Por qué los mexicanos nos volvimos locos por las suculentas y qué dice la psicología sobre tener plantas en casa

La fiebre por las suculentas revela una nueva manera de relacionarse con la naturaleza dentro del hogar

Guardar
Google icon
Vista de una planta suculenta en una maceta de terracota sobre una mesa de madera. Al fondo, un sillón beige, una ventana y una estantería con libros.
La popularidad de las suculentas en México ha crecido de forma notable, ocupando espacios en hogares y oficinas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La presencia de suculentas en los hogares mexicanos no es solo una tendencia estética, sino la expresión de un cambio en la manera de buscar bienestar emocional y salud en la vida cotidiana.

En un contexto urbano donde el espacio y el tiempo son recursos escasos, estas plantas han conquistado hogares y oficinas por razones que van mucho más allá de su atractivo estético.

PUBLICIDAD

Jardinería doméstica y bienestar: lo que revela la ciencia

Un estudio realizado por la Universidad de Princeton aportó datos clave sobre el impacto de la jardinería en la vida diaria.

Los investigadores analizaron las emociones de 370 participantes en Estados Unidos, quienes reportaron su bienestar al realizar tareas cotidianas, incluida la jardinería doméstica, especialmente en huertos y cultivo de alimentos propios.

PUBLICIDAD

Según Anu Ramaswami, autora principal, quienes cuidan plantas en casa experimentan niveles de felicidad comparables a los de actividades recreativas como caminar o andar en bicicleta.

La jardinería se ubicó entre las cinco actividades diarias con mejor puntuación de afecto neto, medida que resulta de la diferencia entre emociones positivas y negativas durante la actividad.

Este hallazgo tiene implicaciones directas para quienes viven en ciudades, donde el contacto con la naturaleza es limitado.

La práctica de la jardinería doméstica —independientemente del tamaño del espacio disponible— se asocia con un aumento sostenido del bienestar emocional, incluso en entornos urbanos acelerados.

En términos concretos, incorporar plantas en casa puede ser una decisión sencilla que transforma el estado de ánimo y la calidad de vida de forma cotidiana.

El estudio de Princeton subraya que cultivar alimentos propios incrementa aún más la satisfacción, pues conecta a la persona con el ciclo natural y el autocuidado.

Persona sentada en el suelo de madera sobre una alfombra de yute, rodeada de plantas de interior diversas junto a una ventana con luz natural.
Cuidar plantas en casa eleva el bienestar emocional, según un estudio de la Universidad de Princeton. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué las suculentas se adaptan tan bien a los hogares urbanos

El auge de las suculentas en México responde a varias características botánicas que las hacen perfectas para el estilo de vida contemporáneo.

Estas plantas pueden sobrevivir en ambientes con baja humedad y, aunque muchas requieren sol directo, existen variedades —como la Sansevieria y la Zamioculca— que prosperan con luz indirecta brillante, lo que facilita su cuidado en interiores con acceso limitado a la luz solar.

Su capacidad para almacenar agua en hojas, tallos o raíces les permite soportar periodos de sequía y evitar problemas por riego irregular, una ventaja fundamental para quienes llevan una vida ocupada.

Además, la estructura del sustrato y la resistencia a plagas hacen que el mantenimiento sea mínimo, reduciendo la posibilidad de errores fatales en el cuidado.

Es importante aclarar que no todas las plantas populares de interior son suculentas.

La Sansevieria sí lo es, mientras que la Monstera y la Zamioculca, aunque se asocian comercialmente al grupo por su tolerancia a la sequía, no pertenecen a la misma categoría botánica.

La Monstera, en particular, requiere humedad ambiental elevada y no tolera el riego escaso propio de las suculentas.

Mitos y realidades sobre la purificación del aire

Una de las creencias más extendidas sobre las suculentas —y las plantas de interior en general— es que purifican el aire de los ambientes cerrados.

Esta idea se originó a partir de los ensayos de la NASA en los años 80, donde algunas especies demostraron capacidad para filtrar compuestos tóxicos en cámaras selladas de laboratorio.

Sin embargo, expertos actuales advierten que estos resultados no se replican en viviendas reales, donde la ventilación natural diluye el efecto de las plantas.

Para lograr una purificación significativa como la observada en el laboratorio, se necesitaría tener entre 10 y 100 plantas por metro cuadrado, algo inviable en cualquier hogar u oficina.

El principal beneficio de las suculentas en interiores reside en la regulación moderada de la humedad ambiental y, sobre todo, en el impacto psicológico y estético que generan.

El contacto visual y cotidiano con plantas puede funcionar como una pausa reparadora en el ritmo diario, aportando calma y frescura a los espacios.

Mujer de mediana edad sonriente huele una suculenta en maceta de terracota. Se encuentra en un salón luminoso con otras plantas de interior y muebles de madera.
Aunque no purifican el aire como se cree, su mayor aporte es psicológico: brindan calma y frescura con mínimos cuidados, incluso en espacios con poca luz natural. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El efecto psicológico de convivir con suculentas

La psicología moderna ha documentado cómo el cuidado de plantas, y en especial de suculentas, puede reducir los niveles de estrés, mejorar el estado de ánimo y fortalecer rutinas de autocuidado.

Charles Guy, especialista en horticultura ambiental, señala que la jardinería doméstica es especialmente beneficiosa para personas con afecciones médicas, al proporcionar una fuente constante de satisfacción y propósito.

El simple hecho de regar, observar y mantener una planta refuerza el vínculo con la naturaleza y ayuda a combatir la fatiga mental.

Para Gary Altman, referente en terapia hortícola, ver el color verde induce una respuesta evolutiva de calma y disminución de la ansiedad, incluso en personas que nunca tuvieron jardín.

En un contexto de estrés urbano, la jardinería doméstica aparece como una herramienta concreta para mejorar la salud mental.

Los estudios coinciden en que el vínculo con la naturaleza —aunque sea a través de una maceta— favorece la relajación, la creatividad y una mejor calidad del sueño.

Especies recomendadas y consejos prácticos

Entre las plantas más buscadas por los mexicanos, la Sansevieria destaca como una suculenta sumamente resistente, capaz de tolerar errores de riego y ambientes poco iluminados.

La Zamioculca, aunque no es una suculenta en sentido estricto, también es ideal para interiores gracias a su tolerancia a la sequía y su bajo mantenimiento.

La Monstera, por su parte, aporta un aire tropical y requiere mayor atención en cuanto a humedad y luz.

Para quienes desean iniciar su colección de suculentas, los expertos recomiendan ubicarlas en lugares con luz indirecta brillante, evitar el exceso de humedad —que puede provocar pudrición— y utilizar sustratos aireados.

Un riego prudente, solo cuando la tierra esté completamente seca, y la vigilancia ante plagas completan el cuidado esencial.

Infografía sobre beneficios de suculentas para la salud mental. Muestra una mujer regando, meditando, sonriendo y durmiendo con plantas, y tipos de suculentas.
La jardinería doméstica, particularmente con suculentas, ofrece beneficios psicológicos como la reducción de ansiedad y estrés, mejora del estado de ánimo y fomento del autocuidado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El auge de las suculentas, una búsqueda de bienestar urbano

El entusiasmo por las suculentas en México refleja una tendencia global: la necesidad de reconectar con la naturaleza y buscar equilibrio en medio del ritmo acelerado de la ciudad.

La jardinería doméstica, respaldada por evidencia científica, se consolida como una de las formas más eficaces de mejorar el bienestar emocional, aportar belleza y crear espacios personales de calma en el hogar.

Más allá de la moda, las suculentas ofrecen una oportunidad accesible y comprobada para quienes desean transformar su ambiente y cuidar de sí mismos, una hoja verde a la vez.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD