Eduardo Verástegui explota contra Bad Bunny: “No le hace bien a los niños”

El ex integrante de Kairo arremetió contra el ganador del Grammy

El ex cantante de Kairo arremetió contra el ganador del Grammy (Reuters - EFE)

La controversia por la influencia cultural de Bad Bunny escaló en las últimas horas cuando Eduardo Verástegui utilizó sus redes sociales para lanzar una dura crítica contra el artista puertorriqueño, luego de que este ganara el Grammy al Mejor Álbum del Año.

Eduardo Verástegui ha acumulado críticas desde que se volvió más vocal en redes sociales. El ex integrante de Kairo ha lanzado diversos comentarios desafortunados, mismas que han provocado que los internautas lo acusen de machista y homofóbico.

El también actor es actualmente un opositor al Gobierno mexicano y es un simpatizante del presidente de Estadios Unidos, Donald Trump.

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¿Qué dijo Eduardo Verástegui?

Foto: Facebook/Eduardo Verástegui

En una declaración publicada en X, Verástegui señaló la diferencia fundamental entre los gustos musicales personales y lo que él consideró un fenómeno perjudicial para las nuevas generaciones.

Verástegui sostuvo: “Hay música que, subjetivamente, puede gustarte o no, y eso está bien. El gusto es personal. Pero una cosa es música y otra muy distinta es ruido, cantado con la boca llena de comida y con letras que denigran al ser humano. Eso ya no es una cuestión de gustos: es objetivamente basura. Ese ruido no edifica, no educa y no le hace bien a la juventud, y mucho menos a los niños. Y sí, estoy hablando del Conejito Malo. Su ruido es basura tóxica”.

Desde la perspectiva de Verástegui, el impacto de Bad Bunny en la cultura popular representa supuestos riesgos específicos. En sus publicaciones, afirmó: “Lo que produce el ‘conejito malo’ Bad Bunny, no es arte. Lo que hace son misiles de basura cultural, orientados a la destrucción moral masiva.” Según el cantante, el contenido del artista puertorriqueño fue fruto de un proceso planificado para transformar las expectativas sociales y morales.

“Es un experimento social, un producto de laboratorio cultural diseñado para normalizar lo tóxico, degradar el alma y anestesiar conciencias a través del ruido, la vulgaridad y el vacío”, declaró.

Verástegui agregó: “No mata el cuerpo, pero sí envenena el corazón de quien lo consume. Ojalá algún día se arrepienta, le pida perdón a Dios por el daño causado y use su influencia para el bien común: para elevar y no hundir, para glorificar a Dios y no al ego”.

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