Una guardería en Phoenix, Arizona, trata a algunas de las víctimas más vulnerables del consumo y abuso de drogas, específicamente del fentanilo: bebés recién nacidos.
A medida que el uso de opioides sintéticos continúan aumentando en los Estados Unidos, este centro ha ideado una manera de tratar a los bebés con síndrome de abstinencia neonatal por sustancias que sus madres usaron durante el embarazo.
En esta condición, los bebés pueden llegar a temblar, apretar los músculos y jadear al respirar: “Cuando ves a un bebé retraerse, nunca, nunca, nunca lo olvidas”, dijo Tara Sundem, la directora ejecutiva de Hushabye Nursery a la agencia Reuters.
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Los pacientes recién nacidos con este tipo de problemas llegan a anhelar la oscuridad y la calma del útero, por lo que en la guardería Hushabye las 12 habitaciones siempre se mantienen en penumbra y cuenta con camas para que los padres puedan quedarse mientras el menor pasa por el proceso de desintoxicación, con una duración de ocho días.
Datos recopilados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, entre el 2010 y 2017 la cantidad de bebés que nacieron con adicción al fentanilo aumentó en 82% a nivel nacional.
Con información de Reuters.