El certificado de defunción de Dafne Zapata Quintos clasifica su muerte como homicidio; la causa: “asfixia por sumersión“. La adolescente de 13 años murió el jueves 17 de julio durante un campamento de verano en la Academia Militarizada Marina Doenitz, en Ciudad Madero, Tamaulipas, y desde entonces su madre Alejandra Quintos reconstruye, llamada por llamada y testimonio por testimonio, lo que ocurrió en los cuatro días que la institución tuvo a su hija bajo su cuidado. La Fiscalía de Tamaulipas investiga bajo protocolo de feminicidio. No hay detenidos.
Dafne era originaria de El Mante y había ingresado al campamento el lunes 13 de julio. Durante los cuatro días que duró su estancia, el reglamento del plantel prohibía el contacto telefónico directo entre los alumnos y sus familias. El personal de la academia era el único que emitía reportes sobre el estado de los menores. La coordinadora del área femenil, identificada como Estrella Mora, fue la persona que mantuvo comunicación con Alejandra Quintos durante esos días.
Cuatro días de llamadas: cómo el plantel mantuvo tranquila a la madre
De acuerdo con el testimonio de la madre, el martes 14 Mora llamó a Quintos para reportar que Dafne había vomitado y se había desmayado de frente durante una actividad física, sin meter las manos, abriéndose el labio. Le envió un video de la menor acostada, con la boca lastimada. Le dijo que era “un leve raspón”, que ya estaba medicada, con suero, descansando bajo el aire acondicionado.
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La madre pidió que la llevaran al médico. Mora respondió que ya había sido atendida y que el especialista la encontró bien. Cuando Quintos solicitó la receta para reembolsar los gastos, Mora nunca la envió.
En esas mismas llamadas, Mora comenzó a construir otra versión: le decía que Dafne había abrazado a la instructora tres veces durante un entrenamiento, que le decía que la quería como a una mamá, que no quería regresar a casa porque se sentía sola, que quería quedarse a estudiar la secundaria en la academia.
“Yo dije: esa no es mi hija. Ella es alegre pero introvertida. Jamás le va a decir esas palabras a una persona que tiene dos días de conocerla”, declaró Quintos en entrevista con Fórmula Noticias.
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El miércoles, Mora reportó que Dafne había amanecido mejor. El jueves el reporte cambió de nuevo: tos, vómito, incontinencia. Mora dijo que la había bañado y que estaba arropada con Theraflu y tecitos. Eran las 11:30 de la noche.
A las 11:45, una persona que nunca se identificó tomó el teléfono: “Señora, la niña no tiene signos, ya está muerta. Véngase para acá”. Alejandra Quintos vive en Ciudad Mante, a tres horas de Ciudad Madero. Cuando llegó, el cuerpo ya estaba embolsado y los servicios funerarios presentes. No había policías. No había Protección Civil.
“La sumergieron y la ponían a correr”: lo que una niña le contó a la madre
Días después del fallecimiento, mientras Alejandra Quintos rendía declaración ante el Ministerio Público, se topó en los baños con una menor que había estado en el campamento. La niña la abrazó y le dijo: “Gracias por salvarnos, señora, gracias por salvarnos”.
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Luego le describió lo que presenció. Según el relato que Quintos reprodujo: “A Dafne, cuando estaba parada, la aventaron y se fue de boca. Luego la subieron al cuarto y cuando la castigaban la sumergían su carita en agua y cuando ya no podía más, la ponían a correr sin parar”.
La abuela de Dafne también habló con medios. Afirmó que el cuerpo de la menor presentaba heridas en distintas partes del rostro y rechazó que esas lesiones pudieran explicarse por una caída o un desvanecimiento. Dijo que no le permitieron tomar fotografías del cuerpo. “No es justo. La golpearon, yo sé que la golpearon”, sostuvo.
Al día siguiente del fallecimiento, varias madres de familia entraron al plantel a recoger a sus hijos. Los menores declararon ante el Ministerio Público. “Los niños dicen todo lo que le hicieron a Dafne y a otros niños y adolescentes que estaban ahí”, afirmó Quintos. Uno de esos testimonios, ya difundido en medios locales, señala que los alumnos eran obligados a drogarse para soportar los entrenamientos. Otro describe que los estudiantes eran forzados a golpearse entre sí: quien se negaba recibía doble castigo al día siguiente.
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El director niega los hechos, ofrece devolver el dinero y dice tener miedo
El director de la academia, Jorge Luis Ponce Ortega, acudió por tercera ocasión el domingo a la Fiscalía Especializada en la Investigación de Delitos contra Niñas, Niños y Adolescentes para ampliar su declaración. Sostuvo que Dafne llegó al campamento con una dolencia previa que el médico no pudo detectar. “Aparentemente la niña traía una dolencia. De repente se desvaneció en la regadera bañándose y ya no despertó”, declaró al El Sol de Tampico.
La madre rechaza esa versión y afirma que su hija ingresó al plantel sin ningún problema de salud. El certificado de defunción que Quintos difundió en redes sociales contradice la versión del director: clasifica el hecho como homicidio y establece “asfixia por sumersión” como causa de muerte.
Ponce también se refirió al pago que realizó la familia por el curso, de 25,000 pesos. “Le podemos regresar a la mamá lo que depositó, porque realmente solo lo ocupó cuatro días”, consignó el medio Debate. La frase generó críticas en redes sociales.
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Sobre las denuncias de maltrato, respondió: “¿Cuándo fueron a dar la queja? Todo mundo se le hace fácil decir cosas atrás de un celular, mediante nombres ficticios”, dijo.
El director reveló además que ha recibido amenazas de muerte. “Tengo miedo, tengo que salir hasta con cubrebocas porque he sido amenazado de muerte en las redes sociales. Quiero pedirle a la gente que espere a que realmente se esclarezca el caso, porque están presionando a las autoridades y lo único que pueden conseguir es que se culpe a un inocente”, afirmó.
Sobre el futuro del campamento, dijo no tener una decisión tomada: “Apenas vamos a tener una reunión la próxima semana con los papás y ya ellos me dirán qué es lo que quieren”.
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El plantel clausurado, sin detenidos y con los sellos violados
La Fiscalía de Tamaulipas aseguró el inmueble de la academia, ubicado en avenida Sarabia 1203, colonia Primero de Mayo, bajo la carpeta de investigación 0027/2026. Los sellos fueron colocados en todos los accesos del plantel.
Quintos denunció que cinco personas habrían violado esos sellos para ingresar al plantel con el argumento de cuidar a la mascota de la academia, y que en grupos de WhatsApp vinculados a la institución circula la versión de que Dafne “se cayó bañándose sola” y fue una muerte natural.
La necropsia practicada por la Fiscalía reveló una cantidad excesiva de agua en los pulmones y en la tráquea. El propio Ponce reconoció que la autoridad ministerial le informó que la causa fue “asfixia por sumersión”, aunque ofreció dos lecturas: “Eso puede ser de dos maneras, por alguien que se ahogó en la alberca o por alguien que se ahogó con su propio líquido”, dijo. La Fiscalía no ha confirmado oficialmente esa clasificación ni ha presentado conclusiones sobre la mecánica de los hechos.
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Ante la desconfianza en las autoridades, la familia anunció que contratará peritos independientes para una segunda necropsia. “A lo mejor ellos también están coludidos. Muchas cosas se pueden hacer en un momento, pero yo voy a defender a mi hija”, declaró Quintos.
Academia con 30 años de operación, registro ante la SEP y denuncias previas sin respuesta
La Academia Militarizada Marina Doenitz opera en Ciudad Madero desde hace más de tres décadas y cuenta con Clave de Centro de Trabajo otorgada por la SEP para impartir educación desde nivel básico hasta preparatoria, además de internado y campamentos vacacionales.
Alejandra Quintos afirmó que ya existían denuncias previas ante la Comisión de Derechos Humanos que no prosperaron. Una exalumna identificada como Claudia Patricia acudió a declarar ante la Fiscalía Especializada para señalar que durante su estancia presenció gritos, humillaciones y castigos físicos, y que compañeros le relataron presuntos abusos que ocurrían de noche, de acuerdo con Hoy Tamaulipas. La misma exalumna acusó a un profesor de box de realizar tocamientos indebidos a alumnas bajo el argumento de efectuar ejercicios de estiramiento.
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La familia exige que la investigación alcance a todas las personas que tuvieron contacto con Dafne durante el campamento, que se revisen las cámaras de seguridad y que se determine si la menor recibió atención médica oportuna.
El gobernador de Tamaulipas Américo Villarreal no se ha pronunciado sobre el caso ni se ha comunicado con la familia. El ayuntamiento de Ciudad Madero solicitó al gobierno estatal y a Protección Civil Regional verificar si el plantel contaba con los permisos necesarios para operar el curso de verano.
Alejandra Quintos convocó a un plantón frente a la academia este lunes 20 de julio a partir de las 7:00 horas y exige que la presidenta Claudia Sheinbaum intervenga directamente en el caso.