La mañana del 17 de septiembre de 1973, Eugenio Garza Sada salió de su residencia en Monterrey rumbo a las instalaciones de la Cervecería Cuauhtémoc. Tenía 81 años y viajaba acompañado por su chofer y dos personas encargadas de su seguridad.
Al llegar al cruce de las calles Luis Quintanar y Villagrán, en la colonia Bella Vista, el automóvil fue interceptado por un grupo armado. La intención era llevarse al empresario, pero la operación no llegó a concretarse: el intento de secuestro derivó en un intercambio de disparos y Garza Sada murió durante el enfrentamiento.
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El episodio ocurrió seis meses después de que distintos grupos de izquierda se ‘levantaron en armas’ para formar la Liga Comunista 23 de Septiembre, creada el 15 de marzo de 1973 en Guadalajara. Para entonces, la organización buscaba convertirse en una estructura capaz de articular a diferentes grupos guerrilleros que operaban en distintas regiones del país.
La fecha que formaba parte de su nombre tenía un origen anterior. El 23 de septiembre de 1965 —ocho años antes del atentado contra Garza Sada—, el Grupo Popular Guerrillero (GPG), encabezado por Arturo Gámiz y Pablo Gómez, atacó el cuartel militar de Ciudad Madera, Chihuahua. El episodio quedó como uno de los referentes de la guerrilla mexicana de los años sesenta y posteriormente fue retomado por la Liga.
Así, cuando ocurrió el operativo contra Garza Sada, la organización llevaba apenas unos meses de existencia formal.
El intento de secuestro fallido
Los documentos de la antigua Dirección Federal de Seguridad conservados en los Archivos de la Represión reconstruyen el atentado ocurrido aquella mañana.
Garza Sada viajaba en un automóvil acompañado por su chofer, Bernardo Chapa Pérez, y Modesto Torres Briones, quien formaba parte de su equipo de seguridad. El vehículo fue interceptado en el cruce de Luis Quintanar y Villagrán.
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La maniobra tenía como objetivo sacar al empresario del automóvil. El enfrentamiento se produjo cuando los hombres que participaron en la operación intentaron someter a los ocupantes del vehículo y éstos respondieron con disparos.
El intercambio dejó muertos a Garza Sada, a sus dos acompañantes y a integrantes del comando que había intentado llevárselo. Los documentos de la investigación incluyen informes sobre la inspección del sitio, los impactos de bala, los cartuchos encontrados y las armas localizadas.
La investigación también condujo a una camioneta utilizada durante la operación. En ella fueron localizados los cuerpos de dos de los participantes, posteriormente identificados por sus familiares.
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Los archivos contienen además interrogatorios a personas detenidas en los días posteriores y reportes elaborados por agentes de seguridad que intentaban establecer quiénes habían participado en la operación y cuál era la estructura a la que pertenecían.
La Liga apenas tenía seis meses de existencia
El intento contra Garza Sada ocurrió cuando la Liga Comunista 23 de Septiembre todavía estaba en una etapa inicial.
Su fundación había ocurrido en Guadalajara el 15 de marzo de 1973, a partir de la convergencia de varias agrupaciones armadas. Entre ellas estaban Los Procesos, Los Guajiros, Los Enfermos, Los Lacandones, el Frente Estudiantil Revolucionario y otras organizaciones que buscaban unificar sus esfuerzos dentro de un mismo proyecto revolucionario.
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El Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México identifica a la Liga como una de las organizaciones armadas más importantes surgidas durante ese periodo. Su proyecto buscaba reunir a distintos grupos que habían optado por la lucha armada y construir una estructura nacional.
El Archivo General de la Nación documenta que la organización llegó a tener presencia en diversos estados y que utilizó el periódico clandestino Madera como uno de sus principales medios de difusión.
La publicación había comenzado incluso antes de la fundación formal de la Liga. Después del surgimiento de la organización, volvió a circular en enero de 1974 y llegó a publicar decenas de números de manera clandestina.
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El propio nombre de la publicación hacía referencia al episodio que dio origen al nombre de la organización: el ataque al cuartel de Madera ocurrido el 23 de septiembre de 1965.
El asesinato cambió la respuesta de los cuerpos de seguridad
La muerte de Garza Sada colocó a la Liga ante una respuesta de seguridad de mayor alcance.
Los documentos del Archivo General de la Nación muestran que la Dirección Federal de Seguridad comenzó a concentrar información sobre la organización, sus integrantes, publicaciones y actividades. El archivo conserva 13 expedientes de la Liga dentro del fondo de esa corporación, además de un expediente específico dedicado a Eugenio Garza Sada.
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Esta respuesta no se limitó al seguimiento documental.
De acuerdo con el AGN, durante el gobierno de Luis Echeverría la DFS estableció una brigada especial cuyo objetivo era perseguir y desarticular a la Liga Comunista 23 de Septiembre. La corporación recopiló publicaciones, mensajes y otros materiales producidos por la organización para alimentar sus investigaciones.
Los documentos de ese periodo forman parte actualmente de los fondos desclasificados que pueden consultarse en el Archivo General de la Nación.
La persecución de las organizaciones guerrilleras ocurrió dentro de un periodo que posteriormente sería identificado como la Guerra Sucia. El propio AGN reconoce que durante esos años las instituciones de seguridad recurrieron a prácticas como la tortura y la desaparición forzada contra personas consideradas vinculadas con movimientos guerrilleros o disidencias políticas.
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La creación de la Brigada Blanca fue parte de esa estrategia de persecución. El AGN señala que ese grupo especial fue creado para combatir a la Liga Comunista 23 de Septiembre y que en sus operaciones se utilizaron métodos que derivaron en graves violaciones a los derechos humanos.
El 23 de septiembre que quedó en el nombre del grupo guerrillero
El aniversario de la Liga vuelve a colocar el caso Garza Sada en el calendario histórico.
El 23 de septiembre no corresponde a la fecha del asesinato del empresario. El atentado ocurrió el 17 de septiembre de 1973. La fecha que la organización incorporó a su nombre remite al ataque contra el cuartel de Madera, Chihuahua, ocurrido en 1965.
Entre ambos acontecimientos transcurrieron ocho años.
En 1965, el Grupo Popular Guerrillero intentó tomar una instalación militar en Chihuahua. En 1973, una organización que había adoptado aquel episodio como uno de sus referentes intentó secuestrar a uno de los empresarios más conocidos de Monterrey: Garza Sada.
El primer episodio se convirtió en uno de los antecedentes de la guerrilla que surgió durante las décadas de 1960 y 1970. El segundo colocó a la recién creada Liga Comunista 23 de Septiembre frente a una ofensiva de los aparatos de seguridad que se prolongaría durante los años siguientes.
Hoy, los expedientes conservados por el Estado permiten seguir ambas historias desde los documentos que produjeron las propias instituciones: el intento de secuestro, la investigación del asesinato, el seguimiento de los integrantes de la Liga y la estrategia desplegada para desarticularla.
El 17 de septiembre quedó asociado a la muerte de Garza Sada. El 23, a la fecha que la organización convirtió en su nombre y que remitía a uno de los episodios fundacionales de la guerrilla contemporánea en México.
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