Los tamales de elote representan una fiesta de sabor y tradición en México.
En muchas regiones, preparar tamales de elote es un ritual colectivo: cada miembro de la familia tiene su rol, desde desgranar los elotes hasta envolver los tamales.
Receta de tamales de elote
La preparación de los tamales de elote comienza con la selección de elotes frescos y tiernos, que se desgranan y muelen para obtener una masa suave y húmeda.
Para la versión dulce, se mezcla con azúcar, manteca y un poco de leche, logrando una textura cremosa que al cocinarse adquiere una consistencia esponjosa y ligeramente caramelizada.
En la variante salada, la base es la misma, pero se reduce el azúcar y se incorpora queso fresco o algún relleno salado, dándole un contraste de sabores irresistible.
La clave para unos tamales perfectos está en la frescura del maíz y en el correcto batido de la masa, que debe ser aireada y homogénea.
Puedes acompañar los tamales dulces con crema o miel, y los salados con salsa criolla o ají.
Tiempo de preparación
Preparar tamales de elote demanda alrededor de 1 hora y 40 minutos en total:
- Desgranar y moler los elotes: 20 minutos.
- Preparar la masa y los rellenos: 25 minutos.
- Armar y envolver los tamales: 25 minutos.
- Cocción al vapor: 30-40 minutos.
Ingredientes
- 8 elotes frescos y tiernos
- 100 g de manteca (puedes sustituir por mantequilla o margarina)
- 150 g de azúcar (ajustar al gusto para la versión dulce)
- 1 pizca de sal
- 100 ml de leche
- Hojas de elote limpias y enteras, para envolver
- 200 g de queso fresco (para la versión salada)
- 1 cucharadita de polvo de hornear (opcional, para una textura más esponjosa)
- Opcional para la versión dulce: esencia de vainilla, canela en polvo, pasas de uva
- Opcional para la versión salada: ají molido, cebolla salteada, granos de choclo enteros, ciboulette picado
Cómo hacer tamales de elote, paso a paso
- Desgrana los elotes y procésalos en licuadora o procesador hasta obtener una masa húmeda y uniforme.
- Derrite la manteca y mézclala con la masa de elote, incorporando la leche, azúcar (o menos azúcar y una pizca de sal para la versión salada) y el polvo de hornear.
- Bate la mezcla durante varios minutos hasta que esté bien aireada.
- Para la versión dulce, añade vainilla, canela y pasas si lo deseas. Para la versión salada, incorpora queso fresco en cubos, y si quieres, cebolla salteada o hierbas.
- Sobre cada hoja de elote, coloca una cucharada generosa de masa. Si deseas, añade el relleno en el centro y cubre con más masa.
- Envuelve los tamales doblando las hojas y atando con tiras delgadas de hoja de elote o hilo de cocina.
- Coloca los tamales en una vaporera, cuidando que no se toquen demasiado, y cocina al vapor entre 30 y 40 minutos, hasta que la masa esté firme y se despegue con facilidad de la hoja.
- Deja reposar unos minutos antes de servir para que terminen de tomar cuerpo.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Con estos ingredientes se obtienen aproximadamente 12 tamales medianos, suficientes para 6 personas si se sirven como desayuno o merienda, o 4 personas como plato principal.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?
Cada tamal de elote dulce contiene aproximadamente:
- Calorías: 190
- Grasas: 7 g
- Grasas saturadas: 4 g
- Carbohidratos: 30 g
- Azúcares: 12 g
- Proteínas: 4 g
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.
¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?
Los tamales de elote se conservan en la heladera por hasta 4 días, bien envueltos para que no se resequen. También pueden congelarse por hasta 2 meses; para recalentarlos, basta con cocinarlos unos minutos al vapor o en microondas envueltos en un paño húmedo.
De qué se puede rellenar un tamal de elote
Esta receta tiene raíces precolombinas y ha sido adaptada con el paso del tiempo. Tradicionalmente, los tamales de elote dulces se sirven durante celebraciones religiosas o festividades, y suelen acompañarse con crema, queso fresco o miel.
La versión salada, por su parte, puede incluir un relleno de queso, carne o verduras, y es ideal como plato principal o acompañamiento en almuerzos y cenas informales.
Ambas versiones comparten la base de maíz fresco, manteca y un toque de azúcar, pero la creatividad regional ha permitido infinitas variantes.