Seis ciudadanos mexicanos fueron detenidos en Botsuana y condenados a prisión por ingresar de manera ilegal al país, sin embargo, actualmente enfrentan la extradición a Mozambique, donde son reclamados por las autoridades al ser señalados por cargos por narcotráfico.
De acuerdo con medios locales como Club of Mozambique y Mmegi, la detención ocurrió el 25 de noviembre de 2025 en Gaborone, capital de Botsuana, luego de que los extranjeros ingresaran por un punto fronterizo no habilitado.
La policía de Botsuana localizó a los mexicanos tras recibir alertas de Interpol sobre su vinculación con delitos de drogas en Mozambique, donde violaron su libertad condicional bajo fianza.
Los detenidos, identificados como Gumecindo Enrique (61), José Peña (48), Francisco Alejandro (33), José Corrales (39), Carlos Aguilar (32) y David Terán (26), viajaban acompañados de un ciudadano nigeriano, Uchema Njoku (53), acusado de facilitar su ingreso ilegal.
Durante la comparecencia ante el Tribunal de Magistrados Extension II, la fiscalía presentó cargos por entrada ilegal. De acuerdo con Mmegi Online, los seis mexicanos se declararon culpables y recibieron una condena de 12 meses de prisión, además de una multa de 5.000 pulas (aproximadamente 370 dólares estadounidenses) cada uno. En caso de no pagar la multa, la sentencia se extiende a cinco años.
Las acusaciones en Mozambique
Las autoridades de Botsuana confirmaron que los seis mexicanos están señalados como cabecillas de una organización dedicada al tráfico de drogas en Mozambique, donde enfrentan cargos penales por este tipo de delitos.
Según el fiscal Keletso Kgati, citado por Club of Mozambique, el grupo habría montado un laboratorio de drogas en Mozambique y habría abastecido a países vecinos.
La policía reveló que los acusados habían desaparecido de los registros migratorios tras llegar a Sudáfrica en noviembre de 2023, pasando cerca de dos años en territorio africano ilegalmente. Al momento del arresto, las autoridades confiscaron una suma de dinero no revelada, que fue entregada al Banco de Botsuana.
El fiscal Kgati detalló que ya se iniciaron los trámites para extraditar a los detenidos a Mozambique, donde las órdenes de arresto siguen vigentes y la investigación continúa con el apoyo de Interpol.
Los vinculan con el Cártel de Sinaloa
De acuerdo con una investigación publicada por el periodista Óscar Balderas en Milenio, fuentes de Interpol señalan que los seis mexicanos detenidos en Botsuana mantendrían nexos con el Cártel de Sinaloa.
La línea de investigación apunta a que el grupo habría participado en la operación de al menos dos laboratorios de drogas sintéticas en Mozambique, específicamente en la capital Maputo, donde presuntamente se producían metanfetaminas y opioides destinados al mercado africano y regional.
Según el reportaje, las autoridades internacionales aún no han determinado si los mexicanos responderían a alguna de las facciones internas del cártel —como Los Chapitos o La Mayiza—, pero consideran que su presencia en África forma parte de una expansión del narcotráfico mexicano hacia nuevos mercados, ante el endurecimiento de la persecución en Estados Unidos.
Cárteles mexicanos se expanden a África
Las autoridades estadounidenses identificaron en julio de 2025 que los cárteles mexicanos han extendido operaciones ilícitas a África, utilizando rutas marítimas y redes locales para el tráfico de drogas y otras actividades delictivas.
Según el Comando África de Estados Unidos (AFRICOM), la presencia de organizaciones delictivas mexicanas en el continente africano se traduce en la consolidación de redes que afectan la seguridad de la región austral y occidental.
El teniente general John W. Brennan, subcomandante de AFRICOM, señaló entonces durante una conferencia que estos cárteles han fortalecido vínculos que “impactan la seguridad específicamente de Angola y Namibia”, y advirtió que “el problema del narcotráfico proveniente de estas organizaciones está empeorando con el tiempo”.
El Pentágono detalló que la estrategia de los cárteles mexicanos en África se sustenta en el aprovechamiento de rutas costeras, corredores comerciales y cadenas logísticas con controles aduaneros limitados.
Esta infraestructura permite el tráfico de drogas hacia Europa, América del Norte y Asia, así como el uso del continente africano como plataforma de distribución regional. Además, las autoridades estadounidenses alertaron que las actividades delictivas no se limitan al narcotráfico, ya que se detectó el refuerzo de redes de trata de personas, tráfico ilegal de migrantes, saqueo de recursos naturales y pesca ilegal.
Como parte de los esfuerzos de cooperación internacional, el Pentágono informó sobre la entrega de botes de interdicción marítima a Mozambique, que permitió el decomiso de ocho millones de dólares en cocaína.
La Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) publicó en 2024 un informe nacional de amenazas sobre drogas donde se identificó la expansión de los cárteles mexicanos al continente africano.
En ese documento se señaló que tanto el Cártel de Sinaloa como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) empleaban países africanos como puntos de transbordo para la cocaína destinada a Europa, además de transferir conocimientos técnicos y capacidad operativa para la instalación de laboratorios de producción.
El informe destaca la intervención policial en junio de 2023 en Mozambique, donde fueron detenidos al menos dos ciudadanos mexicanos enviados por el Cártel de Sinaloa para instalar un laboratorio clandestino.
En la actualización de 2025, la DEA sostuvo que la expansión global de los cárteles mexicanos abarca más de 40 países fuera de México y Estados Unidos, con mayor énfasis en los mercados de Europa, Asia y Oceanía, aunque sin detallar acciones recientes en el continente africano.