El caso de Dodani Estrada continúa sin respuestas para su familia y para las autoridades de Costa Rica. El joven atleta nicaragüense desapareció el 21 de agosto de 2026 tras ser interceptado por hombres armados durante un viaje en taxi, y desde entonces no se conoce su paradero.
A 82 días del hecho, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) investiga la desaparición de Dodani Estrada como un posible secuestro.
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Los secuestradores pidieron USD 10,000 para liberarlo con vida, pero las comunicaciones se detuvieron al día siguiente de su desaparición. La última llamada ocurrió el 22 de agosto y, desde ese momento, sus allegados no volvieron a saber de los captores ni de Dodani.
Un viaje en taxi terminó con la desaparición de Dodani Estrada
Dodani Estrada Ríos viajaba desde Santa María de Dota hacia Sarapiquí cuando el taxi en el que se movilizaba fue detenido en Horquetas. El trayecto tenía como destino una zona situada a unos 131 kilómetros al norte de su localidad de residencia.
Hombres armados obligaron a descender al joven y al conductor. Horas después, el taxista recuperó la libertad, pero Dodani permaneció retenido.
La investigación inicialmente contempló la posibilidad de que el conductor estuviera involucrado. El OIJ descartó esa hipótesis y lo considera una víctima colateral, debido a que solo habría prestado el servicio de transporte.
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Cristina Estrada, hermana del deportista, indicó que los investigadores continuaron en contacto con el taxista para intentar reconstruir el recorrido y obtener información. Según la versión que él entregó, ambos iban a recoger a una mujer que nunca apareció.
El viaje siguió hacia Sarapiquí. Poco después, el vehículo fue interceptado y comenzó la desaparición del atleta.
Cuatro llamadas por un rescate que no llegó a concretarse
Tras el secuestro, la familia recibió cuatro llamadas telefónicas. En esas comunicaciones, los hombres que tenían a Dodani exigieron USD 10.000 como condición para dejarlo en libertad.
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La familia trató de reunir el dinero. Cristina explicó a Diario La Prensa que comunicaron a los captores su intención de conseguir el monto, pero no volvieron a recibir llamadas.
“Les dijimos que íbamos a recoger el dinero, pero ya ellos no volvieron a llamar”, dijo Cristina a la publicación.
El silencio también alcanzó al cumpleaños número 22 de Dodani, el 29 de agosto. Para entonces, sus familiares todavía buscaban reunir el rescate solicitado, aunque ya no existía contacto con quienes lo retenían.
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“Es como si la tierra se lo tragó. No hay nada de nada”, manifestó Cristina ante el diario.
El OIJ detuvo a tres sospechosos y realizó allanamientos
El OIJ incorporó a Dodani Estrada en sus registros de personas desaparecidas y analiza el caso como un posible secuestro. La oficina de prensa de la entidad señaló a la Revista DOMINGO que no podía dar detalles de una investigación en curso.
La institución indicó que no tenía actualizaciones sobre el caso. Para la familia, esa falta de información sostiene la incertidumbre que atraviesan desde agosto.
Durante la pesquisa, las autoridades detuvieron a tres sospechosos cerca del área en la que desapareció el joven. También realizaron allanamientos en viviendas próximas, pero esas medidas no permitieron localizarlo.
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“El OIJ no dice nada. Solo que no tiene nada nuevo, que están trabajando en el caso”, afirmó Cristina a Diario La Prensa.
La joven agregó que confía en que los investigadores mantengan el expediente abierto hasta determinar qué ocurrió. La familia espera recibir alguna información concreta sobre Dodani.
La ausencia afecta la salud de su madre y modifica la vida familiar
Martha Ríos, madre de Dodani, tiene 55 años y ha requerido atención médica en varias ocasiones a causa del estrés, de acuerdo con el testimonio de Cristina. Sus familiares intentan evitar que vea noticias relacionadas con secuestros.
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“Ella llora todos los días. Ha estado muy estresada y se enferma”, contó Cristina a la publicación.
Las llamadas con los investigadores también afectan a Martha. La falta de novedades después de cada contacto con el OIJ profundiza la preocupación de la familia.
En la vivienda permanecen objetos que recuerdan al atleta: su habitación, la ropa, sus zapatillas verdes para entrenar y las medallas obtenidas en competencias. Para sus hermanos, esos elementos hacen presente su ausencia.
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Cristina Estrada señaló que mantenía una relación especialmente cercana con Dodani. Ambos compartían los cafés de la mañana y la tarde, salidas a la playa y conversaciones sobre asuntos personales.
“Él y yo somos como una misma persona”, expresó la mujer al diario. También dijo que desde el secuestro ha atravesado momentos de depresión y estrés.
Un atleta formado en Costa Rica con participación en Nicaragua
La familia Estrada Ríos procede de Villanueva, en Chinandega, Nicaragua. Martha Ríos se trasladó a Costa Rica durante la década de 1990 en busca de oportunidades económicas y luego llevó al país a sus siete hijos.
Dodani creció en Santa María de Dota, una localidad de montaña y producción cafetera. A los ocho años comenzó a practicar senderismo y atletismo.
El joven inició su recorrido deportivo en las carreras de pista. Más adelante se especializó en trail running, una disciplina de carreras de montaña en la que logró buenos tiempos en distintas competencias.
Con el paso del tiempo, fue considerado uno de los prospectos de ese deporte en Costa Rica. También compitió en Nicaragua en eventos organizados por el Instituto de Turismo, sobre todo en Masaya y Granada.
Su familia y personas vinculadas al atletismo no le conocían vicios ni conductas problemáticas. César Luis Miravete, su entrenador, dijo a la Revista DOMINGO en agosto que nunca lo vio beber alcohol ni fumar.
Cristina considera extraño que Dodani no le hubiera explicado el motivo de su viaje hacia Sarapiquí. La familia no conoce las razones por las que habría sido elegido como objetivo del secuestro.
Mientras el expediente sigue abierto, sus parientes esperan una respuesta sobre su paradero. Cristina sostiene que conserva la esperanza de que su hermano esté con vida.
“Yo sí confío en que él está vivo”, afirmó.
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