Cómo es mejor comer la semilla de calabaza cruda o tostada para la inflamación de próstata

Diversos expertos en nutrición y salud masculina coinciden en que tanto la versión cruda como la tostada de este alimento aportan ventajas

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Dos cuencos con semillas de calabaza, unas crudas y otras tostadas, flanquean un modelo de próstata y vejiga en una mesa de madera con hojas.
La imagen muestra semillas de calabaza crudas y tostadas junto a un modelo de próstata y vejiga, ilustrando las opciones dietéticas relacionadas con la salud prostática. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El consumo regular de semillas de calabaza (pepitas) se asocia con beneficios para la salud de la próstata y la reducción de la inflamación.

Diversos expertos en nutrición y salud masculina coinciden en que tanto la versión cruda como la tostada de este alimento aportan ventajas, pero existen diferencias clave en sus efectos y absorción de nutrientes.

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Pepitas crudas y tostadas: diferencias en nutrientes y digestión

Las semillas de calabaza crudas conservan todas sus enzimas y vitaminas sensibles al calor, como la vitamina E y algunos antioxidantes.

Comerlas al natural permite aprovechar al máximo su contenido de grasas saludables, proteínas vegetales y minerales como el magnesio y el zinc. Sin embargo, pueden resultar más pesadas para el estómago y su absorción de nutrientes es menor debido a la presencia de compuestos llamados “antinutrientes”, que dificultan la asimilación de minerales.

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Por el contrario, las pepitas tostadas, sobre todo si se preparan en casa a baja temperatura (entre 120°C y 150°C durante 15 minutos), ofrecen un sabor más crujiente y agradable, además de ser más fáciles de digerir.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Un bol de madera relleno de semillas de calabaza frescas destaca en primer plano sobre una mesa rústica, rodeado de más semillas y otros ingredientes naturales, con una calabaza entera al fondo. Las semillas de calabaza son reconocidas por sus beneficios nutricionales y su versatilidad en diversas recetas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proceso de tostado ayuda a reducir los antinutrientes, lo que facilita que el cuerpo aproveche mejor los minerales presentes en las semillas, como el fósforo y el magnesio, recomendados para la salud urinaria y prostática.

Justificación de expertos en salud

El tostado ligero de las semillas de calabaza facilita la digestión y mejora la absorción de minerales esenciales, lo que resulta útil para hombres con problemas de inflamación prostática. Ortega recomienda tostarlas ligeramente en casa y masticarlas muy bien o incluso molerlas, para aprovechar todo su potencial.

Por su parte, la Escuela de Salud Pública de Harvard respalda el consumo de semillas y nueces como parte de una dieta antiinflamatoria. Destaca que las pepitas contienen grasas saludables, fibra y antioxidantes que ayudan a reducir marcadores inflamatorios en el organismo, especialmente cuando reemplazan grasas menos saludables en la dieta diaria.

Beneficios concretos para la próstata

Las semillas de calabaza contienen cucurbitacina, un compuesto que contribuye a mantener la función normal de la próstata y apoya el bienestar urinario al frenar la expresión de la enzima 5-alfa-reductasa. Esta acción resulta útil para aliviar molestias relacionadas con la hiperplasia prostática benigna, como el aumento en la frecuencia urinaria durante la noche.

Además, su alto contenido de magnesio, zinc y antioxidantes ayuda a reducir la inflamación y protege contra el daño celular, lo que ha sido señalado por especialistas mexicanos y europeos como una estrategia preventiva natural para la salud masculina.

Claves para consumir pepitas y aprovechar sus beneficios

  • Tostar las semillas en casa a baja temperatura, para conservar la mayor parte de sus nutrientes y facilitar la digestión.
  • Si se prefieren crudas, remojarlas previamente unas horas para reducir la fibra dura y los antinutrientes.
  • Masticarlas bien o molerlas antes de consumir, lo que permite que el organismo aproveche mejor los minerales y proteínas.
  • Integrarlas en una dieta balanceada, acompañadas de frutas frescas, verduras y suficiente agua, para potenciar su efecto antiinflamatorio y protector.

Especialistas recomiendan consumir una porción diaria de 20 a 30 gramos de pepitas, ya sea en ensaladas, licuados, panes o como snack, para mantener la salud de la próstata y reducir la inflamación sistémica.

Semillas de calabaza (Imagen Ilustrativa Infobae)
Semillas de calabaza (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tanto crudas como tostadas, las semillas de calabaza son aliadas para la salud prostática. La mejor opción, según expertos mexicanos y estadounidenses, es tostarlas suavemente o remojarlas si se consumen crudas, y siempre masticarlas o molerlas.

Así se obtienen todos los beneficios de sus minerales, grasas saludables y antioxidantes, reduciendo el riesgo de inflamación y molestias urinarias propias del crecimiento benigno de la próstata.

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