Dos pinturas atribuidas a Frida Kahlo y David Alfaro Siqueiros, una compraventa por 25 millones de pesos y documentos notariales que no acreditaban la propiedad de los inmuebles ofrecidos como garantía forman parte de una investigación por presunto fraude que llegó a los tribunales cuatro años después de que la víctima presentó la denuncia.
Ricardo “N” fue vinculado a proceso por su probable participación en el engaño, luego de ser detenido el 31 de octubre de 2026 en Aguascalientes por agentes de la Policía de Investigación (PDI) de la Ciudad de México, en coordinación con autoridades de esa entidad.
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Los hechos que originaron la carpeta de investigación ocurrieron el 9 de diciembre de 2020, cuando la persona afectada entregó las dos pinturas en la alcaldía Cuauhtémoc, como parte de un contrato de compraventa cuyo precio se estableció en 25 millones de pesos.
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), Ricardo “N” habría ofrecido dos inmuebles como garantía para respaldar el pago de las obras. Sin embargo, los documentos notariales que presentó no correspondían a propiedades de su titularidad.
La denuncia fue presentada en septiembre de 2022, después de que la víctima descubrió las irregularidades en los documentos. La investigación ministerial reunió el contrato de compraventa, declaraciones de la persona afectada y dos testigos, además de información proporcionada por el notario cuyos datos aparecían en las escrituras.
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El engaño detrás de la compraventa de las pinturas
Una vez que venció el plazo establecido para cubrir los 25 millones de pesos, la víctima reclamó a Ricardo “N” el pago acordado o la devolución de las pinturas. Sin embargo, de acuerdo con la información de la FGJCDMX, habría sido objeto de insultos y amenazas de represalias si denunciaba lo ocurrido.
Ante las irregularidades, la persona afectada acudió con un notario de Celaya, Guanajuato, cuyos datos aparecían en los documentos entregados como garantía de pago. El fedatario le informó que las escrituras no habían sido expedidas por él.
Las indagatorias de la Fiscalía capitalina permitieron establecer que los números de los instrumentos notariales correspondían en realidad a otros actos jurídicos: uno estaba relacionado con una asamblea y el otro con la cancelación de un crédito del Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (FOVISSSTE).
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Es decir, los documentos no acreditaban que Ricardo “N” fuera propietario de los dos inmuebles que supuestamente respaldarían la operación millonaria.
Con estos elementos, el Ministerio Público solicitó una orden de aprehensión contra el imputado. La PDI lo localizó en Aguascalientes el 31 de octubre de 2026 y lo trasladó ante la autoridad judicial correspondiente.
La audiencia se celebró el 3 de noviembre. Un juez determinó vincularlo a proceso por su probable participación en el delito de fraude, le impuso prisión preventiva y estableció un plazo de un mes para el cierre de la investigación complementaria.
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Hasta ahora, la Fiscalía no ha informado si las dos pinturas fueron recuperadas, dónde se encuentran o si fueron sometidas a peritajes para establecer su autenticidad.
Kahlo y Siqueiros, un legado protegido por el Estado mexicano
La relevancia de las pinturas involucradas en la investigación también se relaciona con el lugar que ocupan sus presuntos autores dentro de la historia del arte mexicano y con las disposiciones legales que protegen sus obras.
Frida Kahlo (1907-1954) es una de las artistas mexicanas con mayor reconocimiento internacional. Su producción incluye autorretratos, retratos y composiciones en las que incorporó elementos de la cultura popular, referencias a su vida personal y representaciones del cuerpo y el dolor.
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Entre sus piezas más conocidas se encuentran Las dos Fridas (1939), La columna rota (1944), Diego en mi pensamiento (1943) y Viva la Vida (1954).
La importancia de su producción también se refleja en su protección patrimonial. El 18 de julio de 1984 se publicó el decreto que declaró monumento artístico toda la obra de Frida Kahlo, incluidas sus pinturas de caballete, obra gráfica, grabados y documentos técnicos, independientemente de que fueran propiedad pública o privada.
En el caso de David Alfaro Siqueiros (1896-1974), su trayectoria estuvo estrechamente relacionada con el muralismo mexicano y la representación de conflictos sociales, políticos e históricos. Fue uno de los principales exponentes de este movimiento junto con Diego Rivera y José Clemente Orozco.
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Entre sus trabajos más conocidos se encuentran La marcha de la humanidad, realizada en el Polyforum Cultural Siqueiros, y El pueblo a la Universidad, la Universidad al pueblo, en Ciudad Universitaria.
El 18 de julio de 1980, el gobierno mexicano declaró monumento artístico la totalidad de su obra, incluidas las pinturas de caballete, los murales, las piezas gráficas y los documentos técnicos.
Ambas declaratorias establecen mecanismos de protección y obligaciones para los propietarios o poseedores de las obras, entre ellas disposiciones relacionadas con su registro y los cambios de propiedad o posesión.
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La procedencia de las pinturas es clave para determinar su autenticidad
La comercialización de obras atribuidas a Frida Kahlo y David Alfaro Siqueiros también implica revisar su procedencia, los antecedentes de propiedad y la documentación que permita establecer su autenticidad.
En noviembre de 2024, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) informó que daba seguimiento a una subasta de obras pertenecientes a la colección de Jacques y Natasha Gelman, prevista en Nueva York. El organismo solicitó información sobre la procedencia de piezas de Frida Kahlo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros y María Izquierdo, debido a las declaratorias de Monumento Artístico que protegen sus producciones.
El instituto también recordó las restricciones para la exportación definitiva de determinadas obras y la necesidad de acreditar su situación legal cuando se realizan operaciones comerciales fuera del país.
En septiembre de 2025, el historiador de arte Raúl Cano Monroy explicó a La Jornada que la documentación y la procedencia son fundamentales para autentificar pinturas atribuidas a Kahlo. El especialista advirtió sobre la aparición recurrente de supuestos hallazgos de piezas inéditas cuya autenticidad termina siendo cuestionada.
La discusión tampoco es nueva. En 2019, autoridades de Morelos frenaron el trámite de apostilla de un contrato privado relacionado con la supuesta compraventa de La mesa herida, una de las pinturas de mayor formato de Frida Kahlo, cuyo paradero se desconoce desde 1955. El documento contemplaba una operación valuada en 20 millones de dólares y el intercambio por una residencia en Acapulco.
Otro episodio ocurrió en 2022, cuando el INBAL se pronunció sobre la supuesta destrucción de Fantasmones siniestros, atribuida a Kahlo, por parte de un coleccionista privado. El instituto señaló que todavía recababa información para determinar si se trataba de una obra original o de una reproducción utilizada con fines comerciales.
Estos antecedentes muestran por qué la procedencia y la autenticidad son elementos centrales en las operaciones relacionadas con el patrimonio artístico mexicano.
Por ahora, la investigación de la Fiscalía capitalina se concentra en el presunto fraude cometido durante la compraventa y en los documentos que habrían sido utilizados para garantizar el pago. La autenticidad de las dos pinturas y su paradero permanecen sin aclararse públicamente.
Ricardo “N” deberá enfrentar el proceso penal bajo el principio de presunción de inocencia, mientras la autoridad ministerial reúne los datos que serán valorados durante la investigación complementaria.
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