Josefa González-Blanco Ortiz-Mena dejará su cargo como embajadora de México en Reino Unido, función que desempeñó desde abril de 2021, en medio de una creciente polémica por denuncias de acoso laboral, señalamientos sobre el uso de recursos públicos y críticas al desempeño institucional de la representación diplomática en Londres.
Su salida marca el cierre de una gestión que estuvo bajo constante escrutinio interno y mediático, y será relevada por Alejandro Gertz Manero, quien asumirá la titularidad de la embajada en los próximos días.
Grado de estudios y formación académica de Josefa González-Blanco
El grado de estudios de Josefa González-Blanco ha sido uno de los elementos centrales de su perfil público.
Es licenciada en Derecho por la Universidad Anáhuac, y cuenta con una maestría en Arte Transformativo por la Universidad John F. Kennedy, en Berkeley, California.
Además de su formación jurídica, desarrolló una carrera académica en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde fue secretaria administrativa del Posgrado de Derecho y profesora de Sistemas Jurídicos Comparados.
Su trayectoria académica se complementó con una vertiente ambientalista que la posicionó como promotora de causas ecológicas y de conservación.
Experiencia profesional y trayectoria en el sector público
Antes de su llegada al servicio exterior, González-Blanco acumuló experiencia en organizaciones ecologistas nacionales e internacionales, con proyectos enfocados en la conservación ambiental, principalmente en Chiapas.
Destacan su participación en programas de reforestación, reciclaje y el proyecto de reintroducción de la guacamaya roja, que permitió que más de un centenar de ejemplares regresaran a su hábitat natural.
En el ámbito político, fue designada en 2018 como secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) al inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Su gestión concluyó en 2019 tras un episodio que generó amplia crítica pública, cuando solicitó retrasar un vuelo comercial, situación que derivó en su renuncia.
En 2021, el Senado de la República la ratificó como embajadora de México en Reino Unido, en un contexto complejo tras el Brexit, cuando la relación bilateral requería reconfiguración y fortalecimiento institucional.
Denuncias por acoso laboral y señalamientos internos en la Embajada
La gestión de González-Blanco en Londres estuvo marcada por denuncias formales de acoso laboral, malos tratos y deterioro del ambiente de trabajo. Entre 2021 y 2024 se presentaron al menos 16 quejas formales ante instancias internas, además de una queja colectiva firmada por trabajadores que describieron la situación como una “llamada de auxilio”.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios de comunicación, alrededor de 40 funcionarios abandonaron la Embajada, lo que redujo la plantilla a menos de la mitad.
Los empleados denunciaron prácticas autoritarias, jornadas laborales excesivas y afectaciones a la salud física y emocional.
Principales señalamientos documentados por el personal:
- Acoso laboral y trato autoritario de manera sistemática.
- Jornadas laborales extendidas sin respeto a descansos ni vacaciones.
- Uso de recursos públicos para más de cien eventos anuales.
- Aislamiento laboral y sanciones informales a empleados.
- Falta de respuesta efectiva por parte de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Aunque el Comité de Ética emitió recomendaciones de capacitación en liderazgo, derechos humanos y normatividad, González-Blanco expresó su desacuerdo y rechazó cumplirlas, argumentando falta de objetividad en las resoluciones.
Relevo diplomático: Gertz Manero asume la representación en Reino Unido
Tras la salida de González-Blanco, Alejandro Gertz Manero asumirá la Embajada de México en Reino Unido.
En su mensaje de despedida, la exembajadora expresó confianza en que su sucesor fortalecerá las relaciones bilaterales, que calificó como el mayor honor de su gestión.
El relevo ocurre en un contexto de críticas al estado del servicio exterior mexicano, marcado por rezagos salariales y nombramientos de perfil político.
Para trabajadores de la Embajada, el cambio representa una oportunidad para recomponer la operación institucional, restablecer el diálogo político y recuperar la presencia de México en el ámbito diplomático británico.