencia de depreciación continua.
El análisis destaca que la deuda pública bruta se mantendría estable en torno al 58% del PIB durante los próximos 12 a 18 meses a partir de noviembre del año pasado, siempre que no se produzcan eventos macroeconómicos inesperados.
UBS señala que los sólidos superávits provenientes de exportaciones de servicios y remesas compensarán los déficits de las cuentas de ingresos y comercio de mercancías, proyectando que el déficit por cuenta corriente rondará el 2-2,5% del PIB a finales de 2025 y 2026.
La inversión extranjera directa neta se estima cerca de 3,5%–4,0% del PIB, con el turismo, el comercio, la industria, la energía y el sector inmobiliario como áreas clave. Esta inversión sería suficiente para cubrir la brecha externa, según datos del Banco Central de la República Dominicana citados por UBS Financial Services.
Finalmente, el informe proporcionado por la firma de servicios financieros advierte sobre riesgos relacionados con eventos climáticos adversos y desafíos de gobernabilidad, comunes en mercados emergentes, aunque mantiene una visión optimista respecto a los indicadores económicos del país para 2026.