El estado de Yucatán anunció la creación del Proyecto de Financiamiento para la Permanencia (PFP), denominado Herencia Maya, el cual tiene el objetivo de asegurar la conservación y gestión a largo plazo de más de 580 mil hectáreas de áreas naturales protegidas en el estado.
Esta estrategia se integra al marco del Renacimiento Maya y representa el primer esquema subnacional de este tipo en México. Lo que se busca con este mecanismo, que está firmado por el gobierno estatal encabezado por el gobernador Joaquín Díaz Mena y organizaciones como World Wildfe Fund (WWF), es proteger y preservar cenotes, acuíferos y manglares.
De acuerdo a lo explicado por las autoridades, Herencia Maya garantizará agua de calidad para más de un millón de habitantes y contribuirá a la conservación de más de 275 kilómetros de litoral de la costa norte de Yucatán, incluyendo áreas críticas de manglar.
PUBLICIDAD
La iniciativa también promueve medios de vida comunitarios sostenibles, como la apicultura, meliponicultura, pesca sustentable, milpa maya y ecoturismo, en beneficio de las comunidades locales y el fortalecimiento de la identidad cultural maya.
Conservación, economía sostenible y liderazgo comunitario
Aproximadamente el 40% de la población que vive en las áreas protegidas de Yucatán es indígena, lo que refuerza la importancia de proteger no solo los ecosistemas, sino también las prácticas y sistemas agrícolas ancestrales, con esa visión fue diseñado el proyecto, el cual brinda capacitación y acceso a mercados para productos locales, asegurando que las comunidades puedan preservar y transmitir sus conocimientos a futuras generaciones.
“Lo más importante es el impacto humano, el impacto ambiental que esto representa. Más de 114 mil habitantes viven en estas áreas naturales protegidas y más de un millón 300 mil personas se benefician de la conservación del agua y de nuestros ecosistemas”, afirmó por su parte el gobernador Joaquín Díaz Mena.
PUBLICIDAD
La iniciativa también refuerza la protección de hábitats críticos para especies emblemáticas como el flamenco americano, la tortuga caguama y el jaguar. El manejo adecuado de más de 54 mil hectáreas de manglares y la protección de la Selva Maya aumentan la resiliencia de los ecosistemas y de las comunidades frente al cambio climático, asegurando refugio para centenares de especies endémicas y migratorias.
Por su parte, la directora general de WWF México, María José Villanueva Noriega, celebró la implementación de este proyecto que es el primero en el país de este tipo. “Está ayudando a proteger, no solamente en cantidad, sino también en representatividad”, destacó.
Herencia Maya es parte de una colaboración más amplia impulsada por Enduring Earth y diferentes aliados nacionales e internacionales. El modelo PFP asegura políticas y financiamiento sostenibles mediante acuerdos integrales, permitiendo que los sistemas de áreas protegidas sean bien gestionados y beneficien a las comunidades.
PUBLICIDAD