Detonaciones de arma de fuego, ráfagas y explosiones fueron los sonidos que acompasaron las primeras horas del pasado domingo 11 de enero en San Ignacio, Sinaloa.
Esta región fue el escenario de una disputa que duró alrededor de 40 minutos y de acuerdo con información de fuentes locales, estuvieron involucrados rivales del Cártel de Sinaloa.
Anteriormente, grupos criminales se han enfrentado en el municipio y debido a su ubicación, alejada de zonas urbanas como Los Mochis, la capital del estado o zonas turísticas como el puerto de Mazatlán, las autoridades pueden tardar al menos una hora para llegar.
San Ignacio, municipio buscado por el narco
De acuerdo con reportes de medios locales, entre ellos Debate, en el municipio, ubicado en medio del río Piaxtla, se registraron enfrentamientos armados en la sierra durante las primeras horas del domingo.
Según testimonios recogidos por fuentes en el lugar, se escucharon disparos y ráfagas de las armas de fuego incluso en poblados cercanos, razón por la que la situación generó mayor alerta entre la población.
De manera paralela, vecinos alertaron sobre una columna de humo gris que se elevaba en diferentes partes de la zona serrana, las cuales corresponderían a características como las que dejan las explosiones causadas por artefactos de alto poder, como C4, dinamita o Semtex.
De acuerdo con información publicada por Grupo Multimedios, través de grupos de WhatsApp y canales comunitarios de difusión, “pobladores compartieron videos y mensajes que dan cuenta de lo ocurrido en la zona serrana de San Ignacio”.
Así, los reportes indican que los hechos no se limitaron a una sola comunidad, sino que se extendieron hacia otras más, las cuales estarían ubicadas en las partes altas de la sierra, ya con dirección hacia los límites con el estado de Durango.
Este tipo de episodios de violencia se suman a otros hechos ocurridos recientemente en municipios de la región sur de Sinaloa. Claro ejemplo de ello es Escuinapa, donde también se han reportado enfrentamientos y ataques en zonas serranas de difícil acceso.
Esta característica es una de las principales por las que grupos criminales buscan controlarlas, ya que les permite fabricar drogas sintéticas, sembrar amapola o mariguana.
Además, impide un acceso rápido de las autoridades y al estar alejados de zonas habitadas, en múltiples ocasiones los grupos criminales se interesan por su ubicación estratégica.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un informe oficial sobre personas fallecidas, lesionadas o aseguramientos derivados de estos hechos. Se espera que informen posteriormente alguna novedad.