La desaparición de Humberto Corona y Natanael Vázquez, de 14 años y 17 años, encendió de nuevo la alarma en Jalisco por casos de menores que presuntamente habrían sido reclutados por el crimen organizado.
Ambos fueron vistos por última vez el 17 de julio después de salir de sus casas, mientras sus familias pidieron acelerar la búsqueda ante el temor de que no se tratara de ausencias voluntarias.
Las madres de los adolescentes denunciaron en marchas que los dos casos ocurrieron en municipios distintos, pero con un mismo fondo de preocupación.
A esa inquietud se sumó otro expediente abierto por la desaparición de Jeremi Alejandro Villegas Anaya, también de 14 años, visto por última vez tras salir del fraccionamiento Hacienda Real, en Tonalá. Sin embargo su mamá dijo que le informaron que unos hombres lo acosaban por teléfono y que lo obligarían a ir a la central de camiones de Tlaquepaque.
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“Me comentan que que lo vieron en la Central, que había tres hombres en la Central y que esos hombres lo hostigaban por teléfono y que lo vieron en la Central y que de ahí el niño, el niño le decía a sus compas o a su amiguito de confianza que unos hombres lo acosaban, que unos hombres lo traían llame y llame por teléfono”, dijo en entrevista con TV Azteca Jalisco.
Las fichas de búsqueda ya habían sido emitidas por la Comisión de Búsqueda de Personas de Jalisco con los nombres, rasgos particulares y la ropa que llevaban los menores cuando desaparecieron. Familiares y amigos mantenían la exigencia de obtener información sobre su paradero lo antes posible.
Los dos adolescentes desaparecieron después de salir de sus casas el 17 de julio
Carlos Humberto Corona Corona vivía en la colonia Santa Ana Tepetitlán, en Zapopan. Su familia aseguró que antes de su desaparición no había detectado conductas inusuales.
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Su madre Mayra Corona relató que el adolescente se arregló, se cambió y se bañó antes de salir. Poco después, dos jóvenes a quienes identificó como supuestos amigos llegaron a su casa para decirle que a su hijo se lo habían llevado en un taxi amarillo de modelo antiguo.
La mujer explicó: “Él estaba en mi casa, se arregló, se cambió, se bañó y que iba a salir a la calle y ya como a los 40 minutos, a los 20 minutos de que mi hijo salió, llegan dos disque amigos y me dicen que a Humberto se lo habían llevado en un taxi amarillo de los viejitos. Ahí tenemos las placas apuntadas y ya no lo volvemos a ver”.
Desde ese momento, la familia dijo que no volvió a tener contacto con él. Mayra también lamentó la incertidumbre que siguió a la desaparición de su hijo.
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“No he dormido de solo pensar si estaría bien, si ya comió, si lo estarán golpeando”, expresó a Nmás.
En el otro caso, Giovanny Natanael Flores Vázquez, de 17 años, desapareció después de salir de su domicilio en el fraccionamiento Las Lilas 2, en el municipio de El Salto. Su madre Carolina Vázquez Guzmán señaló que minutos antes habían tenido una discusión familiar.
De acuerdo con su testimonio, después de la pelea el adolescente salió de la casa y ya no supieron más de él. La madre agregó que incluso se planteó la versión de que no lo buscaran, pero ella rechazó esa posibilidad y sostuvo que no pensaba esperar para iniciar acciones.
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Carolina afirmó: “Yo no voy a esperar esa acción, yo lo voy a buscar y voy a buscar cielo y tierra hasta dar con el paradero de mi hijo”.
Las familias señalaron posibles indicios de reclutamiento y una casa de seguridad
La madre de Natanael dijo que, al hablar con amistades del joven, le comentaron que presuntamente se lo habían llevado a una casa de seguridad. También contó que el pasado domingo recibió mensajes anónimos con información sobre el posible paradero del adolescente.
Ese episodio tuvo otro elemento de preocupación para la familia: Carolina ya buscaba desde hacía más de dos años a otro de sus hijos, Joseph Andrei Flores, desaparecido desde 2024. La mujer sostuvo además que en el fraccionamiento Las Lilas existían otros casos parecidos.
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La madre cuestionó cualquier hipótesis de reclutamiento voluntario. Sostuvo que, al tratarse de un menor de edad, esa versión no podía justificarse.
En el caso de Humberto, su madre informó que después de acudir a la Fiscalía para practicarse una prueba de ADN recibió un intento de extorsión. No detalló el contenido de ese contacto, pero lo vinculó al proceso que siguió tras denunciar la desaparición.
El dato central del caso era ese: dos adolescentes, uno de 14 y otro de 17 años, desaparecieron el mismo 17 de julio en Zapopan y El Salto, y sus familias temían que hubieran sido captados por una red delictiva que opera contra menores en la entidad.
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Las madres pidieron reforzar las investigaciones y ampliar las labores de localización para evitar que más familias enfrentaran hechos similares. La preocupación creció porque los casos de desaparición de adolescentes en varios puntos de Jalisco ya habían dejado antecedentes recientes.
- Humberto Corona y Giovanny Natanael Flores Vázquez desaparecieron el 17 de julio tras salir de sus casas en Zapopan y El Salto.
- Las familias temían que ambos menores hubieran sido reclutados por un grupo criminal y mencionaron versiones sobre un taxi y una casa de seguridad.
- La Comisión de Búsqueda de Personas de Jalisco emitió fichas de búsqueda y las madres exigieron acelerar las investigaciones.