La presencia de Bad Bunny, acompañado por el mariachi femenino Divas, durante el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, marcó un hito al integrar el folclore mexicano en uno de los escenarios de mayor visibilidad global.
Este gesto, que llevó las raíces de la música regional al máximo evento deportivo, donde se enfrentaron los Seattle Seahawks y los New England Patriots, evidenció la expansión e influencia de la cultura hispanohablante en la industria musical internacional.
La decisión de incluir a Mariachi Divas de Cindy Shea en la actuación no pasó inadvertida, ya que la agrupación cuenta con un extenso recorrido y reconocimiento en el ámbito de la música regional mexicana.
Conformado exclusivamente por mujeres y originario de Los Ángeles, el grupo se ha consolidado como un referente, tras décadas abriéndose paso en un medio históricamente dominado por hombres.
Heredera de la tradición de Joan Sebastian
La fundadora, la trompetista Cindy Shea, declaró en entrevistas previas recogidas por EFE que considera al legendario Joan Sebastian su “papá mexicano”, tras haber formado parte de la banda del “Rey del Jaripeo” en el año 2000:
“Con él aprendí banda, mariachi, norteño; todos los géneros de la bella música mexicana”.
Durante la presentación de Bad Bunny, la participación de Las Divas fue especialmente notable al inicio del espectáculo, cuando interpretaron el tema “Mónaco”.
Miembros de la agrupación aparecieron en escena tocando el violín, dando un matiz especial al show. Poco después, la propia cuenta oficial de Instagram de Mariachi Las Divas publicó imágenes del momento, confirmando la relevancia de su actuación como parte del evento.
El liderazgo de las mujeres en el mariachi fue reconocido desde antes de la participación, como se destacó en redes sociales: “Bad Bunny quiso tener un poco de México en esta presentación y me dicen que pidió un mariachi que lo acompañe en una de las canciones que cantará hoy. Eligió a ‘Mariachi Las Divas’, que es de puras mujeres (obvio)”.
Sin embargo, aunque se esperaba que la agrupación femenina tuviera una presencia musical más destacada, su intervención se limitó a la ambientación durante la interpretación de Bad Bunny, sin que las trompetas y voces tradicionales dominaran el sonido del espectáculo.
El legado del grupo se fortaleció a través de álbumes como “Tributo”, dedicado tanto a Joan Sebastian como al maestro Rigoberto Alfaro, quien es director musical de Mariachi Vargas.
Además, Mariachi Las Divas se ha convertido en una agrupación galardonada con múltiples premios, marcando un antes y un después en la historia del mariachi con su origen angelino y conformación exclusivamente femenina.