El 20 de abril de 2026, el representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, se reunió en la Ciudad de México con la presidenta Claudia Sheinbaum para abordar la relación comercial y económica entre ambos países, en el marco de los preparativos para la revisión conjunta del T-MEC, prevista para el 1 de julio.
En un comunicado conjunto emitido tras el encuentro, Greer agradeció a Sheinbaum su “cordial bienvenida” y destacó su liderazgo en el fortalecimiento de la cooperación bilateral. El representante comercial también reconoció al secretario de Economía, Marcelo Ebrard, por la colaboración “activa y constructiva” de su dependencia con la USTR.
La agenda técnica que se viene
Greer y Ebrard instruyeron a sus equipos para avanzar esta semana en conversaciones técnicas sobre cuatro ejes prioritarios:
- Seguridad económica y acciones comerciales complementarias
- Reglas de origen para productos industriales clave
- Colaboración en minerales críticos
- Resolución de puntos conflictivos bilaterales pendientes
Este último punto cobra relevancia dado que, según fuentes de la Secretaría de Economía, México informó a la USTR sobre la eliminación de 46 de las 54 barreras no arancelarias que Washington listó en agosto de 2025.
Mayo 25: la fecha clave
El resultado más concreto del encuentro fue el acuerdo para celebrar la primera ronda oficial de negociación bilateral del T-MEC durante la semana del 25 de mayo de 2026, también en la Ciudad de México.
La decisión llega en un momento de intensa actividad diplomática comercial. Durante la reunión celebrada en la sede de la Asociación de Bancos de México (ABM), Greer subrayó que a Estados Unidos le preocupa más su déficit comercial con China que con México, reconociendo que las cadenas de valor compartidas entre ambos países representan una dinámica distinta.
México, socio estratégico en la reindustrialización de EU
El contexto es relevante: en 2025, el superávit comercial de México con Estados Unidos alcanzó los 196,913 millones de dólares, muy cerca del de China, que fue de 202,071 millones. Sin embargo, la diferencia cualitativa que marca la USTR es el contenido estadounidense integrado en los bienes: por cada 100 dólares importados desde México, 40 dólares son de origen estadounidense, frente a apenas 4 dólares en el caso de China.
Greer definió a México como un socio clave en la seguridad de las cadenas de suministro, en línea con el objetivo central de la administración Trump: reindustrializar Estados Unidos.
La primera ronda formal de negociación del T-MEC en mayo marcará el inicio de una etapa decisiva para el futuro comercial de América del Norte.