Un jurado federal en Del Rio, en Texas, Estados Unidos, declaró culpable al estadounidense Bobby Brandon Galván, conocido como “Puravidarecia”, de dos cargos de tráfico de armas de fuego en un caso relacionado con el envío de armas a La Nueva Familia Michoacana.
Las investigaciones revelaron que Galván, de 30 años de edad, realizó compras fraudulentas de armas, entre ellas 24 fusiles tipo AK-47 que fueron trasladadas a Toluca, Estado de México, para ser utilizadas por el cártel.
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El Departamento de Justicia de Estados Unidos detalló que un fusil Ak-47 fue recuperado tras ser empleado en un enfrentamiento armado entre integrantes de la organización criminal y fuerzas del orden mexicanas.
Actividad delictiva y conexión con el cártel mexicano
De acuerdo con las investigaciones, entre septiembre de 2023 y abril de 2024, Galván adquirió y transfirió armas de fuego que, según la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), terminaron en posesión del cártel en México.
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La manera en que “Puravidarecia” operaba era que adquiría las armas, luego intentaba borrar los números de serie y las tranfería a sus cómplices, quienes las terminaban por traficar a México por cómplices del acusado.
La Nueva Familia Michoacana es liderada por los hermanos Johnny Hurtado Olascoaga, alias “El Pez” y José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias “El Fresa”.
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Las autoridades estadounidenses informaron que el caso permitió rastrear la ruta de los rifles desde Texas hasta México. Este es uno de los primeros juicios en el país bajo la nueva ley federal de tráfico de armas, marcando un precedente en la lucha contra el flujo ilícito de armamento hacia organizaciones criminales transnacionales.
Proceso judicial, cargos y penas
Galván fue arrestado el 29 de julio de 2025 y formalmente acusado el 20 de agosto por conspiración para traficar armas de fuego y compra fraudulenta de armas de fuego. En total, 26 personas enfrentan cargos relacionados, que incluyen tráfico de armas, contrabando de inmigrantes ilegales y lavado de dinero, de los cuales 18 ya se declararon culpables y esperan sentencia.
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Galván enfrenta una pena máxima de hasta 40 años de prisión federal por cada uno de los dos cargos. El caso está bajo la supervisión de la jueza principal Alia Moses del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos.
El fiscal federal Simmons destacó que el juicio permitió rastrear el tráfico de armas y constituye un caso pionero bajo la nueva legislación. Simmons agradeció la labor conjunta de fiscales y fuerzas del orden, subrayando el mensaje de que el Distrito Oeste de Texas no tolerará el suministro de armas a adversarios de Estados Unidos.
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El agente especial a cargo de la ATF en Houston, Michael Weddel, afirmó que la condena refleja el compromiso de las autoridades para frenar el tráfico de armas a organizaciones criminales violentas. Añadió que las acciones de Galván contribuyeron directamente a la violencia armada en México.