¿“Arresto” o “traslado”? Las palabras que dividen al FBI y al gobierno mexicano sobre la captura de “El Mayo” Zambada

A siete días de que “El Mayo” Zambada reciba su sentencia en Brooklyn, el debate sobre cómo ocurrió su traslado y captura sigue dando de qué hablar

Google icon
Claudia Sheinbaum y Ken Salazar aparecen en una ilustración junto a líderes del narcotráfico, un avión y símbolos de seguridad, lo que indica la tensión entre México y Estados Unidos por operativos secretos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una palabra divide al gobierno de México y al FBI sobre la captura de Ismael “El Mayo” Zambada el 25 de julio de 2024: el gobierno mexicano dice que el Buró Federal de Investigaciones reconoció haber participado en el “traslado” del capo desde territorio mexicano; el FBI, en sus documentos públicos y en la conferencia de prensa que ofreció el 2 de julio al donar el avión en que viajó Zambada a un museo de Nuevo México, habla únicamente de “detención” en suelo estadounidense.

De esa diferencia se desprenden acusaciones de violación de soberanía, mentira diplomática y un conflicto bilateral que escala en vísperas de la sentencia del capo, programada para el 20 de julio en Brooklyn.

La sentencia de Zambada se dictará ante el juez federal Brian Cogan en la Corte del Distrito Este de Nueva York. A siete días de ese momento, el debate en México no gira sobre el futuro del capo y lo que podría decir en esa última audiencia, sino sobre lo que las autoridades han dicho —y lo que no— del operativo Air Kings de hace casi dos años.

PUBLICIDAD

El documento de la Operación Air Kings

Un collage de imágenes muestra a Ismael 'El Mayo' Zambada, el documento de la operación Air Kings y aviones relacionados con su arresto en Nuevo México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 2 de julio de 2026, el agente especial adjunto a cargo de la oficina de campo del FBI en El Paso, Conal Whetton, leyó ante los medios presentes un texto titulado Operación Air Kings. Ese mismo documento fue entregado al War Eagles Air Museum de Santa Teresa, Nuevo México, como nota explicativa de la donación de la aeronave.

La conferencia fue convocada con menos de 24 horas de anticipación y asistieron únicamente tres televisoras locales de El Paso, sin presencia de medios nacionales ni internacionales.

El breve comunicado dice textualmente: “El 25 de julio de 2024, un agente especial adjunto a cargo y un agente especial supervisor del FBI llevaron a cabo con éxito una compleja, secreta y audaz detención de dos de los fugitivos más buscados del mundo. La Operación Air Kings puso fin al reinado de cuatro décadas del líder indiscutible y fundador del Cártel de Sinaloa, Ismael el Mayo Zambada García”.

PUBLICIDAD

El documento agrega que las detenciones tuvieron lugar en el aeropuerto internacional de aviación ejecutiva del condado Doña Ana en Santa Teresa, Nuevo México, y que fueron posibles gracias a la intervención de agentes de la oficina local del FBI en El Paso y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos.

La palabra traslado no aparece en ninguna parte del documento.

A photo of former Sinaloa Cartel leader Ismael "El Mayo" Zambada being detained by federal agents is displayed next to a Beechcraft King Air aircraft, used in July 2024 to transport to the U.S. Zambada and Joaquin Guzman Lopez, the son of notorious narco leader "El Chapo" Guzman, at the War Eagles Air Museum, where the plane is on loan from the FBI, in Santa Teresa, New Mexico, U.S. July 9, 2026. REUTERS/Paul Ratje

El periodista Carlos Álvarez, de Noticias 26 El Paso, estuvo presente en la conferencia del 2 de julio y lo relató en el podcast Narcosistema de la periodista Anabel Hernández. Álvarez señaló que Whetton fue “muy cuidadoso” en su lenguaje durante todo el evento y en las entrevistas posteriores.

“Siempre mencionó: cuando llegó el avión, cuando llegaron, cuando llegaron estos criminales. Nunca mencionó que ellos tuvieron participación en el traslado”, dijo Álvarez en Narcosistema.

En una entrevista grabada al término de la conferencia, Whetton fue más preciso. “Cuando ese avión llegó aquí en Santa Teresa, fue el 25 de julio del año 2024. En esa ocasión hubo dos pasajeros: Joaquín Guzmán López y el Mayo Zambada, para que ellos llegaran aquí en esa fecha, de inmediato los pusimos en custodia”, dijo el agente, según un audio compartido por el periodista Carlos Álvarez con Aristegui Noticias.

El periodista Marcos Martínez Chacón quien publicó la primera nota sobre la donación del avión el 28 de junio, coincidió en esa lectura. “En ningún momento se dice que el avión fue modificado por el FBI. No podemos decir bajo ninguna circunstancia que el avión pertenecía al FBI cuando llega a México”, afirmó en Narcosistema.

Martínez Chacón también descartó que el documento técnico sobre las modificaciones del avión constituyera una admisión de que la agencia organizó el secuestro en suelo mexicano. “Lo que sí me llama la atención es el lenguaje en que califican la operación Air Kings, pero eso no es una admisión de que organizaron el secuestro, de que se llevaron al Mayo”, dijo en ese mismo podcast.

A photo of former Sinaloa Cartel leader Joaquin Guzman Lopez, the son of notorious narco leader "El Chapo" Guzman, being detained by federal agents is displayed next to a Beechcraft King Air aircraft, used in July 2024 to transport to the U.S. Ismael "El Mayo" Zambada and Guzman Lopez, at the War Eagles Air Museum, where the plane is on loan from the FBI, in Santa Teresa, New Mexico, U.S. July 9, 2026. REUTERS/Paul Ratje

Lo que el gobierno mexicano dice que dijo el FBI

El 7 de julio, cinco días después de la conferencia en el museo, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó en Palacio Nacional una línea del tiempo sobre los hechos y señaló directamente al entonces embajador de Estados Unidos, Ken Salazar, quien en agosto de 2024 había dicho públicamente que ninguna agencia estadounidense había participado en la operación. “Todo parece indicar que el exembajador de Estados Unidos mintió”, dijo en su conferencia matutina.

Ese mismo día, la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, ofreció una conferencia de prensa en la que atribuyó al FBI un reconocimiento que el documento Operación Air Kings no contiene. Godoy dijo: “De confirmarse la información reciente respecto a que el FBI reconoce que el traslado se trató de una operación exitosa, planeada, organizada y ejecutada por el FBI para capturar y secuestrar en suelo mexicano a una persona de nacionalidad mexicana para trasladarla y encarcelarla en otro país”.

La palabra traslado aparece tres veces en esa frase. No aparece ninguna vez en el documento del FBI. La propia Godoy usó el condicional: “de confirmarse”.

Salazar: cuatro intentos de diálogo que AMLO ignoró

Los retratos de Andrés Manuel López Obrador y Ken Salazar aparecen separados por una grieta que muestra a Ismael Zambada en el centro, sobre las banderas de México y Estados Unidos, indicando la tensión diplomática. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La versión del entonces embajador Ken Salazar no ha variado desde el 9 de agosto de 2024, cuando dijo públicamente que la operación no fue de Estados Unidos, que no fue su avión, no fue su piloto y no fueron sus agentes en México.

Lo que reveló recientemente en una entrevista con Televisa-Univisión es lo que ocurrió la noche misma del 25 de julio de 2024. Esa noche, junto con el entonces fiscal general de Estados Unidos Merrick Garland, preparó un comunicado formal dirigido al gobierno mexicano reiterando que no fue “nuestro avión, ni nuestro piloto, ni nuestra operación” y le escribió un mensaje urgente a López Obrador.

El expresidente nunca respondió. Salazar intentó de nuevo al día siguiente. Tampoco hubo respuesta. Envió cartas adicionales al entonces fiscal Alejandro Gertz Manero y nuevamente a López Obrador. Garland dirigió un memorándum a su contraparte mexicana. En total, cuatro intentos formales de contacto, todos ignorados.

“Horas pasaron. Nada. Intenté de nuevo al día siguiente. Para ser exhaustivo, envié cartas adicionales”, escribió Salazar en su libro Borderlands.

El exembajador describe en ese libro el momento en que entendió que algo había cambiado de manera irreversible: “Para el lunes, era evidente que algo andaba muy mal. Aunque seguía siendo el embajador de Estados Unidos en México, la puerta abierta que había tenido con el presidente mexicano parecía haberse cerrado de golpe”.

Salazar también relata en Borderlands que un empresario mexicano al que llama el Susurrante le comentó que López Obrador estaba muy preocupado por lo que Zambada pudiera revelar en Estados Unidos sobre sus vínculos con la política mexicana. El exembajador aclaró en entrevista con el periodista Jorge Ramos que no tiene evidencia directa de vínculos entre López Obrador y el crimen organizado, pero que esos comentarios circulaban entre actores empresariales y sociales en México.