Estenosis pilórica: causas, síntomas y tratamiento

Varias son las causas de esta enfermedad, sin embargo, hay diferentes opciones para su tratamiento

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En muchas ocasiones no se
En muchas ocasiones no se sabe que se padece una enfermedad hasta que se presentan síntomas (Infobae/Jovani Pérez)

La estenosis pilórica es una afección poco frecuente en los bebés que impide el ingreso de los alimentos al intestino delgado.

Normalmente, una válvula muscular ubicada entre el estómago y el intestino delgado mantiene los alimentos en el estómago hasta que están listos para la siguiente etapa del proceso digestivo. Esta válvula se denomina píloro. En la estenosis pilórica, los músculos del píloro se engrosan hasta alcanzar un tamaño anormalmente grande, lo que impide el paso de los alimentos al intestino delgado.

La estenosis pilórica puede derivar en vómitos explosivos, deshidratación y pérdida de peso. Los bebés con estenosis pilórica parecen tener hambre todo el tiempo.

La estenosis pilórica se cura con cirugía.

Síntomas

Por lo general, los síntomas de estenosis pilórica se observan entre 3 y 5 semanas después del nacimiento. La estenosis pilórica es poco común en bebés mayores de 3 meses.

Estos son los síntomas:

Vómitos después de la alimentación.

El bebé puede vomitar con fuerza y expulsar la leche materna o maternizada a varios metros de distancia. Esto se conoce como vómitos explosivos. Los vómitos pueden ser leves al principio y, con el tiempo, volverse más intensos a medida que el orificio pilórico se estrecha. Los vómitos a veces pueden tener sangre.

Hambre constante.

Los bebés que tienen estenosis pilórica a menudo quieren comer poco después de vomitar.

Contracciones de estómago.

Es posible que notes contracciones en forma de ondas que se extienden por la parte superior del estómago del bebé poco después de que coma, pero antes de que vomite. Estas contracciones son parte del proceso digestivo conocido como peristalsis y se deben a que los músculos del estómago intentan forzar la comida a través del píloro estrechado.

Deshidratación.

El bebé podría llorar sin lágrimas o volverse letárgico. Es posible que notes que cambias menos pañales mojados o que los pañales no están tan mojados como esperabas.

Cambios en las deposiciones.

Dado que la estenosis pilórica impide que los alimentos lleguen a los intestinos, es posible que los bebés con esta afección estén estreñidos.

Problemas de peso.

La estenosis pilórica puede impedir que el bebé aumente de peso y, en ocasiones, hacer que pierda peso.

Cuándo consultar al médico

Consulta con el pediatra si tu bebé presenta lo siguiente:

Vómitos explosivos después de la alimentación. Menor actividad o inusualmente irritable. Orina con mucha menos frecuencia o tiene menos evacuaciones. No aumenta de peso o lo pierde.

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Getty Images)

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo de la estenosis pilórica se pueden mencionar los siguientes:

Sexo.

La estenosis pilórica es más frecuente en los varones, sobre todo en los primogénitos.

Raza y origen étnico.

La estenosis pilórica es más frecuente en niños de piel blanca e hispanos.

Nacimiento prematuro.

La estenosis pilórica es más frecuente en los bebés que han nacido prematuramente en comparación con los que han nacido a término.

Antecedentes familiares.

En los estudios se han observado mayores tasas de casos de este trastorno en ciertas familias. La estenosis pilórica puede presentarse en, aproximadamente, el 20 % de los descendientes de sexo masculino y el 10 % de los descendientes de sexo femenino de madres que tuvieron esta afección.

Fumar durante el embarazo.

Esta conducta casi duplica el riesgo de estenosis pilórica.

Uso temprano de antibióticos.

Los bebés a los que se les administran ciertos antibióticos durante las primeras semanas de vida como, por ejemplo, eritromicina para tratar la tos ferina, tienen un riesgo más elevado de estenosis pilórica. Además, los bebés nacidos de madres que han tomado ciertos antibióticos en las últimas etapas del embarazo pueden tener un riesgo más elevado de padecer estenosis pilórica.

Alimentación con biberón.

Algunos estudios indican que la alimentación con biberón en lugar del amamantamiento puede aumentar el riesgo de estenosis pilórica. La mayoría de los participantes de estos estudios utilizó leche de fórmula en vez de leche materna, por lo cual no queda claro si el aumento en el riesgo se debe a la leche de fórmula o al mecanismo de alimentación a través del biberón.

Diagnóstico

El proveedor de atención médica de tu bebé comenzará con un examen físico. A veces, puede sentir un bulto en forma de aceituna al examinar el abdomen del bebé. Este bulto se debe a los músculos pilóricos agrandados. En ocasiones pueden observarse contracciones en forma de ondas al examinar el abdomen del bebé, a menudo antes de que el niño comience a vomitar.

El proveedor de atención médica también puede recomendar:

Análisis de sangre para comprobar si hay deshidratación o desequilibrio electrolítico, o ambos Una ecografía para ver el píloro y confirmar el diagnóstico de estenosis pilórica Radiografías del sistema digestivo del bebé si los resultados de la ecografía no son claros

 Cada enfermedad tiene una
Cada enfermedad tiene una o varias formas de diagnosticarla para así detectarla y luego combatirla (UNAM)

Tratamiento

Para tratar la estenosis pilórica se necesita una cirugía. Este procedimiento, denominado piloromiotomía, suele programarse el mismo día que se hace el diagnóstico. Si el bebé está deshidratado o tiene un desequilibrio electrolítico, recibirá líquidos (rehidratación) antes de la cirugía.

En la piloromiotomía, el cirujano corta únicamente la capa externa del músculo engrosado del píloro para que el recubrimiento interno sobresalga. Esto permite abrir un canal para que los alimentos pasen al intestino delgado.

La piloromiotomía suele practicarse con una cirugía de invasión mínima. Se introduce un instrumento delgado de visualización, llamado laparoscopio, a través de una pequeña incisión cerca del ombligo del bebé. La recuperación de un procedimiento laparoscópico suele ser más rápida que la de una cirugía tradicional. Además, este método deja una cicatriz más pequeña.

Después de la cirugía:

Es posible que al bebé le administren líquidos intravenosos durante unas horas. Puedes volver a alimentar al bebé dentro de las 12 a 24 horas siguientes. Es posible que el bebé quiera comer con más frecuencia. Puede seguir habiendo algunos vómitos durante unos días.

Las posibles complicaciones de la cirugía de estenosis pilórica incluyen sangrado e infección. Sin embargo, estas son poco frecuentes y, por lo general, la cirugía tiene un excelente resultado.