En la última sesión el dólar estadounidense se negoció al cierre a 1 balboa en promedio, de manera que supuso un cambio del 2,32% con respecto al valor de la jornada previa, cuando cotizó a 0,98 balboa en promedio.
En los últimos siete días, el dólar estadounidense marca un incremento del 2,28%, de modo que en términos interanuales todavía mantiene un ascenso del 2,38%.
En cuanto a las variaciones de este día respecto de fechas pasadas, encadenó dos jornadas sucesivas en valores positivos. La volatilidad de los últimos siete días es superior a la cifra lograda para el último año (21,28%), lo que manifiesta que presenta mayores variaciones que la tendencia general del valor.
Diagnóstico de la balboa panameña
La balboa panameña es la moneda de curso legal en Panamá y se usan las siglas PAB; está dividido en 100 centésimos y lo que la caracteriza es que no se trata de una moneda independiente, sino una versión local del dólar estadounidense.
La administración panameña emite sus propias monedas en centésimos y balboas equivalentes a dólares aunque dichas monedas no son de curso legal en Estados Unidos . No es el único caso, pues el dólar tuvaluano y kiribatiano guardan la misma relación con el dólar australiano.
Esta vinculación con el dólar estadounidense se dio en 1904 luego de la Convención Nacional de Panamá. Más tarde, en el 2010, entró en circulación la moneda de un balboa, del cual se emitieron 40 millones de unidades.
Los panameños no recibieron bien esta nueva moneda y acusaron un uso forzoso de ésta en detrimento del billete estadounidense, por lo que la divisa fue llamada "Martinelli", en referencia al presidente panameño Ricardo Martinelli, quien la impulsó.
También se intentó imprimir monedas de dos y cinco balboas, pero el proyecto fue cancelado posteriormente.Hoy día existen en circulación monedas de uno y cinco centésimos; un décimo, un cuarto y un medio de balboa, así como el un balboa.
De acuerdo con los últimos pronósticos que hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), luego de que en el 2022 hubiera un avance tras la crisis por la pandemia de coronavirus, para el 2023 se espera un retroceso o un agotamiento del efecto rebote en la recuperación.
Para este año se espera sólo un crecimiento para la región de 1,3%, como resultado de políticas monetarias restrictivas, mayores limitaciones en el gasto fiscal, menores niveles en el consumo e inversión, la poca capacidad para contener la inflación y más.
Según las previsiones de la Cepal, México tendría un crecimiento de 1,1% para el 2023.
Estos serán los crecimientos estimados para estas naciones de América del Sur en el 2023: Argentina (1%), Bolivia (3%), Brasil (1%); Chile (-0,9); Colombia (1,9%); Ecuador (2%); Paraguay (4%); Perú (2.2%); Uruguay (3%); Venezuela (5%).
Para el área de América Central se tiene: Costa Rica (2,8%), Cuba (1,8%); El Salvador (1,9%); Guatemala (3,3%); Haití (0%); Honduras (3,3%); Nicaragua (2,1%); Panamá (4,2%); y República Dominicana (4,7%).
Finalmente, la región del Caribe, se prevén los siguientes crecimientos: Antigua y Barbuda (7,8%); Bahamas (4,1%); Barbados (3,5%); Belice (2,0); Dominica (3,5%); Granada (3,6%); Jamaica (3%); San Vicente y las Granadinas (3,7%); Santa Lucía (5,9%); Suriname (2,4%); Trinidad y Tobago (2%).