En plena temporada de Declaración Anual 2026, uno de los errores más frecuentes entre los contribuyentes en México es no aprovechar al máximo las deducciones personales autorizadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que se traduce en dinero que simplemente no regresa a sus bolsillos.
Aunque el proceso se ha simplificado en los últimos años, la realidad es que muchas personas siguen dejando fuera gastos que son completamente deducibles.
Esto impacta directamente en el saldo a favor que podrían recibir tras presentar su declaración.
Las deducciones que más se olvidan
Entre los gastos que con mayor frecuencia quedan fuera de la Declaración Anual destacan los relacionados con salud, educación y vivienda, a pesar de que representan una oportunidad clara de recuperación de impuestos.
En el rubro de salud, los gastos médicos encabezan la lista. Consultas con especialistas, tratamientos psicológicos, estudios clínicos y hospitalización son deducibles, siempre que se cuente con la factura correspondiente.
A estos se suman los servicios dentales, desde limpiezas hasta procedimientos de ortodoncia, que muchas veces no se incluyen por desconocimiento o falta de comprobantes.
Otro gasto común que suele pasar desapercibido es la compra de lentes graduados. Este concepto también puede deducirse, aunque con un límite anual y bajo la condición de que forme parte de una factura médica.
En materia educativa, las colegiaturas desde nivel preescolar hasta bachillerato también son deducibles, con topes establecidos según el grado escolar. Sin embargo, muchos contribuyentes no las registran correctamente o desconocen que deben cumplir requisitos específicos como el pago electrónico.
El caso de Infonavit: dinero que se queda en el camino
Uno de los conceptos que más dinero puede representar para los contribuyentes es el pago de intereses reales por créditos hipotecarios, particularmente aquellos otorgados por el Infonavit.
Cada año, el instituto emite una constancia de intereses que puede utilizarse para deducir este gasto en la declaración. No obstante, una gran cantidad de personas no la descarga ni la incorpora, lo que implica perder una devolución significativa.
Especialistas fiscales señalan que el principal problema radica en la falta de cultura financiera y en errores básicos como no solicitar factura (CFDI) o realizar pagos en efectivo. Además, muchos contribuyentes confían plenamente en la información precargada por el SAT y no revisan si todos sus gastos están incluidos.
Otro factor es la falta de tiempo o asesoría, lo que provoca que la declaración se presente sin ajustes, dejando fuera conceptos que podrían aumentar el saldo a favor.
Claves para recuperar tu dinero
Para aprovechar al máximo las deducciones personales, es fundamental seguir algunas recomendaciones básicas:
- Solicitar factura con RFC en todos los gastos deducibles
- Realizar pagos mediante tarjeta, transferencia o cheque
- Verificar la información precargada en el sistema del SAT
- Agregar manualmente cualquier gasto faltante
Cumplir con estos pasos puede marcar la diferencia entre no recibir nada o obtener una devolución importante.
Un ingreso extra que no debes dejar pasar
En un contexto económico donde cada peso cuenta, la devolución de impuestos puede representar un alivio significativo para las finanzas personales. Dependiendo del nivel de ingresos y del uso de deducciones, el saldo a favor puede ir desde unos cuantos miles hasta más de 20 mil pesos.
La clave no está en trucos ni en vacíos legales, sino en conocer y utilizar correctamente las herramientas que la ley fiscal ya contempla. Ignorarlas, en cambio, significa dejar dinero sobre la mesa.
Con la fecha límite avanzando, revisar a detalle cada gasto deducible puede ser la diferencia entre cumplir con el trámite o realmente sacarle provecho.