La Santa Sede suspendió la visita ad limina que los obispos de Nicaragua tenían prevista en Roma durante octubre, según informó Diario La Prensa. Una fuente consultada por el diario indicó que el Vaticano concluyó que “no había condiciones en este momento” para realizar el encuentro con el papa León XIV.
La cita debía permitir a los miembros de la Conferencia Episcopal de Nicaragua dialogar con el pontífice sobre la vida pastoral del país. La información disponible no precisó si la suspensión será definitiva o si el Vaticano evalúa fijar una nueva fecha.
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La visita ad limina de los obispos nicaragüenses fue suspendida en un contexto en el que parte del episcopado se encuentra fuera del país. De acuerdo con la información publicada, cuatro de los diez obispos viven en el exilio, una situación que dificultaría una reunión conjunta con los prelados que permanecen en Nicaragua.
La reunión figuraba entre las visitas de Honduras y Panamá
La agenda contemplaba que la delegación nicaragüense viajara a Roma después del encuentro de los obispos de Honduras con León XIV y antes de la audiencia con los jerarcas católicos de Panamá.
El medio católico Aleteia había informado el 12 de octubre sobre una visita de los obispos de Nicaragua durante esa semana. La publicación coincidió con una audiencia privada que el papa mantuvo con Carlos Herrera, presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua y obispo exiliado.
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En aquella nota, Aleteia señaló que los diez obispos del país centroamericano expondrían ante la Santa Sede la situación de la Iglesia católica nicaragüense.
Los obispos de Honduras se reunieron con el pontífice el 9 de octubre. La delegación de Panamá, en tanto, fue recibida el 22 de octubre.
La audiencia prevista para los nicaragüenses no se realizó. La Prensa indicó que no se habían conocido explicaciones oficiales sobre el cambio hasta que una fuente consultada por el diario mencionó la falta de condiciones.
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Qué implica una visita ad limina
Las visitas ad limina Apostolorum forman parte de la relación institucional entre las conferencias episcopales y la Santa Sede. Incluyen una peregrinación a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo y reuniones de los obispos con el papa y con distintos dicasterios vaticanos.
La investigadora Martha Patricia Molina, quien sigue los casos de represión religiosa en Nicaragua desde 2019, explicó a La Prensa que los obispos aprovechan esas instancias para presentar las actividades de sus diócesis y los desafíos que enfrentan.
También se reúnen con responsables de organismos de la Santa Sede vinculados a las tareas de evangelización y a otros asuntos de la Iglesia.
“Es un momento especial para ellos”, afirmó Molina al diario. La investigadora sostuvo que esas reuniones permiten a los obispos celebrar misas, orar y presentar de forma conjunta sus misiones pastorales ante el pontífice.
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La última visita ad limina de los obispos de Nicaragua se realizó el 18 de septiembre de 2017. En esa oportunidad, el papa Francisco recibió en Roma a los diez integrantes de la Conferencia Episcopal.
Cuatro de los diez obispos se encuentran en el exilio
Según la información citada por Diario La Prensa, Juan Abelardo Mata, obispo de Estelí y presidente del CEN; Silvio Báez, auxiliar de Managua; Rolando Álvarez, obispo de Matagalpa y administrador de Estelí, e Isidoro Mora, obispo de Siuna, se encuentran fuera de Nicaragua.
Molina afirmó que la separación entre los obispos exiliados y aquellos que siguen dentro del país incidió en la posibilidad de concretar el viaje a Roma.
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“La visita se suspendió porque no era conveniente realizarla en este momento”, señaló la investigadora ante la publicación. Según su evaluación, la salida de los obispos que permanecen en Nicaragua podía implicar que no pudieran regresar.
La especialista planteó que el Vaticano habría buscado evitar que la totalidad del episcopado nicaragüense quedara fuera del país. Esa explicación fue presentada como una valoración de Molina basada en la información a la que tuvo acceso.
Los datos sobre la situación de la Iglesia en Nicaragua
El artículo de Diario La Prensa señaló que al menos 300 religiosos se encuentran en el exilio. También consignó la prohibición de 28.904 procesiones y la confiscación de 43 propiedades vinculadas con la Iglesia católica.
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La publicación atribuyó esas medidas a la persecución ejercida por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El texto indicó que el discurso oficial contra la Iglesia se intensificó desde 2023.
La nota relacionó ese escenario con los hechos posteriores a las protestas de 2018, que comenzaron tras el rechazo a una reforma de la seguridad social. En ese contexto, sacerdotes recibieron a personas afectadas por la represión estatal.
La Organización de los Estados Americanos registró 355 muertes entre el 18 de abril de 2018 y el 31 de julio de 2019 en el contexto de las manifestaciones. El artículo también mencionó que organismos internacionales documentaron denuncias de abusos estatales.
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Molina describió la situación de los obispos como compleja debido a las restricciones que enfrentan dentro y fuera de Nicaragua. La investigadora sostuvo que el temor y la falta de comunicación abierta condicionan la actividad de la Iglesia en el país.
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