La política mexiquense Carolina Monroy Del Mazo, prima del expresidente Enrique Peña Nieto, anunció este miércoles su renuncia al Partido Revolucionario Institucional (PRI), marcando un nuevo capítulo en su trayectoria pública al integrarse a Somos México, agrupación que actualmente busca consolidarse como partido político nacional.
En conferencia, Monroy del Mazo fue contundente al señalar que el PRI, bajo la dirigencia de Alejandro Moreno Cárdenas, ha dejado de ser un espacio incluyente. “No hay sitio para una mujer como yo”, expresó, al tiempo que lamentó la transformación interna del partido en los últimos años.
La exfuncionaria destacó que, aunque el PRI fue en su momento “fundador de instituciones y de estadistas”, hoy ya no representa los valores ni el proyecto político con el que se identificó durante décadas. Su salida se suma a una serie de renuncias y críticas que han evidenciado tensiones internas dentro del tricolor.
Se suma a Somos México
En su mensaje, Monroy explicó que su decisión responde a la necesidad de construir nuevas alternativas políticas. “Hoy decido tomar esta hoja en blanco que me ofrece Guadalupe (Acosta) y Somos México, para escribir juntos una nueva historia para nuestro país”, afirmó, aludiendo al liderazgo emergente dentro de la nueva organización.
Originaria de Atlacomulco, Monroy del Mazo ha desarrollado una carrera política estrechamente vinculada al Estado de México. Entre sus principales cargos destaca su desempeño como secretaria de Desarrollo Económico estatal entre 2009 y 2011, durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Posteriormente, fue presidenta municipal de Metepec de 2013 a 2015, y diputada federal de 2015 a 2018.
Uno de los momentos clave de su trayectoria ocurrió en 2016, cuando asumió la Secretaría General del PRI y, tras la salida de Manlio Fabio Beltrones, ocupó de manera interina la dirigencia nacional del partido. Este relevo se dio en medio de una crisis interna derivada de los malos resultados obtenidos en las elecciones intermedias de ese año, lo que marcó un punto de inflexión en la estructura priista.
A pesar de su salida, Monroy reconoció las oportunidades que el PRI le brindó a lo largo de su carrera política. Sin embargo, subrayó que el partido ha cambiado de manera significativa.
Analistas políticos consideran que esta renuncia podría tener implicaciones en la reconfiguración de fuerzas políticas en el país, especialmente en el Estado de México, bastión histórico del priismo. La incorporación de perfiles con experiencia como el de Monroy podría fortalecer a nuevas organizaciones que buscan competir en futuros procesos electorales.
Por su parte, Somos México continúa avanzando en su proceso para obtener el registro oficial como partido político, en un contexto donde el sistema partidista nacional enfrenta constantes transformaciones y demandas ciudadanas de renovación.
La salida de Carolina Monroy del PRI no solo representa una decisión personal, sino también un reflejo del momento que vive el partido, marcado por cuestionamientos internos y la pérdida de cuadros relevantes.
Mientras tanto, su apuesta por una nueva plataforma política abre interrogantes sobre el rumbo que tomará su carrera y el impacto que podría tener en el escenario político nacional.