Museo de Tulum recibe 53 piezas arqueológicas de culturas olmeca, mexica y teotihuacana

El Mureco, ubicado en el Parque del Jaguar de Tulum, recibió un lote de 53 objetos arqueológicos que abarca desde el periodo Preclásico hasta el Posclásico

Manos con guantes negros usan un instrumento sobre el borde de un plato cerámico antiguo pintado con motivos prehispánicos
Personal del museo especializado en conservación intervino las piezas para devolverles su vitalidad. Foto: Carolina Segura. (INAH)
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El Museo Regional de la Costa Oriental (Mureco), ubicado en Tulum, Quintana Roo, recibió 53 piezas arqueológicas de distintas culturas mesoamericanas.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) entregó los objetos desde diversos repositorios para ampliar el acervo del recinto y preparar la futura Sala Introductoria de Mesoamérica, en el marco del segundo aniversario del museo.

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La entrega se realizó mediante la Dirección de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos. De ese conjunto, 47 piezas se destinarán a la nueva sala y seis se incorporarán a la Sala Maya, donde complementarán las colecciones ya exhibidas.

El INAH destinará 47 piezas a la Sala Introductoria de Mesoamérica

El Museo Regional de la Costa Oriental recibió piezas de filiación olmeca, teotihuacana, mexica, mezcala, chupícuaro, huasteca y zapoteca.

La mayor parte del lote formará parte de una nueva sala que buscará ampliar la mirada de los visitantes sobre la diversidad de pueblos y tradiciones que integraron Mesoamérica.

La titular del Mureco, Carmen Gaitán Rojo, informó que los objetos proceden de distintos repositorios del INAH.

La funcionaria explicó que el espacio proyectado mostrará un crisol cultural cuyo origen se vincula con múltiples grupos humanos asentados en la región, incluida la cultura maya.

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La secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, destacó que la propuesta permitirá reunir en un mismo recorrido materiales de distintas civilizaciones. “La historia de Mesoamérica se construyó desde una enorme diversidad de pueblos y tradiciones culturales”, señaló.

Curiel de Icaza afirmó que la nueva sala del Mureco permitirá ampliar esa mirada desde Quintana Roo. La funcionaria agregó que el patrimonio arqueológico ofrece posibilidades para comprender “la riqueza y complejidad de nuestro devenir”.

Gaitán Rojo indicó que cada pieza deberá incorporarse a un guion museográfico que permita revalorizarla de acuerdo con sus características. El propósito será presentar los objetos por su estética y por su función ritual, tributaria, comercial o doméstica.

La titular del museo consideró que la variedad del lote ayudará al público a ampliar su conocimiento sobre las culturas originarias y su evolución a lo largo del tiempo.

Estantería metálica con vasijas y estatuillas de barro en tres niveles y el logotipo de INAH en la esquina inferior derecha
Se trata de 53 objetos arqueológicos de filiación olmeca, teotihuacana, mexica y chupícuara, entre otras. Foto: Pedro González Carey. (INAH)

Las piezas olmecas, teotihuacanas y mexicas abarcan distintos periodos

Entre los bienes entregados sobresale una olla esgrafiada de filiación olmeca, fechada en el periodo Preclásico, entre 1500 y 500 antes de Cristo.

La colección también incluye un vaso trípode inciso y un candelero decorado con un rostro, ambos vinculados con el pueblo teotihuacano.

De la cultura mezcala se recibió una escultura antropomorfa del horizonte Clásico, fechado entre 300 y 800 después de Cristo.

El lote incorpora además un cajete trípode de la cultura chupícuaro. La pieza fue elaborada entre 600 y 200 antes de Cristo.

La representación huasteca estará integrada por una vasija efigie del periodo Clásico, fechada entre 300 y 600 después de Cristo.

Del arte mexica se sumará una figurilla antropomorfa del Posclásico, periodo comprendido entre 1200 y 1521 después de Cristo.

La selección también contempla una urna antropoide zapoteca del Clásico, con una fecha estimada entre 400 y 900 después de Cristo.

Los objetos corresponden a sociedades antiguas con distintos tamaños, formatos, manufacturas, formas y contenidos. Esa diversidad será parte del discurso de la nueva sala.

La Sala Maya recibirá un plato trípode y tres vasos policromados

Los seis objetos restantes se incorporarán a la Sala Maya del Mureco. Entre ellos figuran un plato trípode y tres vasos policromados del periodo Clásico, fechados entre 400 y 800 después de Cristo.

Las piezas proceden del sureste de México. Personal del museo las intervino para devolverles su viveza antes de sumarlas a la exhibición.

La incorporación de esos materiales y la creación de la Sala Introductoria de Mesoamérica permitirán ofrecer un recorrido dinámico por las tres salas permanentes del recinto.

El museo resguarda 296 piezas originales y 61 reproducciones. La ampliación del acervo contribuirá a la comprensión de esos espacios de exhibición.

Gaitán Rojo señaló que la llegada del nuevo conjunto exige contextualizar cada objeto dentro de la propuesta museográfica. La tarea permitirá explicar sus características sin separarlas de las funciones que tuvieron en sus sociedades de origen.

Dos vistas de un plato cerámico prehispánico decorado, una a la izquierda con grietas y otra a la derecha restaurada, sobre fondo negro
Plato trípode maya antes y después de su restauración. Foto: Carolina Segura. (INAH)

La banqueta-trono de Nicolás Bravo Pueblo llegó al Mureco en 2024

La ampliación del acervo tuvo un antecedente en 2024, cuando el Mureco incorporó una banqueta-trono recuperada en el sitio arqueológico Nicolás Bravo Pueblo.

El lugar se ubica a 70 kilómetros de Chetumal, en Quintana Roo. La pieza fue localizada durante las labores del Proyecto de Salvamento Arqueológico del Tren Maya (PSATM).

La estructura se exhibe en la Sala 2 del museo. Mide 3,10 metros de largo y 0,60 metros de alto.

La banqueta-trono está formada por 15 elementos. Cuenta con cuatro tamborcillos decorados con listones trenzados, cuatro tamborcillos lisos y tres personajes antropomorfos con los brazos sobre el pecho.

La pieza fue fechada hacia el Clásico Tardío, entre 850 y 900 después de Cristo. Después de su recuperación, fue intervenida en el Laboratorio de Conservación y Restauración de Chetumal.

El proceso estuvo bajo la supervisión de Felix Camacho Zamora, coordinador del Área de Conservación del PSATM. Tras esos trabajos, la estructura pudo incorporarse a la exposición del museo.

Relieve de piedra esculpida con tres figuras humanas de pie e inscripciones verticales entrelazadas y pintadas sobre un pedestal
Un precedente de este esfuerzo ocurrió en 2024, con la incorporación al Mureco de una banqueta trono recuperada en salvamento arqueológico del Tren Maya. Felix Camacho. (INAH)

El Museo Regional de la Costa Oriental funciona en el Parque del Jaguar

Gaitán Rojo afirmó que el Mureco es una plataforma para la difusión de valores locales. El recinto también permite que artesanas, artistas y voces de la región participen en sus salas de exposiciones temporales.

Esas actividades buscan fortalecer la vinculación social del museo con su entorno. La llegada de las 53 piezas se suma a esa tarea de difusión y exhibición del patrimonio cultural.

El Museo Regional de la Costa Oriental se encuentra en el Parque del Jaguar, en Tulum, Quintana Roo.

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