La presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en Costa Rica dejó de ser solo una señal pintada en una autopista. En menos de dos años decomisos de cocaína, operaciones en el puerto de Moín y sanciones han documentado conexiones del cártel mexicano con redes que utilizan al país como corredor para mover toneladas de droga hacia Europa y Estados Unidos.
El decomiso del 16 de agosto de 2026 en La Guácima de Alajuela —cerca de una tonelada de cocaína atribuida al cártel de las cuatro letras— es el episodio más reciente de esa cadena de investigaciones.
El Índice Global de Crimen Organizado 2025 señala que las personas vinculadas con organizaciones criminales en Costa Rica pasaron de 35 a 340 en la última década, entre ellos vinculados al CJNG.
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A ello se suma que en 2023 se registraron 907 homicidios, la cifra más alta en la historia del país; y que en 2024, el 70% de los homicidios fueron clasificados como ajustes de cuentas o venganzas, una categoría estrechamente vinculada con el narcotráfico y el crimen organizado
De las autopistas de San José a los puertos del Caribe
El 5 de marzo de 2025, el director de la Policía Municipal de San José Marcelo Solano publicó en su cuenta oficial de Facebook imágenes de un grafiti en la Autopista General Cañas con la leyenda “El Señor Mencho y sus gallos”, en referencia a Nemesio Oseguera Cervantes, fundador del CJNG.
La pinta apareció en la barrera divisoria de una de las principales vías de acceso a la capital, cerca del Parque Metropolitano La Sabana.
Solano advirtió en ese entonces que el mensaje no podía minimizarse por “el significado especial que tiene y el posible significado que podría tener en diferentes contextos”. Recordó que dos años antes había aparecido un grafiti similar del Cártel de Sinaloa en el barrio Sinaí de Montes de Oca, considerado entonces un hecho aislado.
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El director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Randall Zúñiga, declaró también que el grafiti no significaba que el CJNG tuviera operaciones establecidas en el país: “Siempre ha existido presencia de los cárteles mexicanos y colombianos, lo que no ha existido es permanencia”.
En diciembre de 2025, nuevas pintas del CJNG aparecieron en La Carpio, un barrio de San José. Solano señaló que una banda local intentaba intimidar a rivales mostrando supuestos nexos con el cártel. El subdirector del OIJ, Michael Soto —quien meses después asumiría como director interino— pidió prudencia pero descartó el asentamiento formal de la estructura en el país.
De Moín a Europa: Costa Rica se convirtió en corredor del narcotráfico
El 29 de octubre de 2025, la Fiscalía de Países Bajos decomisó en el puerto de Róterdam un contenedor procedente de Costa Rica con 583 kilos de cocaína y 3 kilos de metanfetaminas ocultos en maquinaria industrial. La mercancía estaba tan bien camuflada que los investigadores tardaron varios días en extraerla. El cargamento habría salido del puerto de Moín, en Limón.
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La Policía Nacional de España reveló semanas después que ese decomiso formaba parte de una investigación más amplia contra una “oficina” del CJNG en Europa, con vínculos con la camorra napolitana —específicamente el clan Amato-Pagano— y otras estructuras criminales del continente.
La fase operativa arrojó 20 detenidos en Madrid, Ávila, Bilbao, Valencia y Toledo, entre ellos dos objetivos prioritarios de la DEA. Se decomisaron 1,870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetaminas, 275,000 euros en efectivo y 15 vehículos.
Soto, ya como director interino del OIJ, advirtió que el hallazgo en Países Bajos era una señal de alarma sobre el papel del país en el tráfico de drogas sintéticas: “Esto significa, muy lamentablemente, que ya no solo somos un hub para cocaína sino también para el tema de NPS y drogas de diseño”, declaró.
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El OIJ había decomisado 51 kilos de metanfetaminas en un operativo propio, y la Policía de Control de Drogas otros 47 kilos en una acción separada.
El 14 de junio de 2026, una operación conjunta entre Colombia y Costa Rica —denominada Poseidón— interceptó un semisumergible en Cabo Matapalo con 2,600 kilos de cocaína del CJNG, comprada a grupos armados en Nariño y Cauca. Tres personas fueron capturadas: dos colombianas y una ecuatoriana.
La muerte de El Mencho, la alerta migratoria y el nuevo mando del cártel
El 22 de febrero de 2026, tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, en un operativo federal en Tapalpa, Jalisco, el gobierno de Costa Rica activó una alerta migratoria para vuelos provenientes de México y sus conexiones.
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El ministro Mario Zamora explicó que la medida buscaba impedir el ingreso de personas vinculadas al narcotráfico que pudieran usar el país como refugio ante la reconfiguración del cártel. La alerta se coordinó con la DEA y con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos. Guatemala emitió una alerta similar horas antes.
Zamora advirtió ante medios locales que “los cárteles mexicanos han venido militarizando el enfrentamiento armado con respecto a las fuerzas de orden público, pero también a la lucha interna entre esos cárteles, y esto ha aumentado la afectación sobre personas y el volumen de ese enfrentamiento en distintas zonas del territorio mexicano”.
El 23 de julio de 2026, en la mayor acción individual contra el CJNG, la OFAC sancionó a más de 50 personas y entidades mexicanas. Entre los designados figura Juan Carlos Valencia González, alias Pelón o El 03, identificado como el nuevo líder del cártel.
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Valencia González es hijastro de Oseguera Cervantes y enfrenta cargos federales en la Corte del Distrito de Columbia. El Departamento de Estado ofrece hasta 25 millones de dólares por información que lleve a su captura o condena.
El CJNG no opera en el vacío: otras redes usan las mismas rutas y los mismos puertos
El cártel comparte infraestructura con organizaciones locales e internacionales que explotan los mismos corredores marítimos. La declaración jurada que sustenta el caso de Gilbert Bell Fernández, alias Macho Coca, en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York señala que la red recurrió a “fuerzas armadas costarricenses” para facilitar el tráfico. El expediente no identifica a los funcionarios ni precisa a qué cuerpo pertenecían. Bell fue extraditado a Nueva York el 13 de agosto de 2026.
En agosto de 2025, la OFAC sancionó al exministro de Seguridad y exmagistrado Celso Gamboa y a Edwin López, alias Pecho de Rata, por facilitar el movimiento de cocaína por decenas de millones de dólares a través de Costa Rica.
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En enero de 2026, la agencia sancionó a la red del narcotraficante Luis Manuel Picado Grijalba, alias Shock, descrita como la mayor organización narco del Caribe costarricense, por transportar cocaína por toneladas desde Colombia, almacenarla en Costa Rica y distribuirla en mercados internacionales.
El 28 de julio de 2026, la PCD ejecutó 65 allanamientos simultáneos contra una organización que usaba el puerto de Moín para enviar cocaína a Europa y Estados Unidos. La operación dejó 53 detenidos y nueve policías bajo investigación por presuntos vínculos con la red. En los dos años previos, esa estructura había movido más de 14 toneladas de droga, según el Ministerio de Seguridad Pública.
El 14 de agosto, la PCD sorprendió a varias personas descargando cocaína desde la cabina de un cabezal hacia otro punto dentro de la Terminal de Contenedores de Moín. Decomisaron 256 paquetes, dos armas de fuego, tres cargadores, 42 municiones y 613,000 colones en efectivo.
El ministro de Seguridad Pública Gerald Campos fue directo: “Policía que encontremos que está del lado de los criminales, lo vamos a detener y lo vamos a presentar al Ministerio Público”, declaró.
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