La aprobación parcial del llamado “Plan B” de la reforma electoral en el Senado marcó un ajuste relevante en la propuesta impulsada por el gobierno federal.
La presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, reconoció que no se alcanzaron todos los cambios planteados originalmente, luego de que se retiraran las modificaciones al artículo 35 constitucional relacionadas con la revocación de mandato.
Durante un encuentro con medios de comunicación, la senadora explicó que el resultado fue producto de negociaciones entre Morena y sus aliados legislativos, particularmente el Partido del Trabajo (PT), que manifestó reservas sobre ese punto de la reforma promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum.
“Eh, así es la política. Hay diferentes alternativas y tiene que haber construcción de consensos, y eso es lo que se pudo consensar”, afirmó la legisladora al referirse al proceso de acuerdos dentro del Senado.
Castillo reconoció que la reforma no avanzó en todos sus componentes. “No se logró todo porque quedó fuera la reforma al artículo treinta y cinco.
Sin embargo, el ciento quince, el ciento dieciséis y el ciento treinta y cuatro sí fueron aprobados y creemos que es una reforma profunda en esta lucha por eliminar los privilegios y seguir trabajando por la justicia social y la igualdad”, sostuvo.
Plan B electoral avanza en el Senado con cambios al proyecto original
El dictamen fue aprobado con 87 votos a favor y 41 en contra, alcanzando la mayoría calificada necesaria para modificar disposiciones constitucionales.
Tras la votación, la minuta fue enviada a la Cámara de Diputados para continuar con el proceso legislativo.
La discusión evidenció que el proyecto avanzó con ajustes respecto a la propuesta inicial del oficialismo.
Durante la votación en lo particular, la mayoría aceptó una reserva presentada por la senadora del PT Lizeth Sánchez García para eliminar los cambios relacionados con la revocación de mandato.
La legisladora argumentó que la revocación y los procesos electorales responden a objetivos distintos dentro del sistema democrático, por lo que su combinación podría alterar su funcionamiento.
Cambios aprobados en la reforma electoral
A pesar de la exclusión del artículo 35, el Senado avaló modificaciones a otros apartados constitucionales que forman parte del paquete legislativo.
Estos cambios se centran en ajustes administrativos y presupuestales dentro del sistema político.
Entre los puntos aprobados destacan:
- Reformas a los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución.
- Límites salariales para consejeros y magistrados electorales, quienes no podrán ganar más que la persona titular del Ejecutivo federal.
- Reducción de recursos a congresos estatales y ajustes en su presupuesto.Cambios en la integración de ayuntamientos, con una sindicatura y hasta 15 regidurías.
- Disminución progresiva del presupuesto del Senado con una meta acumulada de 15 por ciento en los próximos cuatro ejercicios fiscales.
De acuerdo con la mayoría legislativa, estas medidas buscan reducir costos del sistema político y reforzar la política de austeridad en las instituciones públicas.
Morena defiende avances pese a críticas
Desde Morena, la aprobación del dictamen fue presentada como un avance legislativo pese a los cambios que sufrió el proyecto.
El coordinador del partido en el Senado, Ignacio Mier, sostuvo que la oposición no logró frenar la reforma en su totalidad.
En ese contexto, el oficialismo defendió que el resultado refleja la dinámica parlamentaria y la necesidad de construir acuerdos dentro del Congreso.
Reforma electoral pasa a la Cámara de Diputados
Con la aprobación en el Senado, el llamado “Plan B” continuará su discusión en la Cámara de Diputados, donde se definirá si la reforma avanza en los términos aprobados o si se proponen nuevos ajustes.
El debate se mantiene como uno de los temas centrales de la agenda política nacional, especialmente por las implicaciones de los cambios en el sistema electoral y en la organización institucional del país.