Tips de ortografía: la forma correcta de los verbos con pronombre añadido

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de práctica y de conocer las estructuras de la lengua

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En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener relevancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre traerá beneficios en todos los ámbitos.

En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que se poseen; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.

Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien redactado habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.

En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, mediante la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversos tips para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.

Uso correcto

Las palabras formadas por un verbo con uno o varios pronombres añadidos al final (dímelo, cayéndose, deme, abrírtelo..;) se acentúan según las normas generales y con independencia de si la forma verbal que las origina lleva tilde o no.

En los medios de comunicación no es raro encontrar frases en las que estas palabras se escriben de manera impropia, como en los siguientes ejemplos: «Dése un vuelta por el arte con las exposiciones virtuales del mes», «Conectáte con vos misma: respirá y observá el movimiento del cuerpo al respirar» o «La joven ha ido encontrandose con distintos productos de la gastronomía española por los pasillos del supermercado».

Como señala la ortografía académica, los pronombres me, te, se, lo/la, le, nos, os, los/las, les que van pospuestos al verbo se escriben unidos a este formando una sola palabra y esta se somete a las normas de acentuación generales. Se adjuntan en la lengua actual (con excepciones que explica la gramática académica) a las formas no personales del verbo —⁠infinitivo (mirarte) y gerundio (mirándote)— y al imperativo (dele).

Estos pronombres, que son siempre átonos, se denominan clíticos (proclíticos si van delante del verbo y enclíticos si van detrás).

Aunque hasta 1999 la Ortografía establecía otros criterios, desde ese año señala que las formas verbales así creadas siguen las normas generales de acentuación: habrase o dele no se tildan porque son palabras llanas acabadas en vocal, mientras que entiéndelo o duérmete sí se tildan porque son palabras esdrújulas.

Esta norma incluye los imperativos en las formas de voseo, que pueden perder la tilde (de callá es callate y no calláte, por ser llana acabada en vocal) y la forma verbal , que pierde la tilde diacrítica en dele o deme (no déle ni déme), ya que no son monosílabos ni hay posible confusión con la preposición de.

Teniendo esto en cuenta, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir sin tilde «Dese una vuelta por el arte con las exposiciones virtuales del mes», «Conectate con vos misma: respirá y observá el movimiento del cuerpo al respirar», mientras que, por el contrario, al último ejemplo le hace falta: «La joven ha ido encontrándose con distintos productos de la gastronomía española por los pasillos del supermercado».

¿Qué es la RAE?

¿Es válido decir mayor o
¿Es válido decir mayor o «más mayor»?

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.

Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.

Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.

Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.

Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.

La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.

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