Un fuerte incendio de pastizales registrado este martes 17 de febrero de 2026 en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, ha provocado una enorme columna de humo que se ha desplazado hacia varias demarcaciones de la Ciudad de México (CDMX), justo en un contexto de contingencia ambiental activa por mala calidad del aire.
El siniestro, que comenzó en la zona del Bordo de Xochiaca, cerca de la autopista Peñón-Texcoco y el Anillo Periférico Río de los Remedios, consumió pastizales y acumulaciones de basura en un terreno limítrofe de Neza, generando columnas densas de humo visibles desde varios puntos del Valle de México.
Vecinos de diversas alcaldías del oriente de la capital, como Gustavo A. Madero, Cuauhtémoc, Iztacalco, Venustiano Carranza y Benito Juárez, reportaron intenso olor a quemado y la presencia de humo que redujo la visibilidad en calles y avenidas, lo que agravó la percepción de contaminación en la metrópoli.
Autoridades ambientales y de protección civil han iniciado el monitoreo de la calidad del aire ante la presencia de partículas suspendidas derivadas del incendio, mientras los cuerpos de emergencia trabajan para controlar las llamas.
La Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) mantiene Fase I de contingencia ambiental atmosférica en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) por los altos niveles de contaminantes, principalmente ozono, desde días previos, con recomendaciones de evitar actividades al aire libre —especialmente entre las 13:00 y 19:00 horas— y aplicar el programa Doble Hoy No Circula en vehículos particulares.
El humo del incendio en Nezahualcóyotl se suma a las condiciones ya adversas de la calidad del aire en la región, complicando la situación de salud pública al incrementar los contaminantes en suspensión que afectan a grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Las autoridades mantienen el llamado a la población para seguir las recomendaciones oficiales y reportar cualquier emergencia al número de atención correspondiente, en tanto se evalúa la evolución de los niveles de contaminación y el avance en las labores para sofocar el incendio.