Powership: la central eléctrica flotante que se instala sobre el mar y abre alertas por impactos ambientales y sociales

Recientemente, México firmó un contrato con una empresa turca para implementar una central en la Península de Yucatán

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Plantas flotantes generadoras de energía

El pasado mayo, México firmó un contrato con Karpowership, una empresa turca dedicada a la generación de energía, que desarrolla y opera plantas de energía flotantes, conocidas como powerships. La firma de este acuerdo contempla desplegar una de estas plantas en la Península de Yucatán, lo que abre un nuevo capítulo en la gestión de la crisis eléctrica que enfrenta la región y el impacto que esto tendría en el medio ambiente.

Las powerships y su funcionamiento

Las powerships son centrales eléctricas flotantes instaladas sobre barcos que generan y suministran energía eléctrica de manera inmediata a los sistemas eléctricos de distintos países. De acuerdo a la propia empresa Karpowership, este tipo de infraestructura permite una rápida respuesta ante aumentos en la demanda energética o situaciones de emergencia, ya que se pueden desplegar en puertos y conectar rápidamente a las redes locales.

Las powerships de Karpowership están diseñadas, según explica la empresa, para proporcionar electricidad fiable y sostenible, integrando tecnologías que facilitan el acceso a energía asequible en regiones con necesidades urgentes o limitadas opciones de generación.

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Quintana Roo no debe hipotecar su futuro ambiental con «powerships»

Sin embargo, aunque suelen promocionarse como una solución que utiliza gas natural licuado, su funcionamiento sigue dependiendo de combustibles fósiles.

De acuerdo al Centro Mexicano de Derecho Ambiental, A.C. (CEMDA), estas plataformas requieren extraer grandes volúmenes de agua de mar para sistemas de enfriamiento y descargan agua a temperaturas superiores, lo que puede ocasionar alteraciones en la vida marina.

Además, generan emisiones atmosféricas y gases de efecto invernadero, ruido superficial y submarino, contaminación lumínica y aumento del tráfico marítimo. El almacenamiento y manejo de combustibles implican riesgos adicionales.

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La organización reporta que no existe información pública suficiente sobre la posible ubicación o condiciones ambientales y administrativas bajo las cuales operarían estas instalaciones en Quintana Roo. La experiencia internacional muestra que soluciones planteadas como temporales pueden mantenerse durante décadas y provocar conflictos sociales y ambientales. En República Dominicana, este tipo de infraestructura ha generado incidentes relacionados con residuos oleosos y denuncias de comunidades pesqueras por daños a su actividad.

A drone view shows the Karadeniz Powership Orhan Ali Khan, a floating power plant, docked at the port of Umm Qasr in Basra, Iraq, August 21, 2025. REUTERS/Mohammed Aty

Riesgos para la economía y el ambiente de Quintana Roo

La economía de Quintana Roo depende directamente de la salud de sus ecosistemas costeros y marinos. La eventual instalación de powerships en la región despierta inquietudes porque los efectos ambientales de su operación podrían afectar sectores como el turismo y la pesca. El ruido, las vibraciones y la contaminación lumínica pueden alterar el comportamiento de especies marinas; la descarga de agua caliente y los residuos pueden dañar arrecifes y manglares.

El crecimiento territorial desordenado, impulsado por el desarrollo turístico y urbano, ha superado la capacidad de planeación institucional. La crisis eléctrica obliga a revisar si la solución debe centrarse solo en aumentar la generación o si es necesario repensar el modelo de desarrollo y la articulación entre expansión urbana, turismo, energía y servicios públicos.