Arroz inflado en casa: el snack crujiente similar al comercial pero con ingredientes naturales

La versión industrial suele contener aditivos, azúcares y conservantes

Arroz inflado en casa: el snack crujiente similar al comercial pero con ingredientes naturales (Foto: RS)

El arroz inflado se ha convertido en uno de los snacks preferidos por quienes buscan alternativas ligeras y naturales.

Con su textura crujiente y sabor neutro, este alimento se utiliza tanto en meriendas como en preparaciones dulces y saladas. Aunque la versión industrial suele contener aditivos, azúcares y conservantes, es posible preparar arroz inflado en casa utilizando solo ingredientes naturales y métodos sencillos.

Preparar arroz inflado en casa no solo permite controlar la calidad de los ingredientes, sino también evitar el consumo de aceites reutilizados y aditivos artificiales, presentes en muchas versiones comerciales. Además, se adapta fácilmente a dietas sin gluten y a preferencias personales respecto al tipo de arroz y condimentos.

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Métodos para preparar arroz inflado en casa

Existen dos métodos principales para lograr un arroz inflado casero, ambos con resultados crujientes y aptos para diferentes preferencias.

Métodos para preparar arroz inflado en casa Foto: Gastronomía Vasca

Método 1: Arroz inflado frito

Este método es el que produce el resultado más crujiente y se asemeja al arroz inflado comercial.

  1. Cocinar el arroz: Utiliza arroz de grano largo o parbolizado. Cocina el arroz en abundante agua hirviendo durante 15 a 20 minutos, hasta que esté muy suave.
  2. Secado: Escurre el arroz y distribúyelo en una bandeja para horno. Lleva al horno a baja temperatura (70-80°C) durante 1 a 2 horas, hasta que esté completamente seco.
  3. Freír: Calienta abundante aceite de girasol o maíz a una temperatura alta (200°C-215°C).
  4. Inflar: Añade pequeñas cantidades de arroz seco al aceite caliente. El arroz se inflará en pocos segundos.
  5. Escurrir: Retira el arroz inflado con una espumadera o colador metálico y colócalo sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Método 2: Arroz inflado con sal

Ideal para quienes prefieren evitar el uso de aceite.

  1. Cocinar y secar: Sigue los mismos pasos que en el método anterior para cocer y deshidratar el arroz.
  2. Calentar sal: Coloca una cantidad generosa de sal de mesa en una sartén grande y caliéntala a fuego medio-alto.
  3. Inflar: Añade el arroz seco a la sal caliente y remueve para que el calor seco lo infle rápidamente.
  4. Colar: Separa el arroz inflado de la sal usando un colador. La sal puede reutilizarse una vez fría.

Consejos prácticos para un arroz inflado perfecto

  • Tipo de arroz: El arroz parbolizado es la mejor elección, ya que mantiene su forma y consigue una textura más crujiente en comparación con el arroz blanco tradicional.
  • Secado completo: El éxito del inflado depende de que el arroz esté completamente seco antes de freírlo o tostarlo. Si queda humedad, el arroz no se inflará adecuadamente.
  • Pequeñas tandas: Fríe o tuesta el arroz en cantidades reducidas para asegurar que todos los granos reciban el calor necesario.
  • Conservación: Guarda el arroz inflado en un recipiente hermético para mantener su frescura y textura durante varios días.
Turrón de chocolate y arroz inflado (Adobe Stock)

Propiedades saludables del arroz inflado

El arroz inflado casero, elaborado únicamente con arroz y sin aditivos, conserva los nutrientes básicos del grano. Proporciona energía gracias a su aporte de carbohidratos complejos y es bajo en grasas, especialmente si se utiliza el método de la sal. Es apto para personas celíacas cuando se emplea arroz certificado sin gluten.

Además, el arroz inflado puede ser una base para snacks saludables al combinarlo con frutos secos, semillas o frutas deshidratadas. Su digestibilidad y bajo contenido en sodio, si no se añade sal extra, lo convierten en un alimento adecuado para niños y adultos.

Alternativas de consumo y variantes

El arroz inflado puede disfrutarse solo, como snack, o usarse en recetas variadas:

  • Barritas energéticas con miel y frutos secos.
  • Mezclas con yogur o leche para el desayuno.
  • Rebozado crujiente para carnes o vegetales.
  • Decoración para postres caseros.

Preparar arroz inflado en casa permite no solo disfrutar de un snack crujiente y natural, sino también explorar variantes y sabores sin ingredientes artificiales.

Con métodos sencillos y un adecuado secado, es posible lograr un resultado similar al comercial, pero con la ventaja de conocer el origen y la calidad de cada componente.

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