El fallecimiento de dos agentes de la CIA durante un operativo dirigido al desmantelamiento de un narcolaboratorio en la Sierra de Chihuahua motivó una respuesta inmediata por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien expresó la necesidad de esclarecer los hechos.
Entre las medidas adoptadas para obtener una explicación sobre la presencia y actuación de agentes estadounidenses en territorio mexicano, la mandataria mencionó el envío de una carta formal.
Por instrucción de Sheinbaum, la Secretaría de Relaciones Exteriores, bajo la dirección de Roberto Velasco, remitió una misiva al embajador de Estados Unidos.
México pide información sobre el operativo en Chihuahua a Estados Unidos
En el documento, el gobierno mexicano solicitó toda la información relativa al operativo y subrayó que la acción “no es parte del protocolo de seguridad que hemos acordado y de los entendimientos que tenemos con ellos—gobierno de Estados Unidos—”. La presidenta enfatizó que la situación representa un asunto de seguridad nacional y de soberanía, agregando que no puede considerarse un tema menor.
La titular del Ejecutivo remarcó ante las autoridades estadounidenses y los gobiernos estatales que la cooperación debe realizarse estrictamente conforme al marco del entendimiento bilateral, así como a lo dispuesto en la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional.
“Cualquier relación con el gobierno de Estados Unidos en cualquier materia, y particularmente en materia de seguridad, tiene que pasar necesariamente por el gobierno federal, necesaria y particularmente por la Secretaría de Relaciones, es algo que está en la Constitución y en la ley”, expresó la mandataria.
Sheinbaum Pardo ha dejado en claro en varias ocasiones a Washington que no acepta la participación sobre territorio mexicano y que existen otras maneras de cooperación.
Sheinbaum cita la ley: esto es lo que les está prohibido a los agentes extranjeros
La mandataria leyó en tribuna los artículos de la Ley de Seguridad Nacional que regulan la presencia de agentes foráneos en territorio mexicano. Entre las disposiciones más relevantes:
- Solo pueden realizar actividades de enlace e intercambio de información, no operaciones en campo.
- No pueden ejercer facultades reservadas a autoridades mexicanas ni aplicar leyes extranjeras en suelo nacional.
- Deben abstenerse de gestionar directamente con autoridades distintas a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
- Están obligados a presentar informes mensuales ante las secretarías de Relaciones Exteriores y de Seguridad.
“Primero tendrían que haber estado acreditados para desarrollar labores específicas. Esto se está verificando”, puntualizó Sheinbaum.