El dólar estadounidense cotizó al cierre a 37,83 pesos uruguayos en promedio, lo cual supuso un incremento del 1,77% comparado con el dato de la jornada previa de 37,17 pesos uruguayos en promedio.
Teniendo en cuenta los últimos siete días, el dólar estadounidense acumula una bajada del 0,38%, por lo que desde hace un año todavía mantiene un descenso del 3,18%.
Respecto a días anteriores, con este dato cortó la racha plana que marcaba en las dos jornadas anteriores. En referencia a la volatilidad de la última semana, fue de 15,17%, que es una cifra algo inferior al dato de volatilidad anual (15,91%), por lo tanto su cotización está presentando menos alteraciones de lo esperado en los últimos días.
El panorama del peso uruguayo
El peso es la moneda de circulación oficial en Uruguay desde 1993 y reemplazó a los viejos pesos luego de que el país sufriera un periodo de inflación alta.
Fue a partir del 29 de octubre de 1991 cuando el Banco Central del Uruguay fue autorizado para emitir nuevos billetes para remover los viejos pesos uruguayos que equivalían a 1.000 nuevos pesos. La moneda comenzó a circular hasta marzo de 1993.
En la década de 1990 se introdujo un nuevo mecanismo para poder prever con mayor acierto el valor del peso con respecto al dólar, estableciéndose un método de bandas de flotación.
Más tarde, en el año 2002 ya con Jorge Batlle como presidente, Uruguay vivió una crisis financiera debido a la fuga de capitales, por lo que fue difícil controlar el mercado de cambios hasta que meses más tarde se decidió optar por el sistema de flotación independiente, que es el que se ha mantenido hoy día.
Luego de la maxidevaluación de 2002 le siguió una época de apreciación de la moneda. Cabe apuntar que las monedas usan animales y figuras patrias al reverso como diseño.
En lo económico, Uruguay se distingue en América Latina por su alto ingreso per cápita, sus bajos niveles de desigualdad y pobreza, siendo el 60% de su población clase media.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), para este 2023 la economía uruguaya podría crecer hasta 3%, lo que implicaría una desaceleración influenciada por un menor crecimiento de los principales socios del Mercosur, la ralentización económica mundial y el endurecimiento de las políticas monetarias.
Entre los retos que enfrenta Uruguay están el mejorar su competitividad y crecimiento a largo plazo, incorporar a las mujeres a las actividades económicas y transformar la educación.