El secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó una advertencia contundente ante la Asamblea General: la inteligencia artificial avanza “más rápido que nuestras posibilidades de prever y entender todas sus consecuencias”. Su mensaje llega en un momento clave, justo cuando Claudia Sheinbaum adelanta que el siguiente paso de su gobierno será regular la IA en México.
Guterres recordó que ya en 2017 advirtió sobre el “cambio de paradigma” que representaría esta tecnología. Casi una década después, sus palabras se confirmaron: la IA transforma la medicina, la ciencia y la vida cotidiana, pero también “puede tener un impacto feroz en los mercados laborales” y en la seguridad mundial.
PUBLICIDAD
Dos líneas rojas que la ONU no está dispuesta a cruzar
Durante su intervención, el titular de Naciones Unidas fue enfático al fijar límites éticos que, según dijo, no deben negociarse:
- Los niños nunca deben convertirse en “conejillos de indias” de sistemas no regulados.
- Las máquinas nunca deben tomar decisiones de vida o muerte, por lo que los robots letales autónomos no deben tener cabida en el futuro.
Ambas frases fueron ovacionadas por la Asamblea. Guterres insistió en que el peligro no es la tecnología, sino la tecnología sin rendición de cuentas: decisiones automatizadas sin supervisión, sin transparencia y sin marcos legales que las contengan.
La ONU pide un mecanismo global, como en la Guerra Fría
El secretario general trazó un paralelismo con la carrera armamentista nuclear. Así como las potencias rivales de la Guerra Fría construyeron mecanismos para evitar catástrofes, hoy la IA exigiría “la misma claridad de miras y el mismo sentido de urgencia”.
PUBLICIDAD
Entre las propuestas concretas planteó:
- Que los países líderes en IA compartan información sobre riesgos y cooperen en pruebas y evaluaciones.
- Crear un marco multilateral de gestión de riesgos, con supervisión independiente y creíble.
- Garantizar que ningún país se quede atrás en esta transición tecnológica.
Guterres destacó además los avances ya logrados en la ONU: el Pacto Digital Global, el Diálogo Mundial sobre Gobernanza de la IA y el Panel Científico Internacional Independiente sobre IA, que apenas ayer publicó un informe sobre los riesgos de que los humanos pierdan el control de estos sistemas.
México, ante la misma disyuntiva
El llamado internacional resuena directamente en la agenda mexicana. La presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido en distintas conferencias matutinas que México “tiene que, de alguna manera, regularse” en materia de inteligencia artificial, y ha adelantado que el siguiente paso será abrir esa discusión formal, posiblemente en el Congreso, una vez concluido el debate del Paquete Económico 2027.
PUBLICIDAD
La mandataria ha puesto el acento en dos frentes:
- El etiquetado obligatorio de contenidos generados con IA durante campañas electorales, para frenar la desinformación.
- El control de algoritmos y cuentas automatizadas que amplifican noticias falsas, particularmente ante procesos electorales.
Sheinbaum ha insistido en que cualquier regulación debe evitar caer en censura o restricciones a la libertad de expresión, por lo que ha pedido “difundirlo, explicarlo” antes de tomar decisiones apresuradas.
Un mismo problema, dos velocidades distintas
Mientras la ONU exige coordinación mundial inmediata, México aún no cuenta con una ley general de inteligencia artificial. Analistas han señalado que el país avanza a menor velocidad que Europa en construir un régimen integral para regular estos sistemas, pese a que el gobierno federal ya reconoce públicamente el vacío legal.
PUBLICIDAD
El contraste es claro: en Nueva York, el organismo internacional pide líneas rojas globales e inmediatas frente a los robots letales y la explotación de menores por sistemas de IA. En México, la discusión regulatoria apenas se perfila como el próximo gran pendiente legislativo, en un contexto donde la tecnología —advierte Guterres— no espera a que los gobiernos se pongan de acuerdo.
PUBLICIDAD